Un disfraz para el “último Jueves”

Alfredo Fernández

No puedes entrar. De un última jueves anterior.

El pasado 28 de octubre en el Centro Cultural “Fresa y Chocolate” de La Habana, asistí al debate “Último Jueves,” auspiciado  cada últimos jueves de  mes  por el colectivo editorial de la Revista Temas.  El encuentro consiste  en una mesa redonda  con varios especialistas  invitados a debatir sobre un tema prefijado al comenzar el año.  Esta vez el  debate fue  dedicado a “Los textos escolares.”

Fue presentado por Rafael Hernández, director de la Revista, el cual,  en funciones de maestro de ceremonias, pidió que no se divulgara lo planteado en la reunión pues el debate seria filmado y vuelto a presentar a los panelistas por si finalmente no estaban de acuerdo con algo de lo dicho, quitarlo.  De ahí la importancia “de que no se publicara nada en internet hasta tanto no se hiciera primero de manera oficial.” En verdad me resultó curioso que se les pidiera a los asistentes a un espacio público el silencio ante lo dicho por  especialistas, luego de que estos expresaran abiertamente su opinión ante más de cien personas.  Tampoco entiendo porque estos panelistas luego se tengan que retractar de algo.

Rafael, tal como se exige a si mismo, pasó a cumplir su compromiso con los patrocinadores de la Revista, e hizo “dos comerciales.” Esta vez leyó sendas cartas de Ramón Labañino y Gerardo Hernández,  dos de los cinco cubanos presos en los Estados Unidos bajo cargos de  espionaje.

En particular, la carta de Gerardo Hernández, alude al suceso acontecido en torno a la bloguera Yoani Sánchez el pasado año cuando entró disfrazada al debate de los “últimos jueves,” debido a que sabía de ante mano que ella y toda la comunidad de blogueros independientes  tenían prohibida la entrada al  local, no obstante, Gerardo Hernández se refiere a Yoani en su carta a Rafael Hernández  como, “turistas alemanas con peluca quisieron sabotearte el debate, promocionadas por transnacionales de la información…”

En lo personal creo que el único saboteador de manera explícita del debate de “último jueves”  ha sido el propio Estado, al prohibir, en más de una ocasión, la entrada a personas al espacio de Fresa y Chocolate.  Vale aclarar que meses antes del suceso de Yoani, también le fue prohibida la entrada al Socialista Moderado  Manuel Cuesta Morua y al resto de los integrantes de su asociación ilegal, Arco Democrático Progresista.

Ese hecho tiene  una doble lectura, pues Cuesta Morua y muchos de los integrantes de Arco Democrático son personas negras, y el debate, precisamente trataba esa vez sobre el racismo en Cuba (ironía del destino).

Rafael Hernández pertenece a una generación de intelectuales cubanos que es posterior a la generación histórica de La Revolución, y que por tanto le ha tocado vivir con la eterna culpa de no haber ido a la Sierra Maestra a combatir contra la dictadura de Batista por haber sido demasiados jóvenes, de ahí que Rafael,  como uno más de su generación, ha  tenido que pasar su vida demostrando  una y otra vez su inagotable  lealtad a La Revolución.  Él como tantos otros, ha sido “destronado” en no pocas ocasiones, para luego, no sin mucho esfuerzo, retomar puestos de prestigio dentro del discurso oficial.

Creo, a pesar de lo dicho, que la labor del politólogo Rafael Hernández es plausible, pues ha logrado lo que parecía imposible: un espacio de debate en Cuba donde a menudo los panelistas muestran  su desacuerdo entre ellos y hasta con el mismísimo Estado.

Es importante destacar que el debate de “Los textos escolares” transcurrió en el total acuerdo entre  panelistas y asistentes de que no solo los textos construyen el conocimiento del alumno, se dijo incluso que los textos podían ser los mejores pero que si los maestros eran malos, entonces de poco valían.

Llegado el momento de conceder la palabra al público asistente se escucharon excelentes intervenciones, destacándose la del escritor José Miguel Sánchez, alias Yoss, quien dijo que en los nuevos textos escolares de lectura tienen que estar presente también, los nuevos problemas de la sociedad cubana, surgidos luego del derrumbe del campo socialista y del establecimiento de la doble moneda en nuestro país, de manera que niños y jóvenes, crezcan con mentes conscientes, desprejuiciadas, y responsables de su misión ante la nación.

El debate del próximo jueves 25 de noviembre, USB: el consumo del audiovisual informal, se advierte polémico desde su mismo nombre, pues mucho del audiovisual que se consume  hoy en Cuba es absolutamente informal, teniendo como principal proveedor a las televisoras de Miami.

Así, que desde ya, me encuentro rezando para que ese día el local de “Fresa y Chocolate”  no se guarde nuevamente el derecho de admisión, pues de esta manera pronto, más que “últimos jueves” tendremos, “jueves de disfraces,” con opiniones de panelistas que no sabremos si estos mantendrán hasta su publicación.

Alfredo Fernandez

Alfredo Fernandez: No me fui de Cuba, pues uno no se marcha de donde nunca ha estado. Luego de gravitar por 37 años en esa extraña isla, logré pisar tierra firme, sólo para comprobar que no he llegado a ninguna parte. Quizás y nunca perteneceré a sitio alguno. Ahora vivo en Ecuador, pero por favor, no me crean del todo que ando donde digo, mejor localícenme en la Cuba de mis sueños.


One thought on “Un disfraz para el “último Jueves”

  • el 5 noviembre, 2010 a las 5:51 pm
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    Estando en el terruño uno dimensiona distinto las cosas… sin embargo a la distancia se percibe igualmente la podredumbre.

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