Los que maduramos con “carburo”

Alfredo Fernández

Foto: Irina Echarry

HAVANA TIMES, 6 feb — Los que nacimos en los setentas somos quizás la generación más afectada de todas las nacidas con La Revolución, fuimos niños en unos años ochentas preñados con tantas consignas como de promesas de un “futuro luminoso” que nunca llegó.

En los noventas nuestra adolescencia o juventud se disipó entre los apagones, el cargar cubos de agua, las pésimas comidas, las salidas ilegales, el asedio al turismo o la interminable lucha por la subsistencia  inmediata.

Quizás fuimos los más afectados por esa maldición que desde 1990 vive esta isla y que eufemísticamente Fidel Castro nombró como “Período Especial”.

Los que nacimos en los setentas estuvimos bien formados, es verdad, con maestros que sentían un respeto infinito por su profesión,  también nosotros pusimos lo nuestro e hicimos todo los que se nos pidió.

Recuerdo todas las tardes de mis vacaciones de 1983 cuando me iba con mi padre a hacer 4 horas de trabajo voluntario en la Plaza de La Revolución Antonio Maceo Grajales de Santiago de Cuba, que por entonces estaba en construcción.

Yo era  niño e ingenuamente creía que era imposible que el país no avanzara hacia una sociedad comunista en donde el dinero no haría falta, tal cual le escuchaba decir a mi padre.

Más los noventa terminaron con toda mi ingenuidad y la de mi generación que a partir de ahí tuvo que madurar con “carburo” y crecer sin adolescencia, o sin juventud, según el caso.

En lo personal no tengo fotos del periodo 1990-1995, esa etapa de mi vida se esfumó en apagones, malas comidas, pésimas ropas, y lo peor de tanta escasez fue que también esta llegó a penetrar mi vida espiritual, llegando, como tantos de mi generación, a cuestionarme en más de una ocasión el sentido de la vida.

De los que nacimos en los setentas muchas ya se fueron, viven hace años en cualquier lugar del mundo lejos de esta realidad, pero igual todos estamos marcados por la desilusión y el desencanto.

Si alguna buena experiencia nos dejó los noventas, es el tener como meta el no dejar para mañana eso que se pueda hacer hoy, pues sabemos bien que el tiempo es oro y que todo se puede embromar de ahora para ahorita.

Así somos, hechos con un escepticismo de buena calidad. Creemos muy poco en aquello que no sea conseguido por nosotros mismos: está por nacer el político que sus promesas logren convencernos.

También de nosotros muchos aprendieron a simular y se mimetizaron en el gobierno para vivir mejor, el resto sobrevive como puede a la espera de tiempos mejores.

Lo cierto es que cuando el  interminable “Periodo Especial” termine, no pocos de nosotros estaremos inhabilitados para la perspicacia  de los tiempos futuros, debido a que nacimos no tan a tiempo como para ser nativos digitales, ni tampoco fuimos tan viejos como como para “degustar” eso que Fidel también ha llamado “Las mieles del poder”.

Pues resulta que casi todos los nacidos en los setentas de alguna manera somos “extraños en todas partes” que todavía soñamos con tener una adolescencia y una juventud que nos fue arrebatada por la miseria y la mediocridad.

Nosotros, por razones ajenas a nuestra voluntad saltamos de niños a viejos, o lo que es lo mismo, nos maduraron con “carburo”.

Alfredo Fernandez

Alfredo Fernandez: No me fui de Cuba, pues uno no se marcha de donde nunca ha estado. Luego de gravitar por 37 años en esa extraña isla, logré pisar tierra firme, sólo para comprobar que no he llegado a ninguna parte. Quizás y nunca perteneceré a sitio alguno. Ahora vivo en Ecuador, pero por favor, no me crean del todo que ando donde digo, mejor localícenme en la Cuba de mis sueños.


10 thoughts on “Los que maduramos con “carburo”

  • el 26 febrero, 2012 a las 9:05 am
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    Soy nacida en los sesentas y tambien soy la que prometieron de un „futuro luminoso” que nunca llegó.
    En los ochentas mi adolescencia o juventud se disipó entre los estudios, la lucha contra el comunismo, el crisis jodido (tanques en las calles, disturbios, detenciones), cuando los alimentos estaban racionados, tambien las salidas ilegales, o la interminable lucha por tener algun tipo de empleo.
    El „Periodo Especial” existe no sólo en Cuba, en mi pais pequeño en la mitad del Europa tambien. Y por desgracia nunca terminará. La realidad en mi pais europeo parece como un sueño de un idiota: por un lado es una riqueza enorme e injustificada, por otro lado la pobreza donde mucha gente vive a las calles; uno puede por ejemplo comprar la residencia en Dominicana (sólo 700 000 dolares), otros no bastara para comida…
    A mí me enseñaron la fe en la religión, las autoridades, el liderazgo, la familia, la amistad…. todos los valores positivos.
    Cuando me desperté, cuando me rechazó estas sabidurias eternas, veía el mundo como realmente es.
    Hubo un camino muy duro y largo pero nunca me lo arrepentí. Aprendí a no creer en las promesas de los autoridades, ver todo lo que me rodea como la lluvia, que simplemente cae y nada puedo hacer.
    Que puedo hacer en contra de la situacion en mi pais o en otros paises o en contra de todas las guerras, explotación del humano, la muerte o la pedofilia que toca los niños en Africa e Asia…
    Pienso que cada con nosotros es como una piedra primera al pie de la pirámide cual nunca volvería a ver la última, que es el más alto.
    Soy sola y nadie me necesita.

  • el 8 febrero, 2012 a las 11:12 am
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    Ja ja ja …Elio, habló un comunista…me da risa tu discurso fidelista, que pena contigo…sabes, no tengo ninguna penitencia, la penitencia verdadera, es haber nacido en Cuba y después del 59, eso si fué penitencia, nada que Diosito es tan bueno que me adelanto mi merecido purgatorio, para que una vez que muera , me vaya directo al cielo, hasta con zapatos. Por culpa de los que son como tú, está Cuba tan jodida, yo no…yo estoy por encima del bien y del mal, vivo en el capitalismo, que lo disfruto a toda teta, tengo buen estandard de vida y mi tiempo libre, es para combatir esa triste monotonía que llaman revolución. Y si no soy más feliz, es por mi familia que la perdí , en esa revoinvolución genocida, por lo demás, soy un ser muy completo y no sabes como agradezco a Dios altisimo, haber podido huir de aquel engendro, ¡Béndito sea Dios, en sus ángeles y sus Santos, por este éxodo °! Y si me leíste bien, me raspo cada día lo cubano, porque ni mueriendose los Castros , volveré. ¡No quiero!

    Adrian, le huyo y le seguiré huyendo a todo lo cubano…pero, me prometí que los años que me queden de vida, los dedicaré a propagandizar la verdad sobre ese genocidio, sobre esa estafa que es el Castrato, lo unico que me interesa es ver su fin, y con eso, quedaré en paz. ¿Respondí tu pregunta?

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