Oh ¿Qué será, qué será?

Alfredo Fernández

Acabo de perder uno de mis dos trabajos, el de profesor adjunto en las Sede universitaria, mi ya menguada economía se resiente aún más, resulta que el proceso de replanteo económico comenzado en el  país para terminar con los gastos innecesarios también abarca a los nada despilfarradores profesores de las Sedes universitarias, apenas  comenzado y ya tiene sus primeros logros.

Hace un mes tuvo su primer impacto en los viejitos que ansiosos esperaban su cuota mensual de cigarros subvencionados para luego revenderlos en el mercado negro  y así amortiguar su insuficiente pensión.

Hace dos semanas se despejaron las dudas de muchos profesores, ¿tendremos trabajo el próximo semestre? –nos preguntábamos, así comenzó el nuevo curso escolar en las Sedes universitarias del país y supimos de una vez y por todas que no había trabajo, al menos por ahora.

En Cuba se ha extendido el mito de que “ningún trabajador puede vivir de su salario” en lo particular no me incluye, pues soy precisamente de los (que hay muchos) que viven del salario. Gano 430$ nacionales como aspirante a investigador en Museo Nacional de Historia de la Ciencia, lo que sería 21.50 usd, como profesor recibía 252 $ nacionales (12.50 usd), sumando los dos salarios obtenía el equivalente a 34 usd mensuales, de los cuales 18 usd son para pagar mi alquiler de vivienda, quedándome justo 17usd para vivir, o mejor dicho para sobrevivir  todo un mes.

El estado apenas comienza a implementar sus medidas de reajuste económico y ya logra que los sectores de la población cubana que desde hacia tiempo tenían su economía al límite, tengan más restringidas sus posibilidades adquisitivas.

Algo haré para conseguir esa parte de mi salario que me permite “vivir” el mes, pues aunque sólo compro los alimentos elementales, siempre he prescindido de la carne (para nada soy vegetariano) y otros lujos, como papel sanitario, pasta de diente que no sea la cartilla de abastecimiento, o la ropa, que en mi caso siempre es la que le sobra a los amigos emigrados, me resultaran al menos necesarios otros 10.50 cuc  para continuar mi muy limitada existencia, que suelo atenuar con amigos, música, libros y algún que otro mal amor.

Por el momento cruzo los dedos a fin de no quedar elegido en el Museo como un posible candidato a despedir.

Alfredo Fernandez

Alfredo Fernandez: No me fui de Cuba, pues uno no se marcha de donde nunca ha estado. Luego de gravitar por 37 años en esa extraña isla, logré pisar tierra firme, sólo para comprobar que no he llegado a ninguna parte. Quizás y nunca perteneceré a sitio alguno. Ahora vivo en Ecuador, pero por favor, no me crean del todo que ando donde digo, mejor localícenme en la Cuba de mis sueños.


One thought on “Oh ¿Qué será, qué será?

  • el 4 octubre, 2010 a las 7:07 pm
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    Lamentable que estas cosas sucedan Alfredo, sin embargo creo que se pondran mucho peor, y siempre en nombre de la Revolucion, y la inversion capitalista extranjera (porque no hay una burguesia ancional) en nombre de la revolucion, el aumento de la edad de retiro, y tendran los mas revolucionarios campos de golf, yates y aviones privados, todo esto lo va a pagar el proletariado cubano que cree que el problema son los revendedores y no la buracracia. Russia, China y Vietnam se van a quedar cortas con lo que va a pasar aca, mientras tanto lucha tu yuca taino, lucha tu yuca.

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