Para correr maratón en Cuba hay que tener muchas ganas

Por Ronal Quiñones

Alain Centelles
Maratonista Alain Centelles

HAVANA TIMES — La soledad del corredor de fondo es una de las más terribles. Quedó escrito para la historia en el relato de Alan Sillitoe, pero se hace realidad a diario, cuando millones de personas en todo el planeta se dedican a esa noble actividad, muestra inequívoca de fuerza de voluntad y resistencia a toda prueba.

A las condiciones físicas, quien se dedica a esto por deporte o simplemente por afición debe tener también una fuerte condición mental, para soportar la soledad de la carretera al tiempo que se desgastan las energías.

Havana Times decidió esta vez acercarse a una de esas personas de corazón noble y mucha entrega, más aún cuando su único objetivo es superarse a sí mismo y no ir tras una medalla en un gran evento o un premio en metálico.

Se llama Alain Centelles, y aunque por su físico de 1.80 metros pudo haber sido jugador de baloncesto, béisbol o voleibol, le gustó mucho más eso de correr kilómetros y kilómetros tras un sueño. Como buen cubano, practicó de todo en su juventud, pero ya se le olvidó cuándo específicamente dijo que lo suyo era correr y correr.

Alain Centelles: En Cuba hay mucho calor, y yo digo que hay que estar medio loco para hacer esto. Hay que tener deseos y estar dispuesto a sacrificarse. Hasta en las primeras horas de la mañana, en pleno invierno, uno termina bañado en sudor y pierde sus kilitos. Pero quienes lo disfrutamos tenemos la noción del sacrificio y el esfuerzo, necesarios para obtener logros que no necesariamente son materiales.

Aquí todo el mundo sabe que faltan muchos recursos, y no sé si eso es una manera de evadirse también de la realidad, de sentirte fuerte aunque te falten cosas importantes, no sé bien cómo explicarlo.

La monotonía igualmente es un enemigo, por eso hay que saber estar con uno mismo. Cuando tienes que pasar cuatro veces por el mismo lugar es aburrido, imagínate los que entrenamos dándole vueltas a un parque en un circuito de un kilómetro apenas. Hay que estar preparado para soportar cualquier tipo de circunstancias, porque a veces la mente es casi más importante que el cuerpo. Hay que tener madurez y motivación interna. 

El calzado tampoco es el mismo si corres en una pista, en carretera o sobre cemento, y por aquello de matar el aburrimiento yo trato de variar a cada rato, pero los zapatos son los mismos, y no debe ser.

HT: En Cuba la carrera más popular es el Marabana, ¿has participado?

AC: No falto desde hace varios años. El Marabana es bastante fuerte, hay competidores de muy alto rendimiento y además con mucha experiencia, por eso yo siempre trato de llegar a la meta, y si puedo hacer un tiempo acorde a mis parámetros, mejor. La organización de la carrera es excelente y eso a uno lo motiva, porque en otros maratones de aquí a veces pasan varios kilómetros y no tienes ni agua para refrescar ni gente para motivarte.

HT: ¿Cómo te han tratado las lesiones?

AC: Quien se dedica a esto tiene que estar muy atento, y apenas siente alguna molestia debe tratarla con la mayor rapidez posible aunque no sea nada grave. Lo ideal sería que luego de correr varios kilómetros en la semana uno tenga por lo menos dos sesiones de masajes, pero cuando uno es aficionado lo más a lo que se puede aspirar es a ponerse bastante hielo y dormir mucho…Para esto del maratón también hay que ser un poco cabezón y persistente.

Maratón-1
La soledad del corredor de fondo.

HT: ¿En qué piensa un corredor cuando lleva tantos kilómetros encima?

AC: Eso me imagino que tenga una respuesta diferente para cada persona. Cuando estoy bajo el sol infernal de Cuba, con los pies destrozados y loco por detenerme, miro el reloj y evalúo la situación. Si me falta relativamente poco (unos 10 kilómetros), pongo mi mente a volar y sigo contra viento y marea. Si eso me toma mucho más rezagado quizás me pongo a caminar, pero nunca me detengo. Al poco rato vuelvo a tener deseos de correr, sobre todo si veo que me está pasando mucha gente por delante (sonríe). Es mucho el agotamiento y piensas que te puedes caer, eso sería fatal. Recuerda lo que sucedió con el brasileño (Vanderlei de Lima) en los Juegos Olímpicos de Atenas (2004). Un tipo se le atravesó cuando iba primero y le hizo perder el paso. Aunque llevaba ventaja, no pudo evitar que le pasaran.

HT: ¿Qué debe hacer cualquier persona para participar en un maratón?

AC: Primero, no tomar la decisión a la ligera, porque un maratón es algo serio. De entrada, nadie debe correr un maratón como primera carrera, sino hacer primero muchas pistas, y luego participar en mini-maratones de cinco o 10 kilómetros. Para cualquiera de esas carreras hace falta una buena preparación, acorde a las condiciones de cada cual, la edad y el estado físico en general, porque es una prueba de mucha exigencia física y no creo que sea para todo el mundo. De todas maneras, me gusta decir que nada es imposible en esta vida, y más si le ponemos todo el empeño. La felicidad también se encuentra cuando experimentas al límite tus capacidades.

Lo más importante es encontrar tu propio ritmo. Según me han explicado algunos médicos, el cuerpo humano va generando sustancias químicas, y si eso no se controla puede afectarte hasta mentalmente. Lo básico es ajustar el paso y luego de eso ya puedes correr y correr sin detenerte, y hasta disfrutar del paisaje, de la gente que vas viendo en tu camino, etc. Tu mente se funde con el cuerpo de una manera que aunque te duela hasta el último hueso no lo sientes, vas en blanco, como levitando, y la inercia te lleva a la meta.

Esa vida te valoriza mucho el esfuerzo personal, porque aunque no haya que dedicarse al maratón para eso, uno debe tener capacidad de superar dificultades, fuerza para luchar por sus sueños. En ese sentido, para mí es muy importante el valor del deporte, no importa cuál sea. No puedes tener una mente sana en un cuerpo enfermo.

Todos tenemos una vocación, algo que nos gusta, para lo que somos buenos, pero muchas veces pensamos que no lo podemos hacer, porque no confiamos en nuestras capacidades o no vamos a tener tranquilidad económica, pero para cumplir con las propias metas hay que atreverse a estar con uno mismo y escuchar la propia intuición. No es que vayas a abandonar tu trabajo, pero no te frena.

HT: ¿Cuentas tú con las condiciones para correr maratones?

AC: Mira, los que están en el alto rendimiento tienen entrenadores y masajistas, y en casi todo el mundo hasta nutricionistas, biomecánicos, fisioterapeutas y psicólogos, pero quien lo hace por puro amor a la carretera como yo, ni piensa en eso. Eso para no hablar de los entrenamientos, el calzado, la alimentación…

Sin duda, para ser maratonista en Cuba hay que tener muchas ganas.


One thought on “Para correr maratón en Cuba hay que tener muchas ganas

  • el 14 octubre, 2015 a las 6:31 pm
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    Los cubanos estan entrenados ,corriendo por la comida ,libreta de racionamiento y SOBREVIVIR!

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