Carlos Saladrigas y el diálogo entre cubanos

Armando Chaguaceda

Carlos Saladrigas. Foto: alongthemalecon.blogspot.com

HAVANA TIMES, 1 abr — “¿Qué tendré yo que ver con este hombre?” fue la idea que cruzó por mi mente – de forma casi inmediata- cuando conocí, hace un par de meses, a Carlos Saladrigas.

Era un evento sobre la problemática cubana y los organizadores habían dispuesto una dinámica de intercambio y presentación por parejas, donde cada quien debía- tras una breve conversación – informarse sobre su interlocutor y presentarlo en público.

Evidentemente la distribución de las parejas no había sido casual: se apostaba a la interacción de personas diferentes por su trayectoria, procedencia y horizontes políticos. En cuanto a diversidad de historia y perspectivas, nuestro caso no podría ser más emblemático.

Saladrigas es uno de los llamados “Peter Pan”, notable empresario cubano americano y fundador de una organización de activismo y análisis sobre asuntos cubanos (The Cuba Study Group), cuya mirada ha ido evolucionando de las posturas confrontativas-típicas del exilio tradicional- a perspectivas de diálogo afines al catolicismo nacionalista y social de los animadores del proyecto Espacio laical.

En cuanto a mi postura y experiencia (socialista, de familia trabajadora y perteneciente a la generación que creció en la Cuba de los 80) tengo poco que añadir a lo ya contado en Havanatimes.

Sin embargo, en aquellos días rápidamente Carlos y yo remontamos las barreras de la desconfianza y el extrañamiento.

El común amor por lo cubano y por nuestras familias, las anécdotas y los chistes – aliñados con igual sabor criollo-  hicieron fácil y agradable un diálogo que se prolongó, hasta bien entrada la noche, en un acogedor bar que parecía escondido en las cavernas de Alí Baba.

Desde entonces, he seguido las entrevistas y actividades públicas de Carlos, sean en CNN, en el sitio web de su organización o, más recientemente, en su conferencia habanera. Y en general me dejan un buen sabor.

La pasada semana, aprovechando el viaje que realizó a Cuba para asistir a las ceremonias relacionadas con la visita de Benedicto XVI, Saladrigas impartió una conferencia en La Habana, bajo el sugerente titulo Cuba y su Diáspora: Actitudes y políticas que debe adoptar la diáspora para reintegrarse en Cuba.

Organizada por los amigos de Espacio Laical, el encuentro reunió en un entorno ecuménico a intelectuales oficialistas, diplomáticos y corresponsales de prensa extranjera,  disidentes y público en general, quienes pudieron escuchar de boca del conferencista un mensaje claro, balanceado en cuanto a críticas y proposiciones y transparente en sus horizontes. Algo que se extraña en los foros de debate sobre Cuba, reales o virtuales, dentro y fuera de la Isla.

En su plática, Carlos abordó la naturaleza y contextos de la migración en Cuba y el mundo, señalándolos claramente como un fenómeno de aristas no sólo económicas sino también políticas, que en nuestro caso sufre los impactos de las restricciones impuestas a ambos lados del estrecho de la Florida.

Mencionó el rol activo que juegan disímiles comunidades emigradas en los destinos de sus países originarios, no solo como inversores de capital y emisores de remesa, sino como contribuyentes a la organización y reconstrucción del tejido social.

Y recordó- y ello creo que es lo más importante- que los problemas de Cuba son grandes pero nuestros, y debemos resolverlos entre cubanos.

Obviamente, entre los deseos de Carlos, y las realidades, existe un largo trecho. No todos los que quisieran aportar son invitados a hacerlo, ni todos los que aportarán lo harán por motivos virtuosos que liguen en interés individual con el beneficio colectivo.

Aún existen mecanismos y posturas que se benefician de esa especie de “aduana del odio” que han erigido y usufructuado las élites políticas de La Habana y del exilio, estas últimas con el apoyo activo de grupos derechistas estadounidenses.

Tampoco creo que son exactamente coincidentes los llamados a construir un capitalismo nacional y un socialismo participativo como el que algunos defendemos: habrá diferencias sobre el uso y distribución de la renta, los mecanismos de participación, el fin último de nuestros respectivos proyectos de sociedad.

Pero espero que la “tarea de edificar una Cuba nueva, una Cuba libre, soberana, incluyente, próspera, diversa, rica, justa, equitativa, y generosa con los sectores mas débiles de nuestra sociedad” a la que nos convoca Carlos permita a los cubanos el encuentro de ciertos  puntos comunes frente al abuso y la expoliación que sufrimos.

Legados bastardos de una Guerra Fría que es preciso enterrar, de una vez y por todas.

Armando Chaguaceda

Armando Chaguaceda: Mi currículo vitae me presenta como historiador y cientista político.....soy de una generación inclasificable, que recogió los logros, frustraciones y promesas de la Revolución Cubana...y que hoy resiste en la isla o se abre camino por mil sitios de este mundo, tratando de seguir siendo humanos sin morir en el intento.


7 thoughts on “Carlos Saladrigas y el diálogo entre cubanos

  • el 5 abril, 2012 a las 1:49 am
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    Que no hay capitalista santo, eso se sabe. Ni el bueno de Bill Gates. Pero Josué, como tú mismo reconoces, ya es un paso de avance que Saladrigas condene ese bloqueo que sigue siendo un dogal en el cuello cubano. Además, el hecho de que pueda ofrecer una conferencia a lleno en La Habana, implica que no hay ninguna causa pendiente contra él, de sangre, por terrorismo u otro tipo. Y esto ya conlleva una señal positiva del Gobierno hacia los emigrados. En lugar de aterrarnos ante su presencia, lo que se impone es que, como contrapeso, Cuba desarrolle sindicatos más poderosos y autónomos, capaces de velar en su momento por el trabajador. Experiencia y gente capaz no nos faltan. Y lo mismo para todos los sectores que en su momento tendrán que jugar su papel como parte de la nueva dinámica político-social que se nos avecina.

  • el 4 abril, 2012 a las 10:33 pm
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    Armando 2 detalles que pase por alto. Como puede el senor Carlos Saladrigas apoyar a Mitt Romney cuando este esta a favor de la linea dura contra Cuba endureciendo el bloqueo y eliminando los viajes. Lo que lo coloca en contra de Obama que desea todo lo contrario y seria el candidato perfecto para una restautacion de relaciones y levantamento del bloque. Un detalle es que los negocios de Mitt tambien son empresas de alquiler de manos de obra al igual que saladrigas.
    Ademas Mitt Romney se dedica a comprar empresa productivas para despues revenderlas no sin antes haber dejado sin trabajo a sus trabajadores.
    Y el otro es sus comparecencias en el programa del terrorista Saul Sanches que ahora esta organizando provocaciones cerca de aguas cubanas. Explicando en este programa radial su plan del caballo de troya para destruir el socialismo cubano.

  • el 4 abril, 2012 a las 10:03 pm
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    Armando quien es realmente Carlos Saladrigas ademas de ser un nino Peter Pan y un empresario de exito?
    Ya que lo conoces queremos nos informes un poco mas.
    Por mi parte he buscado todo tipo de informacion por aca. Por lo que veo es sobrino de Carlos Saladrigas con larga carrera politica hasta ser en 2 ocaciones ministro de estado de Fulgencio Batista y salio para Miami en 1959 y fallecio en 1965.
    Por lo que Carlos no es un simple Peter Pan como los miles de ellos que estubieron en orfelinatos en USA o fueron dispersados entre familias desconocidas. Carlos ya tenia en Miami parte de su familia burguesa y es por esa razon que me cuesta creer que el nos narre que su padre lavaba platos en Miami .
    Carlos fue miebro de la Fundacion Cubano Americana y el mismo reconoce la ineficacia de aquella estrategia llamada de linea dura contra el gobierno de Cuba. Es por eso que desde el Grupo de Estudios de Cuba del cual es presidente el dice comenzar una nueva extrategia y deja bien claro en un desayuno en el restaurante La Carreta que esa extrategia se basa en aprovechar los espacios que se den en Cuba para a su vez ganar mas espacios hasta lograr derrocar el sistema.
    Habla alli tambien de su relacion con Lech Walesa y sus opiniones en su extrategia.
    En la Habana en la conferencia a la que te refieres el critica la intervencion extranjera pero a su vez alaga a Dagoverto Valdez con admiracion el cual es un conocido mercenario de USA, hecho que esta mas que demostrado en videos, gravaciones y documentos. Ademas nos dice que el quiere ayudar a la formacion de los nuevos negocios sin dejar claro si su proyecto es con el socialismo y respetando este. Al respecto aqui en Miami dijo que creando un poder economico el objetivo final era lograr una transicion.
    Dijo que el capital de ellos los emigrados con dinero se podria invertir en Cuba pero no explico que eso es imposible por el bloqueo a Cuba. Y no habla que hace anos existen conversaciones con comapanias norteamericanas para cuando les permitan invertir en Cuba.
    Carlos ha hecho una gran fortuna con compania de alquiler de empleados que esta entre las 10 mayores de USA. Labor leasing son empresas que sirven de intermediarios entre la empresa que ofrece el trabajo y el trabajador. El intermediario cobra de la empresa y paga bajos salarios a sus empleados de alquiler. Estos empleados al no tener contrato con la empresa donde labora no le puede exigir ningun beneficio y como esta alquilado por tiempo indefinido esta realmente desamparado. Es un negocio redondo para la empresa y el intermediario que les alquila la mano de obra. Estos son los nuevos esclavos de este siglo en paises desaarrollados. Sin contar que muchas de las empresas que brindan trabajo pertenecen a los mismos duenos de las empresas que les alquilan trabajadores. Increible.
    Esto es lo que nos propone Carlos?
    Brindara ayuda economica en Cuba a todos o seran seleccionados por su avanzada catolica y la gente de Dagoberto Valdez?
    Le brindaran ayuda economica a empresarios privados que defiendan el sistema socialista?
    Solo agradezco su actitud reciente sobre el bloqqueo, dijo que no era etico y que debia levantarse.
    Por lo demas pienso que esta creando un caballo de troya para destruir el sistema cubano creyendo que tiene la verdad y desconociendo que el cubano en su mayoria desea una formula donde pueda tener prosperidad sin perder sus logros sociales.

  • el 3 abril, 2012 a las 3:16 pm
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    “Las soluciones tampoco deben tener ideología. Solo son buenas y malas.”

    No estoy de acuerdo… por ejemplo la decisión de se cortar o no los gastos públicos ante una crisis económica tiene si ideologia.

  • el 2 abril, 2012 a las 11:49 am
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    Estoy de acuerdo Isidro. Hay que entender que se puede vivir juntos a pesar de pensar diferente. La izquierda y la derecha cada una solo propone soluciones a problemas. Los problemas no tienen ideología. Son simplemente problemas. Las soluciones tampoco deben tener ideología. Solo son buenas y malas.
    Mucho trecho hay que recorrer y como dice Saladrigas nosotros que estamos fuera de Cuba somos parte de ese rompecabezas.

  • el 1 abril, 2012 a las 10:32 pm
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    lastima que no se le de la oportunidad a algun representante de la izquierda nacional, no vinculado al estado cubano, de exponer tambien sus criterios sobre lo que cuba necesita desde su punto de vista, para ver si el dialogo se amplia mas. evidentemente el estado cubano no esta interesado en eso… parece que hay que convencerlo de que si hace falta, y bastante.

  • el 1 abril, 2012 a las 8:08 pm
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    Lúcido, puntual y enjundioso, a la par que breve, y por tanto bueno, tu texto, Armando:
    Como nunca antes parece oportuno y necesario este tipo de diálogo hoy. Tienes toda la razón: hay un buen trecho por delante. Pero en este sentido tengo siempre en mente a mis parientes chinos, cuyos ancestros nos legaron aquello de “Todo camino de 10 mil Li empieza bajo tus pies”, o en buen castellano, “Todo camino comienza por un primer paso.” Si personas como Saladrigas son capaces de actuar con total independencia de fantasmas injerencistas a lo Jesse Helms, y de la otra parte se deponen los jirones de viejas entelequias ideológicas venidas a menos, podremos avanzar en beneficio del país.
    Hará falta, sí, hacer concesiones mutuas, explorar consensos, dinamitar prejuicios y obviar revanchas, convenciéndonos todos, como parte de ese proceso, de que la Nación (con todos esos adjetivos que enumeras en tu artículo) es el fin último de nuestras acciones.

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