Navidad a la cañona

Daisy Valera

Arbol-de-Navidad-en--CubaHAVANA TIMES— ¿Qué es la navidad en Cuba? Un día para la reconciliación entre el Estado y la generación de mis abuelos, ya no entre los familiares (angustiados por el hacinamiento o alejados por la emigración). Un posible gesto de disculpa necesariamente sin palabras.

También la oportunidad de hacer lucir grotesco  a casi todo el sector de los servicios. Solo hay que pararse en una tienda o una cafetería para ser asustado por dependientes que mueren de calor bajo gorros rojos de lana y que seguirán sufriendo hasta inicios de enero.

Hay gorros de todo tipo: como muelles, como globos desinflados, con trencitas de colores. Hay incluso establecimientos que han asignado uniformes decorados con sugestivos copitos de nieve. No faltan tampoco las flores de pascua de plástico y  un montón de bombillas defectuosas que debían ser lucecitas de colores.

¿El Estado cubano prohibió alguna vez la navidad? Tengo casi la certeza de que no existe el papel que lo pruebe.  Pero ser ateo se convirtió en la mejor manera de mantenerse a flote en un barco-isla que se hundía (que se hunde). Muchas tradiciones se tiraron al mar como lastre.

Dentro de poco cumpliré 26 años y el fenómeno de la navidad, que nació para mí en algún momento de finales de los 90, es un suceso ajeno, extraño. Las fiestas de la navidad, y sus particularidades han ido llegando de a poco.

Primero vendieron unos discretos arbolitos de menos de medio metro de alto, luego inundaron las tiendas de bolas y guirnaldas. Aproximadamente en el 2010 un Papá Noel comenzó a tomarse fotos con los niños en el centro comercial más popular de La Habana y por estos días ya podemos comprar pavos y turrones (que realmente se pudren en los estantes por sus precios de espanto).

La  celebración de la navidad cubana, ahora sin implicaciones sociales negativas pero también sin aguinaldo y asumida por varias generaciones con una educación totalmente atea, no es mucho más que una anticipación de las fiestas por fin de año.

La navidad reinstaurada tiene en nuestro país una fuerte connotación comercial y altas dosis de frustración. Se festeja con árboles de navidad sin regalos, carne de cerdo asada y dulces de fruta bomba. Sin villancicos y con reguetón.

 

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.

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18 thoughts on “Navidad a la cañona

  • Despues de leer los comentarios de Isidro y JorgeAlejandro1, no tengo ninguna idea nueva que pueda aportar, yo lo unico que me voy por la proposicion de Atanasio, en otro debate igual que este, estamos a tiempo todavia, comenzar a organizar en las grandes plazas, juegos de Areito, todos en taparrabos y fumando tabaco, no tienen que ser Cohibas, son para la exportacion, por ejemplo, las provincias de Mayabeque y Artemisa que estan en etapa experimental, pudieran convertirse en cacicazgos, el Sec. del Partido seria el Cacigue, Jaime Ortega y los demas obispos en Behiques, en fin, vamos al rescate de nuestras genuinas tradiciones.

  • .
    Tony:

    Sí, creo que captaste bien lo que quise expresar, como yo también entiendo lo de “en parte”. Pienso que la influencia de la izquierda, y en particular la orientación marxista (y el ateísmo subsidiario) que se hizo evidente entre el liderazgo revolucionario desde un principio, tenía necesariamente que generar tensiones con la Iglesia, y en particular con esa del clero a la que hice referencia, como realmente ocurrió. La Revolución se radicalizó an una velocidad asombrosa, visto hoy desde la distancia. No olvidemos sin embargo, que ese sector del clero que menciono – y que dista de ser la generalidad de los fieles – estaba además muy ligado a grupos de poder económico y político que se habían afianzado bajo el régimen recién depuesto. Ello presagiaba un choque frontal más temprano que tarde. Hacer toda esa historia sería demasiado complicado y prolongado en un espacio como éste, pero creo que hay aspectos que no podemos soslayar, si queremos hacer un juicio más o menos justo de los acontecimientos.

    Cuando digo que no hay inocentes, me refiero en esencia a que las personas que se ubicaban al frente cada parte defendieron sus intereses, como era de esperar. Pero también, como suele ocurrir en cualquier conflicto, bélico o ideológico, entre un frente de batalla y otro quedaron “atrapadas” numerosas víctimas colaterales, que en cualquier caso serían las dignas de ser denominadas inocentes. Creo que por ahí viene tu argumento.

    Gracias por el enlace. Ya empecé a leerlo. Creo que da pie para muchos debates futuros, incluidos los de este foro.

  • Isidro:
    Creo que estamos de acuerdo, pero solo en parte. A no ser que cuando dices;- ” a un sector del clero”, estemos pensando en lo mismo.
    En la historia a veces se dan situaciones que cuando las partes involucradas dan su versión históricas , ambas son opuestas, pero a pesar de eso se complementan, ya que son justificantes para ambas, sin ser ninguna de las dos ciertas.
    En Cuba a principio de la revolución, la posición oficial de la Iglesia nunca fue de oposición radical y violenta. Tampoco la de los Católicos en general. Lo que se da es algo que nunca ninguna de las partes han hablado de ella. En Cuba hubo una DIVISIÓN dentro de la propia jerarquía de la iglesia Católica. La vertiente Evangélica y la de derecha hostil. Mencionaría el movimiento masivo llamado; “Con la Cruz y con la Patria”. No había apartamentos en la Habana donde no te encontraras su símbolo pegado a muchas puertas. Aun cuando se desata la violencia, la linea oficial de la iglesia siempre fue la Evangélica. La iglesia nunca habla de esta división, ya que siempre a querido pintarse como la victima. Tampoco los comunistas. También siempre se han querido considerarse victimas y agredidos por la iglesia. No obstante el mismísimo Fidel Castro en aquellos años decía:
    “Los católicos de Cuba han prestado su más decidida colaboración a la causa de la libertad” y, sobre la jerarquía eclesiástica, aseguró: “Yo les digo que esta es una revolución socialista sui generis y no tienen más que fijarse en el siguiente detalle: Es la primera revolución de este tipo en todo el mundo que se inicia con el apoyo total de la Iglesia”.

    Si Isidro, hay inocentes. Y sobre todo pagan justos por pecadores. En la revolución Cubana y en todas las demás. No hay revolución o conflicto bélico donde no haya pasado. Una cosa es guillotinar a un aristócrata que se opuso a la libertad y otra es tirar a ríos con una piedra al cuello a cientos de monjas, todas ellas muchachas campesinas analfabeta como paso en Francia.
    No basta con decir que en todas las revoluciones se cometen “excesos”. Hay que ir mas lejos y profundizar mas en el análisis.
    Necesitamos un ejercicio de memoria histórica también en Cuba. Sin prejuicios y con la participación de todos. Encontré un enlace muy interesante sobre el tema hecho por profesores cubanos y extranjeros de la Universidad de FIU.
    http://memoria.fiu.edu/memoria/home_es.htm

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