El dólar no es mi moneda

Por Ammi

HAVANA TIMES – Una de las fatalidades de hoy en la sociedad cubana es la creación de las tiendas donde solo se pueden adquirir productos en dólares estadounidenses. Esto ha traído como consecuencia que las personas ya no quieren que se les pague ningún servicio en pesos cubanos. Ahora para cualquier compra se nos exige el dólar, el cual está valorado en 60 pesos y continúa en aumento.

Aquellos que pagan rentas en la Isla no han escapado de esta agravante, los dueños de esos inmuebles exigen los pagos en dólares. Exponen las razones obvias, de que todo producto básico solo pueden adquirirlo en esa moneda.

No es un secreto una casa propia en Cuba es un lujo que no todos pueden tener. Muchos hijos permanecen con sus padres hasta pasado los treinta años, otros, durante toda la vida, recurriendo a esta única alternativa por el hecho de no tener un techo donde vivir.

Regina es una de las que perdió su casa por derrumbe, ha estado alquilada por cinco años y nos cuenta que a pesar de que siempre se le hizo difícil el pago de un apartamento, siempre encontraba la alternativa de llevar dos trabajos, un salario para la renta y el otro para alimentar a su familia.

Hoy ese contrato se ha doblado y más, lo que antes oscilaba en unos 1500 pesos ahora debe abonar 3600, siempre con la condicionante de que si es en dólares, pues mucho mejor. Esto complica las cosas, es que nunca nos han pagado en dólares, ¡no es nuestra moneda!

¿Cuántas horas de trabajo necesitamos hacer para un salario digno, que nos permita comprar alimentos, pagar renta, vestir y calzar a los hijos? 

Vemos un país en ruinas en todos los sentidos, desde lo económico, político y social, una población envejecida, desnutrida y harapienta, lo que se ha agudizado por la presencia de la pandemia. Nos han impuesto medidas aberrantes, ordenamientos que no ordenan nada, solo ha llevado al caos y nos han adoptado una moneda que no todos podemos abrazar.

Lea más del diario de Ammi aquí.

Ammi

Una mujer de pueblo, madre de cuatro hijos que a través de constancia, estudios y superación ha alcanzado a mejorar su entorno y he aprendido que todo esfuerzo se premia y el conocimiento se comparte. Para mí no existe nada más importante que la libertad y sobre todo aquella que se impone y es capaz de romper los limites personales. Se me considera alegre, entusiasta, curiosa y dispuesta a aprender de cada nueva experiencia.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *