Riesgos de los productos adulterados

Refresco de melón adulterado en una cafetería de Alamar

Carlos Fraguela

Foto: conexioncubana.net
Foto: conexioncubana.net

HAVANA TIMES — Una amiga me contó de algo que le ocurrió en una cafetería particular en Alamar, poblado de la capital donde ella vive. Le dieron un refresco supuestamente de melón y al terminar de tomárselo le dijeron que era en realidad casi 90 por ciento de pepino lo que había bebido. El engaño le provocó ira y ganas de vomitar sobre el mostrador.

De hecho ella había disfrutado el jugo y cuando le dijo a la dependienta lo rico que lo encontraba entonces le dio aliento a la mujer para revelar la verdad: ‘muchacha, yo a esa tanqueta le eché un pedacito de melón y casi diez pepinos, viste que cantidad de jugo de melón hice’. Mi amiga miro a la señora con cara de quererla matar.

Al fin se fue sin decirle nada a la adulteradora. Lo bueno habría sido enseñarle que aquello estaba mal hecho porque era un engaño dar pepino por melón. A ella le gusta el pepino solo en ensaladas. Hay otro jugo que a veces adulteran con arroz para espesarlo, el de piña. Mi amiga siempre pregunta en las cafeterías si el jugo tiene arroz, para no comprarlo. A ella el arroz le gusta solo con pollo o con aguacate y tortilla.

Hay un peligro en no dar la información correcta de la composición de los alimentos. Se sabe que existen personas alérgicas a determinados comestibles y las reacciones de este tipo pueden llegar a ser mortales. Para cualquier actividad es necesario tener conocimientos pues como dijo alguien en quien creo ‘La ignorancia mata’.

Hace unos días conocí a alguien alérgico al maní, no casualmente yo estaba con un cucurucho en la mano mientras me contaba de su alergia. Estábamos peligrosamente próximos cuando perdí el equilibrio por estar descalzo y casi rozo su brazo con mi mano contaminada de alérgeno. Dio un salto que lo hizo caer bien lejos de mí y me miró como se mira a un asesino. Pensé que debía comerlo para que le hiciera daño, me dijo que basta rozarlo y ya está el peligro ahí.

En Cuba muchas cosas han sido adulteradas por la escasez: picadillo, café, leche y otras cosas, esta costumbre puede ser peligrosa cuando los consumidores no pueden estar seguros de qué están adquiriendo, si un alimento, o un veneno.


3 thoughts on “Riesgos de los productos adulterados

  • el 20 octubre, 2014 a las 6:50 am
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    Olvidé aclarar, y pido disculpas por ello, que el aceite de oliva al que me refiero, no lo compro en Cuba, hace muchos años vivo fuera.

  • el 20 octubre, 2014 a las 6:47 am
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    El aceite de oliva que no es puro, se vende con la especificación de que es mezcla y el % que representa el aceite de oliva en esa mezcla, muchas veces lo compro porque es más económico, pero se lo que estoy comprando y resulta que en muchas ocasiones es casi imposible diferenciar el puro de la mezcla.

    Lo que quiero decir es que no me siento engañado, pues sé lo que compro. En Cuba, en cambio no se brinda información veraz del contenido de muchos productos comestibles que se brindan en la red de comercio oficial y esto sucede desde hace décadas. Nos enseñaron a estafar y a resignarnos con la la estafa cotidiana.

  • el 18 octubre, 2014 a las 7:36 pm
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    Para muchos el maní es mortífero.

    El refresco de arroz con piña es delicioso, con vainilla o nuez moscada.

    Y los jugos verdes, de pepino, apio, albahaca, berro etc. Estan de moda.

    La verdad no veo necesidad de engañar si todo eso es perfectamente comestible.

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