La otra Feria en la Feria Internacional del Libro

Daisy Valera

El Morro de La Habana. Foto: Caridad

He asistido solo una vez este año a La Cabaña (sede de la Feria del Libro), pasé con mucha prisa, de alguna manera han dejado de interesarme los libros que cada año son publicados por las editoriales cubanas.

No creo que sean malos libros, para nada, pero prefiero buscar y comprar los libros viejos y raros que algunos ancianos venden en sus casas.

En fin, para gustos los colores y también los libros.

Como decía, pasé por allí a toda velocidad, solo deteniéndome a mirar lo que exponía  la Editorial Federico Engels, que se encarga de traer a la Feria libros de los clásicos del marxismo.

Salí de la Cabaña y me dirigí al Morro, a disfrutar de la otra Feria.

Junto a la Feria de Libro tiene lugar una Feria de Artesanías, y este año me pareció más grande que nunca.

Se estaba vendiendo desde velas e inciensos hasta ropa tradicional de diferentes países de Latinoamérica.

Se podía encontrar vendedores de Guatemala,  Perú,  Ecuador, Colombia y hasta de España.

Fue maravilloso disfrutar de la diversidad estética Latinoamericana,  no es para nada parecido un bolso colombiano a uno Guatemalteco.

Tampoco los colores que eligen para hacer ropas o mantos son parecidos, los artículos peruanos tienen los colores rosados y malvas más intensos.

Se podía escuchar los diferentes acentos en los pregones de los vendedores.

Y si hablamos de los precios, podemos decir que los expositores del resto de América nos trajeron productos más baratos que los vendidos por los artesanos cubanos.

Disfrutar de las artesanías en Cuba es un suceso bastante nuevo, no habitaron en esta isla ni mayas, ni incas, ni aztecas,  así que no contamos con el inmenso legado de aquellas culturas.

Además las materias primas para hacer artesanías en Cuba son escasas y muy caras, lo sé porque uno de mis hobbies es hace aretes con metal y piedras.

Terminé de recorrer la Feria Artesanal con una sonrisa en los labios, con la certeza de que los cubanos que asistieron allí se sentirán un poco más cerca de los gustos de los pueblos de este continente y con el deseo de conocer un poco más América Latina.

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.


7 thoughts on “La otra Feria en la Feria Internacional del Libro

  • el 19 febrero, 2011 a las 7:18 am
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    Quintanilla se tiene que poner de acuerdo con el mismo, piensa en una manera y despues habla de otra, dice que no odia a nadie pero habla creyendose el mejor del mundo y ofendiendo hasta la madre de los tomates, debe de ser una persona bastante amarga, descontento donde quiera que se encuentra, asi sea en el polo Sur
    Te puedo hablar solo de la Italia que es el pais que conozco hace 15 anos, es verdad que hay Mafia y corrupcion en el poder pero es verdad que la polizia antimafia todos los dias ponen a riesgo las vidas para sacar de donde se esconden a los mafiosos, hay una ley en Italia que les quita a las mafia las propiedades y se las dan a las org humanitarias y a los jovenes del Sur para que hagan escuelas, circulos y ayuden a la poblacion, en Italia hay miles de defectos pero tambien hay millones de personas onestas, que se levantan temprano a trabajar
    No se puede solo mirar las cosas negativas de un pais hay que mirar tambien las positivas

  • el 18 febrero, 2011 a las 6:34 pm
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    Dime esto Daniel: ¿Si de verdad fueran indios habría razón para ofenderse?

  • el 18 febrero, 2011 a las 3:17 pm
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    ¿Odio? No, yo no guardo odio mas que a ciertos casos de supina ignorancia; lo son esos que llaman indios de manera despectiva, esos que se asumen casi europeos cuando el pasaporte con el que llegaron es cubano, esos mismos que no conocen la riqueza cultural de las culturas mesoamericanas pero saben perfectamente cuántas marcas de perfumes se venden en “la idea verde”; o bien, toda esa fauna que acostumbra usmear en las salas de cine en la Habana y saliendo hablando ordinarieces acerca de un cortometraje latinoamericano simplemente porque desconocen el acontecer continental y por tanto están descontextualizados. Y claro, no puedo sino odiar a los que han asumido como su pequeña empresa tropical un país, una nación y ha llevado al exilio a millones en todo el mundo. Claro que la lista la puedo engrosar con la basura de seguridad social en Cataluña y en Madrid, la mísera seguridad pública en el sur de Italia y las actitudes xenófobas en Marsella. No, en definitiva yo no odio, sólo llamo a las cosas por su nombre, con conocimiento de causa y luego de haber caminado la legua. Lo demás me viene tan guango como tu comentario, seas de guajirolandia, de latitudes habaneras o de algún punto de “el viejo-que por cierto podría ser decrépito-continente”.

  • el 18 febrero, 2011 a las 9:14 am
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    Sr Quintanilla pudiera saber p’q ud odia tanto la Europa ??????

  • el 18 febrero, 2011 a las 6:24 am
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    Tenias que tirar fotos y despues publicarlas, asi los que estamos lejos podiamos disfrutar ( almeno en fotos ) de lo que vistes

  • el 18 febrero, 2011 a las 4:41 am
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    Dime esto Daisy ¿Por qué quieres que los cubanos deseen conocer más América Latina?

  • el 18 febrero, 2011 a las 2:56 am
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    “Disfrutar de las artesanías en Cuba es un suceso bastante nuevo, no habitaron en esta isla ni mayas, ni incas, ni aztecas, así que no contamos con el inmenso legado de aquellas culturas… Terminé de recorrer la Feria Artesanal con una sonrisa en los labios, con la certeza de que los cubanos que asistieron allí se sentirán un poco más cerca de los gustos de los pueblos de este continente y con el deseo de conocer un poco más América Latina.”

    Pero si en cualquier lado puedes escuchar a animales de esos que se revuelcan en ignorancia hablando de “LOS INDIOS ESOS” cuando se refieren a algún estudiante en Cuba originario lo mismo de Perú que de Ecuador, Guatemala o El Salvador, México o Colombia; y para rematar hablan de “TODOS ESOS INDIOS DE ALLÁ ABAJO”, como si la ubicación a la que se refieren no fuera geográfica, sino étnica, económica, cultural, hasta racial, digamos… esto también lo ha engendrado esa privación de información, esto también es orígen de la cortina que se levantó no desde gringolandia, sino desde dentro de la Isla, que quede claro.

    Y no, desafortunadamente ya no somos indios, de serlo no padeceríamos enfermedades propias de la jodidez europea que llegó a estas latitudes; de ser indios puros los avances en astronomía quizá serían mayores-por aquello de la sangre maya-; de ser indios nuestras dietas seguirían siendo ricas en vegetales, insectos-con alto contenido proteínico-, y muy probablemente nuestras autoridades serían infinitamente más decentes que los barbajanes de ahora con apellidos tan europeos, tan rimbombantes, como queriendo encubrir con ellos sus putrefactas actuaciones.

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