Observando una contradicción

Daisy Valera

Una calle de La Habana.

En un gran número de establecimientos, centros de trabajo, hogares e incluso  en los ómnibus, el tema de conversación más presente es el relacionado con el redimensionamiento laboral.

En Cuba se está llevando a cabo un proceso de actualización del modelo económico y se proyecta la economía del período 2011-2015.

El pueblo está expectante, las personas comentan, piensan, opinan, esperan las decisiones y en algunos casos también temen.

No es suficiente con que el estado haya informado que nadie quedará abandonado a su suerte.

Los trabajadores saben que se comenzará reduciendo medio millón de plazas en el sector estatal y se llegará hasta 1 300 000.

A muchos les preocupa entrar en las filas de los desempleados, o como se prefiere llamarlo en Cuba: disponibles o interruptos.

Un gran número de los que queden sin empleo en el sector estatal tendrán que incorporarse al privado, improvisando nuevos negocios.

Negocios que fracasarán en menos de un año según estudios del propio estado.

Por lo que queda justificada la angustia e incertidumbre que afecta a unos cuantos.

Por mi parte yo le sumo a esta preocupación otra, el hecho de encontrar que este proceso guarda una abierta contradicción con uno anterior.

¿Con cuál?

Con lo proyectado desde junio del 2008, que trajo como consecuencia el retraso de la edad de jubilación 5 años.

La medida se tomó porque con la fuerza laboral que  tenía el país no se lograba avanzar económicamente y también por la baja taza de natalidad.

El primero de estos argumentos solo tardó en desvanecerse dos años, resulta que ahora sobran trabajadores en el sector estatal.

Hoy viene sobrando que los empleados deban trabajar 5 años más o que se lleve a cabo todo el proceso de despidos.

Las dos cosas conviviendo juntas solo traerían una carga pesada al trabajador que desea retirarse y al joven trabajador que podría incorporarse en una plaza.

Es el momento entonces de llevar a consulta de todos los trabajadores esta situación para que puedan  decidir cual será el proceso que perdurará.

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.


One thought on “Observando una contradicción

  • el 13 junio, 2011 a las 7:35 am
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    Completamente de acuerdo contigo. Esa misma pregunta hice yo en la reunion sobre los lineamientos ,porque no quitan eso? si al final no se ha beneficiado a nadie, pero al parecer no se tiene intencion de cambiar nada, solo de tapar algunos huecos que estan visibles . Al parecer esto es como dice el dicho “Esto es no esta para entenderlo.”.jajajajaja

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