La Pravda de nosotros

Armando Chaguaceda

Pravda (izquierda Nicanor)

En la entrega anterior abordamos la existencia de un arte crítico y comprometido con las realidades de la Cuba actual, en la figura del dúo de Hip Hop Los Aldeanos. En esta ocasión nuestra mirada se dirige sobre el trabajo de Eduardo del Llano.

Del Llano es un, reconocido guionista y escritor cubano, quien (bajo el lúdico y autogestivo sello de Sex Machine Productions) encabeza un grupo de artistas comprometidos con la  creación de audiovisuales críticos, satirizando de forma reflexiva sobre la realidad nacional.

Toda la serie gira alrededor de las peripecias del personaje Nicanor O’Donnell, un intelectual cubano, crítico y patriota, quien debe lidiar indistintamente con los conservadurismos familiares, la mercantilización de la vida cotidiana, la simulación pública, la censura de prensa y las visitas de los agentes policíacos.

En uno de sus últimos trabajos, titulado “Pravda” (término ruso que significa verdad y alude al periódico del Partido Comunista, publicación principal de la URSS de 1918 a 1991)  Nicanor es un admirador de la gesta del Moncada, génesis de la revolución cubana de 1959.

Nicanor es apresado y sometido a un interrogatorio kafkiano por hacer “pintadas clandestinas” con banderas y consignas revolucionarias del Movimiento 26 de Julio. El corto, musicalizado con un tema del dúo de Hip Hop Los Aldeanos (que puede verse en  http://www.youtube.com/watch?v=w7irxBbHFEc) es un reflejo excelente de las relaciones entre arte, activismo y poder en la Cuba actual.

Los diálogos reflejan la apropiación del nacionalismo y el patriotismo como patrimonio estatal  (Nicanor- “Yo soy un patriota” /Agente- “Si, eso es lo que dicen todos, como si hubiera una patria para cada uno”/ Nicanor- “¿Y no la hay…?”/ Agente- “No, es una para todos…la que te toca”).

La sospecha oficial respecto a cualquier manifestación de autonomía y la arbitraria clasificación de las iniciativas ciudadanas, al margen de lo que formalmente reconoce la ley (Agente- “¿Por qué llevas varias noches saliendo a escondidas a pintar banderas y vivas al 26 en los muros del Vedado?”/Nicanor- “ya le dije…me interesa mantener vivo el significado primigenio, el ritual del acto”/Agente- “El modus operandi…”/Nicanor- “Si así lo quiere, aunque el término me parece un tanto viciado por el uso…mire esas consignas siempre aparecieron clandestinamente”/Agente- “¡Antes de la Revolución…para protestar contra la dictadura…siguiendo su lógica usted las pinta porque es un disidente, porque establece un símil entre …/Nicanor- “¿Un disidente que hace grafitis con las consigna del régimen que se supone detesta?/ Agente- “¡A nadie le entran esos ataque patriótico a las tres de la madrugada¡ /Nicanor-“A mi si”/ Agente- “Pues no es normal”/ Nicanor- “Que no sea normal no lo hace subversivo”/ Agente- “Eso lo decido yo”/ Nicanor- “¡Vaya, yo creía que lo decidía la ley¡”.

A quienes desconocen las dinámicas internas de control político vigentes en Cuba por medio siglo puede parecer surrealista el diálogo. Sin embargo este expresa de manera casi exacta los argumentos de agentes del poder al confrontar activistas y creadores autónomos.

Cualquiera que tenga una experiencia de interacción con esos agentes (y con su cultura política) testimoniará que sostener una propuesta critica desde la izquierda puede conllevar el calificativo de ser “agentes subversivos” o , cuando menos,  “manipulados por el enemigo”.

Las iniciativas autónomas son “acciones desestabilizadoras de la CIA” o los llamados a un socialismo participativo y la autorganización popular una “cosa que está bien para otros países, pero aquí no, porque aquí la Revolución ya se hizo. Y si alguien osa defender su pertenencia sincera a alguna corriente de izquierda, los agentes le contestarán que “ser de izquierda en Cuba es defender las ideas de Fidel y Raúl” cerrando de forma poco dialógica tan amable conversación.

Pero la gente suele ser terca cuando, además de creer en la causa que defiende, percibe orfandad en la postura que le confronta.

Como colofón el creador, en un acto de transparencia transgresora frente al poder, Nicanor le anuncia al interrogador: “El sábado que viene voy a hacer otro grafiti, de hoces y martillos, con la frase Todo el Poder a los Soviets”.

Creo que en esa frase se condensa la voluntad, libertaria y patriota, de un arte critico empeñado en insistir, a despecho de aquellos “palos que nos dió la vida” anunciados por la lírica criolla.

Y que por esta apuesta, como por muchas acciones cotidianas decentes y solidarias de médicos, maestros y gente común, permanece vivo (aunque herido) el legado de una Revolución, a despecho de las fuerzas oscuras que lo asesinan con sus actos.

 

Armando Chaguaceda

Armando Chaguaceda: Mi currículo vitae me presenta como historiador y cientista político.....soy de una generación inclasificable, que recogió los logros, frustraciones y promesas de la Revolución Cubana...y que hoy resiste en la isla o se abre camino por mil sitios de este mundo, tratando de seguir siendo humanos sin morir en el intento.

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2 thoughts on “La Pravda de nosotros

  • No entiendo que quiere decir finalmente

  • Interesante el articulo..muy interesante.. mejor el corto Pravda con Nicanor…

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