A veces soy cubana

Daisy Valera

Haciendo trabajo de campo.

HAVANA TIMES – Cuba. Labana. Son lugares que regresan como pulsos a mi vida, por accidentes que nunca ando buscando. Dice un amigo que ya perdí hasta el acento y ahora hablo como mexicana de un futuro “mundo globalizado”, exagera.

No he trazado ninguna estrategia particular para ir perdiendo a Cuba. Los recuerdos de la cubanita que una vez fui se han ido diluyendo en tanto Researchgate, en tanto Netflix, en tantos tacos al pastor y aguitas de horchata.

Pero llega el día del Cuba-accidente y quien sabe por qué, te encuentras rodeada de antropólogos y músicos colombianos. Tú que ni sabías que Colombia tenía costas en el Pacífico. Y sabes que tendrás que responder las preguntas de casi siempre, porque todos son caribeños en México. A todos les intriga esa isla y hasta planean comprar sus boletos de avión pa hacer la visita.

Primero le muestras un poco de música, no sabes por qué eliges a X Alfonso y Habana Abierta; les encanta. Después cuentas un trocito de tu vida porque apenas te conocen, y te cagas en el Estado y te preguntan por la “represión de verdad”, por las armas, por los muertos; le respondes que la conversación no era un concurso. Luego, claro que hay que bailar salsa y pones a los Van Van e incluso te acuerdas de las vueltas y los pasos.

Finalmente, casi te dan ganas de llorar y casi sientes nostalgia. Pero no lloras porque todo pasa muy rápido. Esa fiesta es de colombianos y ahora se baila champeta y te enseñan a bailar para que se te olvide todo, de nuevo.

Se acaba la noche, te vas a una librería, te compras un libro de Wendy Guerra. Seguro nunca leíste nada de ella por envidia, porque te dijeron que así escriben las cubanas de verdad cuando tú querías ser una cubana de verdad. Ahora eso no te importa.

Empiezas a leer Nunca fui primera dama, y cuando se acabe el libro sabes que se te acabará de nuevo Cuba, hasta el próximo accidente.

 

 

 

Daisy Valera

Daisy Valera: Edafóloga y Blogger. Escribo desde la Ciudad de México, donde La Habana a veces se hace tan pequeña que llega a desaparecer; pero en otras, la capital cubana es una ciudad tan pasado y presente que te roba la respiración.



17 comentarios sobre “A veces soy cubana

  • Bienvenida de vuelta!
    Ese es un proceso como el de salirse de una relación de pareja, uno necesita estar un buen tiempo sin saber nada de la otra persona, cortar todas esas costumbres que tenían juntos. Después llega un día en que sacas cuentas y empiezas a ver las cosas positivas de la relación, y extrañas un poco algunos momentos. Más tarde sigues en tu nueva vida, sintiéndote cada vez más cómoda con esa sensación de libertad a la que no piensas renunciar ni por mil helados coppelia y cinco noches en el malecón; libre de ese peso que representa ser “cubano” de la isla “comunista”; libre de tener que representar siempre un papel.
    Es mucho más fácil todo cuando te vas antes de cumplir 30 años, así que sigue aprovechando!

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    • Hola Caridad! Gracias por la bienvenida. Interesante comparación. No se si estoy recordando cosas positivas :). Experimento Cuba mediante flashbacks, y es algo que definitivamente me sorprende.

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  • Pareciera que no te has podido librar (aun) de ciertos traumas de cuando vivias en Cuba. A algunos les toma mucho tiempo. Otros nunca lo superan. Pero sugiero que disfrutes lo bueno y trates de olvidarte de lo malo. Es lo que hago cuando camino por algunas de las calles de mi amada Habana Vieja. Puedes escoger concentrarte en la basura, la decadencia, etc (y amargarte el paseo) o tal vez admirar la arquitectura barroca de un edificio recien restaurado que recien descubriste y saborear un cafe ,un helado o una cerveza (sin sustos, ahora que tienes para esos pequenos gustos) en alguno de los nuevos espacios que alli existen. Recuerda que el vaso puede estar medio lleno o medio vacio, segun como se mire.

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  • Hola Daisy, nacimos en un país que nos impone un trauma de patriotismos que no tiene nada que ver con el amor real, con el apego natural al lugar donde se formó nuestra personalidad, donde se gestaron nuestros primeros sueños. Siempre veo la libertad con que las personas del primer mundo viajan, se quedan un tiempo o toda la vida en otros países y no sienten que “emigraron”, que “dejaron de ser”, que son el símbolo exótico de algo que deben portar, mostrar, como una marca de especie. Me alegra que puedas vivir fuera de Cuba sin sentirte extranjera, exiliada, porque el país de un@ es siempre uno mism@, donde quiera que se esté. Un abrazo desde la Habana.

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    • Veronica, casi todos los primermundistas, que se llaman asi mismo “expats”, detras tienen la seguridad de un pasaporte de I Mundo que abre muchas puertas y casi que te vuelve invisible en los aeropuertos, un respaldo de fondos en alguna moneda dura y en un numero de casos, contratos de trabajos, negocios online o rentas que le permiten vivir en paises con menor coste de vida o simplemente experimentar una cultura diferente, etc. Todo eso por deseo o voluntad propia, en muchos casos. No son emigrantes estrictamente hablando. Ademas, cuando decidan, cogen un avion y vuelven a su pais cuando quieran. Nosotros, por otra parte, hasta un pasado reciente viajar estaba fuera del alcance de casi todos y emigrar era casi que despedirse de Cuba, asi que por ahi va el trauma. Coincido contigo que cada cual lleva su propio pais dentro, a veces idealizado desde la distancia y para algunos, aun arrastrando atavismos y pasados no superados.

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  • Gracias por regresar y compartir tus experiencias. Pero yo creo que el acento lo estabas perdiendo desde que estabas en Cuba.

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    • si tu lo dices debe ser verdad Erasmito ;). Abrazo!

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  • El post de Daisy me hace pensar en lo diverso de los procesos que cada quien experimenta. Desde mi perspectiva, nacer en un lugar lo hace parte irremediable de tu vida. Lo recuerdes o no, nada podrá cambiarlo.
    Solo Daisy sabe si cree que haber nacido en Cuba fue una fatalidad.
    No creo que exista una nación sin mancha, y al mismo tiempo en todas hay también un potencial de virtud, porque ambos matices conforman la naturaleza humana.

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    • Yasser, creo que mi debate interior es justamente ese: ¿Cuba es una irremediable parte de mi vida?…aun no tengo la respuesta :) .

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      • Daisy, tu respuesta me lleva a preguntarte: ¿haber nacido en Cuba es algo que debe remediarse?

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  • yo me largue en el momento mas duro del periodo especial, todo lo que tengo son malos recuerdos, si me viene algun flashback es el de desagradables momentos que el comunismo ofrecia. no tengo nada que ver con la isla, ni relacion, ni buenos recuerdos ni nada. siento lastima por los que han quedado atrapados en esa carcel flotante que es lo unico bien logrado en ese pais.
    Adios para mas nunca mas volverte a ver.

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  • Eso no es ser cubana ni mucho menos, es superficial tu post. Ya te olvidaste de Cuba, la dejaste bien atrás. Y Wendy ha vivido bien toda su vida.

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    • Claro que es superficial, totalmente de acuerdo. Y la verdad, no tengo una lista para ir marcando atributos de cubanidad.

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  • Daisy, tu post me ha dejado una duda: ¿qué es para ti ser “cubana de verdad”? ¿Y por qué Wendy Guerra lo es?

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    • Hace aproximadamente 5 años alguien me suguirió que leyera Wendy Guerra, y lo que dijo expecíficamente fue que: Así escriben las cubanas de “verdad”. Me pareció una exageración en aquel momento y quizás por eso no estuvo en mi lista de lecturas de estos años.

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      • Gracias Daisy. Creo que ser “cubana de verdad” tiene que ver con lo que se siente y se hace por este país, esta implicación con su destino estemos donde estemos. No es una cuestión de patriotismo sensiblero y panfletero, no es una cuestión de mostrar sellos caribeños como el ser alegre, extrovertida, o saber bailar casino. He visto esa preocupación y ese compromiso sincero, por ejemplo, en Tania Bruguera, una artista que no vive en Cuba, que no necesita correr riesgos uniéndose a la campaña de un puñado de artistas independientes para sumar lauros a su ya sólida fama. Es una relación entrañable como con el hijo o con la madre, o con un amigo muy especial. Se ama y se duele y se sueña que Cuba tenga la libertad y la prosperidad que se busca en otras tierras. Que Cuba sea al menos un día un país donde todos tengan el derecho de contribuir a su destino.

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  • Hola Daysi,
    Me encantan tus escritos te he seguido desde que escribias sobre el Leon de Carlos III, o algo asi … hace ya muchos años, es curioso ver como has evolucionado y madurado en tus escritos al pasar del tiempo. Vivir en el DF, es muy bueno para los habaneros, yo visitaba (por trabajo) frecuentemente desde la yuma, me encanta la energia de esa urbe, tiene muchas cosas de la Habana, me encantaria tener contacto contigo. Gracias

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Varadero, Cuba de noche. Por Rob Kulig (Canadá). Cámera: Samsung Gs7

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