Tesoros vivos de un acuario

Carlos Fraguela

HAVANA TIMES — Pocas personas tienen el privilegio y el tiempo de disfrutar de un mundo tan fascinante como el marino en su casa y aunque no es fácil, tampoco es imposible, por eso los recursos que dedico a mantener mis peceras son casi despreciables comparados con el placer de admirar la naturaleza  solo con sentarme en mi cama.

Un animal que tengo y me hechiza con su belleza es un poliqueto de pequeño tamaño y color anaranjado que llegó con el agua y la arena que traje inicialmente. Ya son muchos, pero todo comenzó con solo un pequeñísimo ser.

Lo había oído mencionar en una publicación acerca de acuarios marinos pequeñísimos que me envió una amiga desde España.

Comenzaré por contar que se alimenta de desechos que encuentra en el fondo arenoso y que va reuniendo con sus tentáculos o parápodos. Ahí es donde más me impactan estos bichos: Tienen  un numero grande de estas extremidades que se mueven independientemente unas de otras a veces a bastante distancia del cuerpo, y que cuando encuentran objetos de interés mueven como si se tratara de una cinta transportadora hacia la boca.

Esa capacidad sensorial tan privilegiada se debe a que en cada segmento del cuerpo donde se encuentran los apéndices existen dos ganglios que forman parte de la cadena neural que como anélido que es, forma parte del sistema nervioso que recorre todo su cuerpo.

La reproducción es una ceremonia digna de ver cuando ocurre: da la impresión de que el animal va a estallar. Se contorsiona y agita los parápodos hasta que expulsa el material sexual al exterior y la fecundación ocurre en el agua.

He leído que el principal producto de su excreción es amoniaco, lo que me hace alegrarme por mis algas que ya tienen garantizado su fertilizante.

Mis peceras han provocado que me aficione más a la fotografía.

Haga clic sobre las imágenes reducidas para ver todas las fotos de esta galería. En tu PC o Laptop, puedes usar las flechas direccionales del teclado para desplazarte dentro de la galería. En dispositivos móviles, utilice las teclas en pantalla.

Carlos Fraguela

Carlos Fraguela: Soy amante de la libertad, de la naturaleza, las artes decorativas, la música, la tecnología y los seres humanos. Repudio la estupidez humana, aunque comprendo que existe como parte de un todo imperfecto. Rechazo a los abusadores y a los parásitos. Me gusta bucear y compartir con mis amigos. Trabajo en restauración y solo me he aburrido cuando he estado ingresado en un hospital. El sexo y la amistad son mis únicos Dioses.


One thought on “Tesoros vivos de un acuario

  • el 11 febrero, 2014 a las 1:16 pm
    Permalink

    Bellísimas las fotos. Por favor sigue contándonos Carli.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *