Los títulos de oro en la universidad

Daisy Valera

Estudiantes cubanos. foto: Caridad

Hace algunos días fue el acto de graduación de todos los alumnos de quinto año de mi instituto.

En el mismo se estudian las carreras: Licenciatura en Física Nuclear, Meteorología, Radioquímica e Ingeniería Nuclear.

Hacia una semana había expuesto mi tesis y solo me restaba esperar el acto en que me entregarían el título obtenido después de 5 años de universidad.

El evento tuvo lugar en el teatro del Ministerio de la Construcción, el cual tiene un tamaño suficientemente grande para que entren los invitados.

Nuestra graduación no fue muy diferente a la de la mayoría de las universidades de la isla.

La rectora leyó un discurso sobre la importancia del momento que vivíamos al que algunos atendieron y otros no.

Luego algunos profesores entregaron los títulos a los graduados.

Fueron condecorados los mejores alumnos en las ramas de docencia, deporte, investigación y activismo en la FEU (Federación Estudiantil Universitaria).

La graduación fue un momento importante para la mayoría de los que estaban allí, para mí fue el fin de una etapa y el inicio de una más compleja.

Algo relevante del acto fue la entrega de títulos diferenciados, algunos tenían un sellito dorado.

El sello dorado le daba la categoría al título de título de oro. Que es el premio a ser un estudiante con un promedio mayor que 4.75 puntos y además, haber participado en un por ciento elevado de actividades convocadas por la FEU, la UJC (Unión de Jóvenes Comunistas) y el PCC (Partido Comunista de Cuba).

Para mí la entrega de estos títulos fue el momento más desagradable del acto.  Había caras de frustración, caras de tristeza y otras que irradiaban felicidad.

No pude dejar de pensar que este tipo de premiación potencia, inevitablemente, el desarrollo de una conducta competitiva en la universidad.

Durante la carrera sentí que mas allá de aprender a participar en actividades por conciencia o placer, los estudiantes estaban presionados por alcanzar el título dorado.

Considero que si aspiramos en nuestro país a una mejor formación universitaria; de donde salgan personas desprendidas del espíritu competitivo e individualista característico del capitalismo, la eliminación del título de oro es un paso a dar.

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.

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4 thoughts on “Los títulos de oro en la universidad

  • Señorita Daisy, comienzo por decirle que consulté su artículo pensando que decía otra cosa,ninca imaginarme que su escrito aparecería en el google por una estrategia de búsqueda que veo que aborrece. no creo que ser título de oro o no serlo sean una premisa para evaluar la formación de un profesional en la universidad cubana actual. sin embargo me parece que un estudiante que se esfuerce por aprender cada día más durante 5 años, enfrentándose a mil problemas y contrariedades como fue mi caso, merece una satisfacción personal que en ocasiones no recibe ni de su familia.yo me acabo de graduar junto contigo,soy Ingeniero Civil y fui el único Título de Oro de mi carrera, con 5,25 puntos que fueron el resultado de dejar sangre, sudor, uñas y dientes en el campo de batalla, y ese sello dorado más allá de una distinción sobre mis compañeros, es un incentivo para continuar creciéndome a las dificultades como hasta hoy, además de causarme el regocijo de demostrarle a muchos profesores que a veces te hacen la vida imposible, que incluso cuando me enseñaron de mala gana,supe aprovechar lo que me brindaron.Ese 5,25 lo sangrié yo solito, haciendo exámenes de premio como un loco, y dejando de dormir cuando tu a lo mejor estabas en la cecilia o en la casa de la musica de galiano.Soy de la UJC, como todos los que en 9no grado querían la vocacional y no un politecnico,por ser buen alumno,no por ser comunista ni nada de eso.esa cierto que la alegria de unos es la tristeza de otros, pero eso esta muy feo lo que dices de que el momento en el que entregaron los titulos de oro fue desagradable, yo veo el video de cuando subí a recoger mi titulo de manos de la Rectora de la Universidad de Matanzas y me conmueve, ese momento fue único, a sabiendas de que habría gente frustrada como tú en el público, deseando que me virara un pie o se me rajara el pantalón.pero aun asi fue mi momento de gloria,y tambien miro con añoranza mi sellito dorado en la sala de casa de mi mama, donde esta desde el mismo 14 de julio como regalo a todos sus esfuerzos para que yo fuera lo que soy.Así es que por favor, eso que estas diciendo de quitar los titulos de oro, ni en tus sueños, como Cuba va a eliminar el único marcador que nos queda para saber que tanto se aprovechan los recursos que pone Cuba (que son pocos, echos polvo, ineficientes y demás) en funcion de formar profesionales en serie para darlos en misión comunitaria.concuerdo con el lector ernesto en que definitivamente la cabecita no te dio para ser titulo ni de bronce,pero mi amor,hubieras estudiado mas.déjanos a nosotros los polillones, aburridos, quemadores, trasnochadores, concientones y todos esos adjetivos que usa la gente como tú por envidia a los que nos tomamos en serio nuestro futuro. y a estudiar química nuclear que en periodismo ni la primera eliminatoria pasas.

  • Tía de verdad que se te va la olla del comunismo a la cabeza!!!! Estoy de acuerdo con Alexander…en mi universidad en Cuba vi muchooooos cuadros politicos que, si, eran muy buenos hablando mierda y diciendoles a los estudiantes lo que debian o no hacer…pero a la hora de la verdad eran unos pesimos profesionales porque la carrera “politica” no les dejaba tiempo para la vida profesional.
    Yo fui titulo de oro también, y terminé con 4.92, y nunca fui del partico ni de la UJC ni comí tanta morronga revolucionaria…me lo dieron porque me lo gané, estudié como un condenado para ganarme lo que por mérito me tocaba…asi que dejemos ya esas panplinas de: ohhhh!! el PCC…ohhhhh! la UJC…ohhhh! Su majestad!!!! Abrid los ojos que os vais a pike!!!! Si vivo en España…libre!!! y que???? Escribe mejores cosas o ponte a hacer ecuaciones y formulitas químicas…

  • Daysi Valero:
    Qué falta de respeto permitir publicar este comentario tan absurdo e irritante. La verdad no mereces tan siquiera haber estudiado en un Instituto de tanta relevancia para las ciencias nucleares y atmosféricas en nuestro país, donde la mayoría de las carreras están acreditadas de excelencia. Tú, doy mi cabeza que eres de unas frustadas, que atentó contra la disciplina de tal institución,…una de las pocas personas que no sabe lo que es ser universitaria. Una persona que es incapaz de obtener buenos resultados docentes, que no apoya las ideas de un país como el nuestro.
    Título de oro lo obtienen aquellos estudiantes que se hayan destacado notablemente durante su etapa de estudiantil , con un índice académico de 4.75, fruto de un árduo estudio. Obtener título de oro es premiar el sacrificio, la inteligencia, la entrega constante, la constante aptitud para destacarse,para hacerse notar como diferente.
    Seguro tú no fuiste título de oro….Por eso, al menos quienes no se sacrifiquen por ello, por el orgullo que representa para su familia ,…no lo merecen.
    Yo sí fui título de oro y es una de las más grandes alegrías que he tenido en la vida y todos los días miro mi sello dorado en el cuadro que está mi título en la sala de mi casa…Y incluso quienes no lo fueron me felicitaban por ello,..quien no se sacrifique debe tener al menos el valor de callarse ante los que se sacrifican.
    Yo te conozco muy bien y sé de tu filosofía barata…qué piensan los lectores ???

  • Se me hace interesante lo que comenta acerca de la covertura, en cuanto a méritos más allá de los puramente académicos, del título de oro. Yo fui título de oro de hecho, con 4.77 de promedio general, y nunca fui militante de ninguna organización política en Cuba (ni UJC, ni PCC, ni nada). Yo creo que como fui el único de mi graduación que igualara o superara la barrera del 4.75, pues por eso pasó… Allá en el ISPETP, al menos, los sellos con la leyenda Título de Oro no llegaron nunca a ser dorados. La verdad no fue algo que me molestara. Para mí aquello era algo que me gustaba mantener en el plano íntimo; no era algo que gustara de andar cacareando por todas partes. Todos, no obstante, sí van a parar a un registro aparte dentro del MES.

    Discrepo un tanto con Usted en su planteamiento acerca de la competitividad: la competitividad no creo que sea mala en su esencia natural por cuanto es vehículo que promueve y conduce a la eficiencia, a la optimización, al esfuerzo por llevar más hacia adelante nuestros límites personales y, por ende, colectivos como sociedad. Lo que sí la convierte en algo aberrado es la contaminación de que es objeto en el capitalismo neoliberal burdo, como el que abunda en América Latina, al convertirse en un instrumento mezquino desprovisto en muchísimos casos de ética y moral, de honor, para alcanzar algo que por consecuencia resulta carente de lo mismo. Ahora bien: contaminar la competitividad académica del profesional en formación con elementos no académicos -políticos, en una palabra- que quizá lo puedan convertir en un buen instrumento o cuadro político, mas no necesariamente en un profesional de vanguardia, es algo tan negativo como lo otro.

    Dentro del ámbito de aquella máxima Vareliana de afirmaba que “no hay Patria sin virtud”, desarrollar la competitividad puede ser un motor importante para el desarrollo social en todos los planos.

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