Mi primer encuentro en vivo con la Santería

Chantico Borgia

HAVANA TIMES – El fin de semana pasado, mientras buscaba un nuevo lugar para estudiar, y trataba de conseguir un tema del cual escribir, me topé con tres personas vestidas de blanco. Se encontraban de pie frente a las primeras páginas de un libro mayor. Uno cantaba y golpeaba un pequeño tambor, el otro, para los ojos de una persona no instruida en el tema, parecía realizar una limpieza al tercero. Mientras los miraba, me di cuenta de que era la primera vez que veía a la santería en pleno apogeo.

Al vivir en ciudades donde el turismo es la principal forma de ingresos, he notado que lo primero que cambia, y, por consiguiente, se suprime, es la cultura. Cuando, un domingo, fui a ver la rumba en el Callejón de Hamel, no vi a un grupo de personas reuniéndose para celebrar su legado, sino un evento para atraer turistas e incentivarlos a comprar objetos de arte o donar dinero al Callejón.

Antes de continuar, me gustaría decir que no hay nada de malo en eso, porque el bloqueo y el período especial han cambiado fundamentalmente la forma en que los cubanos son y ven su entorno. Sin embargo, lo que estoy tratando de transmitir es que con mi limitada exposición a la cultura de la Isla y mi conocimiento de cómo funciona la economía cubana, llegué al punto en que pensé que las personas vestidas de blanco lo estaban haciendo, por falta de mejores palabras, solo como espectáculo.

Aparte de observar a los vestidos de blanco en la guagua, nunca había visto un acto religioso realizado por santeros. Para darle un poco de contexto desde mi punto de vista, quiero llevarlos a ustedes -lectores de Havana Times-  a la época en que viví en Nueva Orleáns. Cada año, a principios de febrero, la ciudad organiza una gran fiesta llamada Mardi Gras. La historia de esa celebración se remonta a principios de la década de 1920 y está destinada a simbolizar el último hurra antes de un mes de cuaresma.

Desde el 6 de enero hasta el momento en que la Iglesia Católica decida, comienza la cuaresma, toda la ciudad celebra a través de desfiles en los que las personas que forman parte de la tripulación arrojan comida, artículos novedosos e incluso productos de casa como el jabón. Esencialmente es un acto de glotonería ante la gran hambruna. Ese es un gran evento turístico que, aunque tiene una base histórica, la economía de Nueva Orleáns depende en gran medida de ello.

La versión no comercializada de Mardi Gras son las “segundas líneas” que se mantienen entre los meses de septiembre y marzo. Una segunda línea es una fiesta a pie que generalmente se lleva a cabo el domingo por la tarde. Cada semana una tripulación diferente organiza la fiesta en diferentes barrios. Esos eventos se anuncian de boca en boca y rara vez asisten turistas. Durante ese tiempo, la gente del vecindario se toma un tiempo para visitarse unos a otros, e incluso vender algo de comida casera.

Así que cuando llegué a Cuba esperaba encontrar ese pequeño nicho de eventos locales. Sin embargo, todo lo que he visto hasta ahora han sido los lugares de la cultura cubana destinados a atraer turistas.

El final de la ceremonia fue interesante. La limpieza que se llevaba a cabo se realizó con la ayuda de un gallo. Al final, el animal fue cortado en pedazos y posteriormente arrojado al mar. Luego, la persona a la que le realizaban la limpieza se arrodilló durante unos minutos mientras los otros dos lo limpiaban.

Desde muy lejos parecía que una vez que se levantaron hicieron sobre ellos la señal sagrada y se fueron. Siempre es interesante ver cómo las religiones como el cristianismo condenan estas pequeñas sectas, pero las pequeñas sectas no son más que eso, pequeños fanáticos que fueron rechazados por la gran corporación que es el cristianismo.

Chantico Borgia

"Nací aquí y crecí allá. Estudié aún más, al lado de los lagartos en el pantano. Trabajé para desmantelar la tubería que envía a los jóvenes de la escuela hacía la prisión. Me fui, resultó que nunca fue mi vocación. Me mudé a Cuba para aprender sobre la atención médica. Terminé descubriendo que nunca se trataba de salud, era la otra palabra que comienza con “h”. Actualmente tratando activamente de convertirme en un humano luchando por un futuro mejor".


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