Algunas impresiones sobre el Anteproyecto del Código de Trabajo en Cuba

Daisy Valera

En un marco desfavorable hay algunos puntos del texto que pueden ser de beneficio.
En un marco desfavorable hay algunos puntos del texto que pueden ser de beneficio.

HAVANA TIMES—El Anteproyecto de Ley Código de Trabajo redactado desde el pasado mes de diciembre, ha comenzado a ser distribuido en todos los centros de trabajo del país.

Sugerido por el Consejo de Ministros y aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular el Anteproyecto se verá sujeto al mismo mecanismo de análisis que la Ley de Seguridad Social y los Lineamientos del PCC: “consulta popular”.

Esta consulta, aclamada como una manifestación de nuestra democracia revolucionaria, pretende incorporar a los trabajadores en un proceso asambleario donde se recojan opiniones o sugerencias.

El Poder Popular parece conocer el resultado final de lo que debería ser una negociación y no considera en ningún punto la posible derogación del Anteproyecto o su transformación radical.

El panfleto de 16 páginas es un bodrio diseñado para generar apatía en lugar de atención.

El lenguaje técnico utilizado en el texto y la falta de otros materiales debidamente redactados para que los trabajadores puedan efectivamente intervenir en la actividad legislativa, garantizan en la práctica una participación escaza en las discusiones.

Las reformas económicas dictadas a partir del Congreso del Partido y que en las últimas décadas el Código de Trabajo (1985) haya sufrido trasformaciones en más de la mitad de sus artículos, son hechos que justifican la necesidad de un nuevo Código para los trabajadores de la isla.

Los principales cambios al Código de Trabajo vigente se relacionan con la duración de los contratos de trabajo. Se propone concebirlos como de tiempo indeterminado o determinado.

Modifica los términos en que los trabajadores pueden concluir sus contratos por iniciativa propia.

Plantea mantener la jornada laboral de 8 horas, pero se considera una flexibilización de la cantidad de horas semanales (entre 40 y 44) por decisión de los jefes de las entidades.

Entre los temas de mayor importancia que se esperaba tratara el Anteproyecto estaban los relacionados con la regulación de la actividad cuentapropista, los empleos generados por la inversión extranjera, y la situación de los profesionales. Estos puntos, sin embargo, son mencionados superficialmente.

Se propone que los empleadores privados deben garantizar un salario igual o superior al salario mínimo del país, la contribución a la seguridad social y vacaciones para sus trabajadores.

Pero se sugiere como pauta para las vacaciones un mínimo de 7 días y que el pago de las mismas se pueda fusionar con el salario, propuestas no demasiado favorables para la gran cantidad de personas que deben incorporarse al trabajo no estatal.

Aunque Cuba apuesta por grandes compañías generando empleo dentro de la isla; quedan sin respuesta temas como la distribución de los beneficios entre el Estado y los trabajadores que accedan a estos puestos de trabajo.

Por otro lado, no se autorizan las iniciativas privadas para los profesionales. El empleo quedará reducido a lo que pueda proveer el Estado.

Otras dos extensas secciones del Anteproyecto nos alertan sobre la continuidad del proceso de despidos. La declaración de disponibles (desempleados) basándose en una idoneidad demostrada aparece regulada y son las administraciones quienes continuarán tomando las decisiones.

La situación de los trabajadores, tanto estatales como privados no parece ser favorecida por estos cambios. Solo algunos derechos laborales que se reconocen en el texto como:

  • A La asociación voluntaria y constitución de organizaciones sindicales sin necesidad de autorización previa.
  • A Promover acciones, ante los órganos, autoridades e instancias competentes, para el reconocimiento y cumplimiento de los derechos de trabajo y de seguridad social.

Podrían estos brindar un camino para revertir o eliminar las crecientes dificultades a las que se enfrentará el trabajador cubano.

11 thoughts on “Algunas impresiones sobre el Anteproyecto del Código de Trabajo en Cuba

  • el 7 octubre, 2013 a las 11:59 am
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    Leí el código, sin ser especialista en el tema ynocí de una asamblea sobre el asunto. Aporto sobre un aspecto, el Expediente laboral.
    Considero debe ser minimizado, reducido, extractado, porque basta ya de ese recuento permanente, registrado, de la vida personal, laboral es parte de ella, de cada persona. Igual que el carné de Identidad terminó por ser una simple tarjeta, obviando las muchas páginas del primer documento, hecho en pleno apogeo del estalinismo en Cuba, este documento laboral debe ser reducido al mínimo. Solamente lo relacionado a salarios devengados, trabajo realizado, etc., con vistas al retiro, calificaciones obtenidas que beneficien al trabajador o lo protejan y quizás algún otro hecho trascendental.
    Lo demás es puro chisme, brete sobre sus evaluaciones y demás detalles de eso que la TV un día llamó “Cuéntame tu vida sin avergonzarte”.

  • el 29 julio, 2013 a las 10:22 am
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    Avísale a tus familiares, dale promo a todas las iniciativas que apoyarías estando aquí. Te repito, si no les tomamos la palabra o incluso hacemos lo ilegal que es justo para [email protected] seguiremos en las mismas.

    Podremos hacer toda la catarsis que querramos en internet, pero la palabra de orden es: Organización.

  • el 24 julio, 2013 a las 9:23 pm
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    Eduardo:

    Mis disculpas: Interpreté mal y “me fui con la de trapo”, jajajajaj. tienes toda la razón. De verdad que la exhibición de fariseísmo es de libro.

    En cuanto a tu propuesta: Puesto que ya no vivo en Cuba, lo único que te prometo es que no actuaré como si viviera allá, y continuaré contribuyendo a que el mundo sepa la verdadera realidad cubana.

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