¡Al final, yo te iba a resolver!

Danae Suárez

Un plomero puede ganar en dos días lo que un profesional gana en un mes.

Muchas son las preocupaciones del cubano de hoy, muchas sus necesidades.  ¡Si lo sabré yo!  pero una de las mas angustiosas, es el constante cometido de reparar algo en casa.

Esta frecuente necesidad genera, en los cubanos, un estrés que sobrepasa los límites de la paciencia del más flemático mortal, no solo por la escases de dinero para cubrir este tipo de gastos imprescindibles, sino por lo difícil que se ha vuelto encontrar la persona correcta que te haga bien el trabajo, digamos por ejemplo de plomería.

Hace apenas unos días tuve problemas con el agua, por alguna razón misteriosa, el preciado líquido dejó de caer en mi apartamento y no me quedó otra opción que salir a buscar un plomero.

¡Ojalá nunca tuviera que verme envuelta en esta perversa misión!

No es necesario precisar cuantas llamadas hice a mis amigos, con cuantos plomeros hablé por teléfono, cuantos prometieron venir y no vinieron, o vinieron y pidieron un precio desmesurado por el trabajo.

Finalmente di con uno que “parecía serio” aunque llegó dos días después de lo acordado.  Revisó las tuberías y no sin dificultad nos pusimos de acuerdo en el precio.   Me pareció caro, pero respirando profundo podía pagarlo así que di luz verde para que pusiera manos a la obra.  ¡Al fin iba a tener agua nuevamente!

Pero hubo un contratiempo en el trabajo, había que buscar tuberías nuevas y el  trabajo llevaba más tiempo, si a esto sumábamos que iba a trabajar bajo el sol, eran pues 10 cuc más (el salario promedio en Cuba es de unos 20 USD por mes.).

Traté de explicarle que lo de las tuberías iba, pero si me iba a poner un impuesto por el sol eso ya me parecía exagerado.

Su respuesta fue:

“Bueno entonces olvídalo, al final: “yo lo que te iba a resolver,” era por “hacerte el favor.”

Parece injusto que alguien que “vaya a resolver” pida más de 20 CUC por el “favor,” así que nos despedimos.

Un amigo me cuenta que antes de la caída del campo socialista, en su país, Polonia, este tipo de trabajos domésticos se volvió excesivamente difícil de satisfacer.  ¿Coincidencias?

Danae Suarez

Danae Suárez: Siempre me he sentido en la responsabilidad de defender valores que son eternos y que por desgracia han quedado olvidados en un mundo que tiende más a la despersonalización del ser humano y ¿Qué mejor lugar que mi país para hacer la tarea que debería asumir cada ciudadano consciente? : Trabajar por una sociedad mejor. Nunca olvido la famosa frase de la Madre Teresa de Calcuta: “Todo lo que hacemos no es mas que una gota en el océano, pero si no lo hacemos, esa gota faltará para siempre” y yo, estoy comprometida -desde mi convicción- a que mi gota no falte.


One thought on “¡Al final, yo te iba a resolver!

  • el 17 noviembre, 2010 a las 12:28 pm
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    Con este articulo…me hiciste recordar algo..lo de la “prosttuta”…tambien lo “prostituto”…venden su cuerpo,tambien el sexo,hubo una “controversia” sobre la prostitucion(no pagan IMPUESTOS)..el Estado lo declaro “legal”…pero no “puede controlar!??..las chicas viven del estado(seguridad social)…trabajan? de noche! y en una hora …ganan lo que TU …en un mes saludos

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