Lo que se puede escuchar en el Coppelia

Daisy Valera

Foto: Caridad

Una de las características que más me han desagradado en todo momento de la cremería Coppelia es la imposibilidad de sentarte en una mesa sola o con los amigos.

Cuando superas la larga espera, muchas veces de más de una hora, te obligan a sentarte en una mesa con personas que no conoces.

Algunos habaneros me cuentan que antes, (antes de la caída del campo socialista, por supuesto) no sucedía así y que además había helados de diferentes sabores y también dulces y refrescos.

A pesar de lo mucho que ha cambiado la llamada catedral del helado, los habaneros acuden masivamente porque es el lugar más barato para conseguir este producto tan disfrutado.

Hace unos días pasé por allí, y asombrosamente no había nadie esperando para entrar, no pude resistir la tentación de meterme a la cremería sin hacer cola.

Solo necesitaba para que la visita fuera perfecta que en mi mesa no callera alguien que pusiera reguetón en el móvil o que tratara de hablarme de lo bonito de mis ojos.

Felizmente terminé siendo acompañada por otras dos mujeres, una chilena y una cubana.

Ellas hablaban sin parar y a mí no me quedaba más remedio que escuchar.

Lo que me llevaría a saber que la chilena era una artista que tenía que impartir un curso en la universidad (también deseaba ir caminando hasta la Plaza de la Revolución), a la cubana (estudiante de historia del arte) le tocaba hacer de guía.

La conversación se tornó interesante cuando la artista decidió preguntar por la Universidad en Cuba.

Dijo algo así como: me ha llamado mucho la atención lo despolitizada que está la universidad aquí, en Santiago (de Chile) es totalmente diferente, todos los estudiantes en estos momentos están reclamando mejoras.

Por un rato las preguntas siguieron por esa cuerda y la interpelada repetía la misma respuesta: -es un tema complicado.

Mientras, yo moría de ganas por explicarle a partir de mis conocimientos todas sus dudas, y hablarle de lo enmarañada que es por aquí la enseñanza superior.

Por supuesto que me quedé callada, escuchando también que habían censurado una de sus obras.

No decidí hacer lo que mis coterráneos: meterme en la conversación como si fuera conmigo y terminar hablando como si conociera a las chicas de toda la vida.

No lo hice, y lo estuve lamentando durante un buen rato. Me invadían unas ganas terribles de comunicar.

Me hubiera gustado mucho preguntarle cómo andaba la lucha estudiantil en Chile pero seguí callada.

Ya había terminado mis cinco pequeñas bolas de helado y debía marcharme.

Finalmente me decidí, pedí disculpas por interrumpir la conversación y le pasé a la chilena una tarjeta de Havanatimes.

Le comenté que quizás allí encontraba respuestas a muchas de sus preguntas.

Me pidió mi nombre y me dio las gracias con una sonrisa.

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.


4 thoughts on “Lo que se puede escuchar en el Coppelia

  • el 23 octubre, 2011 a las 11:59 am
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    Fue en una epoca “La universidad es para los revolucionarios”…las “asambleas comunistas”,acabaron con todo lo que “olia” a diversionismo ideologico”,tener el pelo largo,los homosexuales,llevar un “jeans”,era increible,
    Pero eran los mismos “companeros”,de clase..que te echaban “palante”te obligaban a hablar del otro , La FEU,el decano,el sindicato,el partido,la UJC..era una “caceria de Brujas”en la carrera de Espanol y Literatura,normalmente para chicas,”acabaron” con los chicos(presuntos homosexuales)…era algo anormal
    Y quien “invento” la idea,y esa pölitica..en la universidades cubanas … de donde vino!!?????

    Desde que ves una foto,en una clase,ya esta “politizado”,sea de quien sea,la educacion es “libre “no puede haber “condicionamientos politicos”,tampoco religiosos,es solo el conocimiento,lo que vale,tampoco darle “gracias” a nadie,si haces un examen,y “apruebas”,es la capacidad de uno mismo,y me doy yo mismo las “gracias”,porque el que lo hizo fui YO…Una sociedad,tiene la “obligacion”..de darte la “oportunidad”,el resultado lo logra uno mismo!!..sin gracias a nadie!!

  • el 21 octubre, 2011 a las 8:23 pm
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    Oye Luismi, acuerdate que el helado, digo… la universidad, es para los revolucionarios.

  • el 21 octubre, 2011 a las 8:29 am
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    ummmm jajajaja que vola daisy tostabien. parece entonces q en europa occidental no se ha caido el campo socialista pues en las cremerias hay helados que en cuba ni siquiera se saben que existen. fijate que cuando yo llego tengo que andar como un bobo preguntando y esto qé es, a qé sabe. la gente me mira con una cara como diceiendo, mijo pruebalo q coño se yo.
    en cuanto a la universidad, si no hay lucha estudiantil es porque no hay nada que cambiar. si de verdad hubiera cosas terribles ya hubiera pasado. es decir q parece q no es tan terrible como en chile, en primer lugar poque el estado da todo lo necesario para que los estudiantes sean de la raza q sean o de la provincia que sean puedan acceder al nivel superior de educacion, eso tu lo sabes muy bien. no todo es color de rosa, pero va bien la cosa segun yo lo veo.
    y respecto a lo de la compañia, yo pense que tu eras socialista y ser socialista trata de eso mismo no, de socializacion. pero lo q no enteindo es por qué al final no te molestó la compañia de esas dos mujeres, q bien hubieron podido resaltar lo de tus ojos.

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