Ciudad sin luz

Daisy Valera

Foto: Caridad

Esta es la ciudad que atraviesan los corderos
Estas las calles donde se pierden los balidos
Estas las paredes testigos de la sangre
Esta la tierra que absorbe la violencia
En el vórtice de la ciudad
algo huye y se refugia
Una mano se alza de látigo
pero los corderos enmudecen
y se alejan de la ciudad
hacia el límite convulso
de la cólera.

(Los corderos del silencio por Juan Eduardo Bernal Echemendía, poeta espirituano).

Regresé a Sancti Spíritus, solo por seis días.

Es un ciudad que no logro extrañar, excepto cuando andando por sus calles contemplo tejas y rejas de siglos pasados.

O camino entre adoquines sin que ningún hombre se dedique a violarme con la mirada.

La capital cubana, con su abundancia de prensa impresa, tan poco usual en el resto del país, me ha creado la costumbre de comprar todos los periódicos que encuentro a mi paso.

Me topé con Vitrales, un suplemento cultural de la provincia, el ejemplar era del período entre enero y abril de este año, pero pagué con gusto los 50 centavos, también con la certeza de que me entregarían completo mi vuelto.

Encontré una página llena de poemas, uno de ellos es el que comparto con ustedes. Me apasiona la poesía: es el género literario más cultivado en mi ciudad natal.

Leí con avidez un artículo dedicado a la caricatura y otro a la pintura de una artista trinitaria.

No pude hallar en todo el suplemento un espacio que promocionara eventos culturales en estos meses.

Bien sé que en Sancti Spíritus, actividades para promocionar diferentes manifestaciones del arte, no abundan.

Me tropecé con una sede de la UNEAC casi en ruinas y con rumores de que una de las bailarinas de la Compañía Liz Alfonso se hirió una pierna con el tablado podrido del Teatro Principal (y único) de la ciudad.

En fin, casi ningún acontecimiento para los pobladores de la villa que por las noches mueren de aburrimiento en sus casas.

En las páginas 4 y 5 un tema polémico, se deteriora la arquitectura de la ciudad.

El periodista habla de la indolencia de los ciudadanos que remodelan las casa coloniales sin respetar que sean patrimonio nacional, comenta sobre poner multas elevadas o implementar otras medidas.

¿Pero quien multa al Ministerio de Cultura por dejar que dos edificios emblemáticos de la ciudad: el Hotel Perla y la Colonia Española se hallan convertido en mezquinas tiendas de recaudación de divisas en lugar de centros de recreación y esparcimiento?

Peor irán las cosas ahora, que el Estado planea recortar el presupuesto para la cultura delegando el peso en iniciativas privadas.

En Sancti Spíritus el barco del desarrollo cultural naufragó hace ya mucho tiempo.

Escapé de la ciudad de mi niñez temiendo que en ella, el hastío machacara mi espíritu.

Pero hoy lo que siento es culpa, quizás debí haber estado allí para evitar que un hermoso edificio y sus mármoles sirvieran de tienda, alzando un cartel o encadenándome a una columna.

Peor no lo hice, tal vez uno de estos días me llene de valor.

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.


2 thoughts on “Ciudad sin luz

  • el 19 junio, 2011 a las 1:55 am
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    Yo también abandoné al pairo a mi ciudad natal. Que se la coman la apatía y la mezquindad. Era lastre y no culpa. Memoria más que materia. Historia antes que Habana. No vuelvas al sitio donde fuiste feliz. No vuelvas al sitio donde fuiste infeliz. No vuelvas, es falaz. Si miras atrás, serás una estatua de sal bajo el sol socialipsista de esta epoquita sin épica. Sólo la fuga no es monotonía. Sólo de lejos hay comprometimiento. Una vez fui triste y nocturno en medio de la bullanguería popularecha de Sancti Spiritus: me hicieron una foto donde parezco un cadáver. Luego descubrí en la imagen digital que en el gran espejo del gran salón se veía un esqueleto. Seguro sabes dónde.

  • el 16 junio, 2011 a las 3:02 am
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    Daysi me hiciste recordar,que despues de 16 años,volvi a mi ciudad Santiago de Cuba,cuando la recorri,
    Pense en Hirohima,era como una ciudad devastada,en la esquina donde creci,habia un edificio,muy hermoso,colonial,habia una cafeteria,donde a menudo,bebia un cafe,en la parte superior,se reunian los Masones(lo sabia por mi vecino),pero la estructura era hermosa, estaba en el piso,segun amigos de infancia,se fue derrumbando poco a poco,hasta que vino un Huracan y termino la obra,por el centro de mi ciudad,es como decir Habana Vieja,sus calles estrellas ..incluso de escaleras,caminando…vi muchos “huecos en las calles” todo feo,todo destruido! me acorde de Hirohima!!

    En Santiago de Cuba,hay una calle muy emblematica se llama Calle Enramada,creo que el “pulmon de la ciudad”era una calle muy hermosa,con negocios ,cafetrias ,cine,pero habai un Hotel,lo vi ,sin ventana y sin nada que se pareciera un hotel,su “reconstrucion” debe de costar una “fortuna”,es posible que alguien este “interesado”,en hacerlo…pero creo que antes tenia “dueño”…”miedo” quizas? hay que ver??!! no crees?

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