¿Por qué cinco y no cuatro?

Daisy Valera

René González (superior derecha) ya esta viviendo de nuevo en Cuba.

HAVANA TIMES — Quiero comenzar este diario diciendo que estoy a favor de que liberen a los cuatro cubanos prisioneros en Estados Unidos y también a Alan Gross.

Al fin y al cabo, solo son personas que han sido víctimas de las malas relaciones entre dos Estados y sus respectivos terrorismos. Además porque tengo algunas ideas respecto de las cárceles que en otro momento les comentaré.

Este 9 de mayo, cuando René González renunció a su ciudadanía norteamericana y quedó invalidada el resto de su condena (libertad condicional), me pregunté:

¿Seguirán siendo los 5?

“Los 4” es ya el nombre de un grupo de reggaetón bien conocido por los cubanos de a pie y no pega con este tema de las prisiones sino con las fiestas.

Cuando leí la carta en que Gerardo Hernández felicita a René y declara que seguirán siendo 5, traté de hallarle a este anuncio una explicación alejada de romanticismos y surgieron algunas ideas que me gustaría compartir.

Los dominios de los sitios de internet que tratan el caso tendrían que cambiar. Con esto, todos los links de noticias en otros sitios y así una bola nieve.

También los contenidos de Wikipedia en muchos idiomas, las conocidísimas etiquetas de Twitter, las páginas de grupos con miles de seguidores en las redes sociales.

Aquí tenemos algunos ejemplos:

www.freethefive.org
en.wikipedia.org/wiki/Cuban_Five‎
www.thecuban5.org
www.freethe5vancouver.ca

De cambiarse el nombre, las miles de pancartas, tarjetas y postales que cuelgan hoy en las paredes de centros laborales y escuelas tendrían que desecharse e imprimirse nuevas.

Carteles, camisetas, imágenes, símbolos, objetos con la buena idea de “Obama give me 5”  o “los 5 en las puntas de una estrella”, se volverían inútiles y tendrían que ser buscadas nuevas propuestas y estrategias.

En fin, que todo esto ha costado dinero y esfuerzo a los trabajadores de la isla y a personas solidarias con esa causa.

Sería difícil para el Estado Cubano llevar a cabo igual proceso de inversión de tiempo y dinero.

También el asunto tiene un lado morboso, como en el capitalismo privado o estatal todo es mercancía, cambiar la campaña por los cinco generaría trabajo para diseñadores y talleres de impresión donde muchos funcionarios podrían seguir aprovechándose de los beneficios económicos.

Claro que esta es solo una hipótesis, pero en caso de ser cierta, una vez más, por no hablar claro, el Estado terminaría usando un discurso que le hace quedar como el padre que oculta una verdad incómoda a un niño pequeño.

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.


11 thoughts on “¿Por qué cinco y no cuatro?

  • el 4 junio, 2013 a las 6:56 am
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    Llego tarde a este post tuyo Daisy.

    Siempre tan claros tus análisis, buscando las verdaderas causas en las razones económicas y no en romanticismos como dices.

    Ojalá el materialismo dialéctico sea utilizado por más personas en la lucha por la libertad de Cuba, eso junto con todo lo demás, no solo como única forma de interpretar la realidad.

    Es una pena que los comentarios se vayan por la tangente, las relaciones productivas y la cuestión de clases en Cuba puede ser muy útil.

    Creo que le toca a la incipiente y escasa izquierda cubana hacer este trabajo.

    Saludos desde Lyon para la buena persona que eres.

    Abajo el capitalismo y el capitalismo de estado!

  • el 1 junio, 2013 a las 10:12 pm
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    Paco:
    Con el tema de los etarras habría que ver hasta qué punto siguen influyendo las solicitudes y tratos con el propio Gobierno español, en especial en el período del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Y algo similar sucede con Colombia. Por algo el Gobierno colombiano aceptó hacer las reniones del diálogo con la guerrilla en La Habana. Y observa que ambos países mantienen relaciones muy normales con Cuba. Por algo será. En estos dos casos, lo que queda en esencia es que habría que repartir las culpas y responsabilidades entre muchos. No sólo los cubiches.

  • el 1 junio, 2013 a las 9:52 pm
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    Echa un vistazo a los prontuarios de Chessimard para que notes que, al menos, hay sitio para la duda razonable respecto a su culpabilidad. Lo curioso es que se hayan demorado tantos años para acordarse, justo ahora, que la señora está en Cuba y entonces hay que dar dos millones por ella, como si el FBI tuviera tan mala memoria. Digo yo.

  • el 31 mayo, 2013 a las 10:11 pm
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    Los Hermanos se metieron en la boca del lobo a conciencia (después de no sé cuántas advertencias) …y tanta culpa tiene el que los tumbó como el que pudo evitarlo en territorio de EEUU y, sin embargo, hizo la vista gorda, para seguir contemplando el espectáculo…Digo yo.

  • el 31 mayo, 2013 a las 9:06 pm
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    Y los terroristas de ETA y las FARC entrenados y refugiados en Cuba, vinieron a Cuba a sembrar papas en un organopónico.

  • el 31 mayo, 2013 a las 6:31 pm
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    Y Joanne Chessimard era una monja de clausura

  • el 31 mayo, 2013 a las 2:38 pm
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    Isidro…pero … ¿y los hermanos al rescate? ¿los cogió un tornado de la Lousiana?

  • el 31 mayo, 2013 a las 10:51 am
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    “sus respectivos terrorismos”….uhmmmm, bueno, sí, Pearl Harbor fue víctima de un sorpresivo ataque del equipo Industriales; las Torres Gemelas fueron impactadas por dos avionetas AN22 secuestradas por una Brigada Anti Aedes Aegipty; el maratón de Boston se interrumpió cuando dos cederistas enardecidos de Marianao hicieron estar dos ollas Reina (Made in China) al final de la carrera…No en balde no sacan a Cuba de la lista…

  • el 31 mayo, 2013 a las 8:11 am
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    Le podrían poner “Lo 5 u 4” como el grupo de Osvaldo Rodríguez, sería interesante y renovador.

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