Réquiem por Christa Wolf

Armando Chaguaceda

Christa Wolf

HAVANA TIMES, 30 dic — Por estos días intento cerrar el año alternando los infaltables paseos por callejones de mi ciudad con la lectura de algún buen libro.

En este último caso el candidato elegido es De Alemania a Alemania. Diario, 1990, libro de Gunther Grass–autor del ya clásico “El tambor de hojalata” – publicado por Alfaguara en 2011.

Grass forma parte, junto a Heiner Müller y Christa Wolf, de un selecto grupo de escritores germanos contemporáneos, autores de obras que me atraparon desde hace tiempo y cuya trayectoria artística y política –reunida en torno a la defensa común de la diversidad cultural alemana, las causas sociales, el pacifismo y la apuesta por una izquierda democrática- acompaño con tozuda lealtad.

Por esas razones me impactó la noticia del deceso de Christa, ocurrido el pasado 1ro de diciembre en Berlín, a la edad de 82 años.

Nacida en una familia de clase media, Christa Wolf debutó a la fama con la novela “El cielo dividido” (1962) abordando los problemas de la división de Alemania.

La obra obtuvo el premio Heinrich Mann, que sería acompañado en 1980 por el Georg Buchner, el lauro literario más importante en lengua germana.

Candidata al Nobel, Christa Wolf fue una figura polémica por su defensa del plural legado de la Republica Democrática Alemana y por haber sido en su juventud colaboradora de

la STASI- Seguridad del estado germanoriental- cuyos métodos de espionaje y presión sobre la gente han sido mundialmente conocidos (y repudiados) a partir del éxito de filmes como “La vida de los otros.”

Aunque se conoce que Christa fue rápidamente desechada por la STASI- pues ofreció ex profeso información irrelevante- y sufrió una estrecha vigilancia personal por casi 30 años, el fardo de este oscuro nexo le persiguió durante las ultimas dos décadas de vida.

Aquella breve relación la abordó en su novela Lo que queda (escrita en 1979 y publicada once años después) generando una crisis existencial que le acompañó durante prácticamente toda su vida y de la que se aprovecharon – con sesgo manifiesto de oportunismo y  linchamiento- algunos medios germanoccidentales.

La virulencia de los ataques motivó que autores como Muller y el propio Grass – críticos del régimen comunista que había censurado parte de sus obras- expresaran su solidaridad con la autora, hecho que  consta en el libro que ahora leo.

Como honesta mmilitante del gubernamental Partido Socialista Unificado de la RDA, Christa mantuvo una voz crítica de los autoritarismos y censura del régimen, desde una postura de identificación con el socialismo que nunca abandonó.

Fue oradora en aquella memorable tarde de noviembre donde medio millón de berlineses, concentrados en la Alexanderplatz, exigieron el fin sin violencia de la dictadura de Honecker.

Su última novela, publicada el año pasado, fue ““Ciudad de los ángeles o el abrigo del Dr. Freud” en la que abordaba la hertoria de los intelectuales alemanes exiliados en Estados Unidos en pleno gobierno nazi, régimen cuyos rigores conoció de niña.

Hoy, cuando su obra constituye parte del patrimonio común de la humanidad y su vida un ejemplo de los desgarramientos y esperanzas que el siglo pasado trajo a la nación, memoria y pueblo alemanes, sólo podemos decir: Descansa en paz, Christa Wolf.

 

Armando Chaguaceda

Armando Chaguaceda: Mi currículo vitae me presenta como historiador y cientista político.....soy de una generación inclasificable, que recogió los logros, frustraciones y promesas de la Revolución Cubana...y que hoy resiste en la isla o se abre camino por mil sitios de este mundo, tratando de seguir siendo humanos sin morir en el intento.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *