Ray Otero (Baseballdecuba.com)

AGarciaHAVANA TIMES — Cuba mejoró su imagen en la segunda jornada de la Serie del Caribe 2014, pero aún así el elenco no pudo alcanzar un primer triunfo que lo acercara a una clasificación a las semifinales del torneo.

Los cubanos nuevamente se vieron con insuficiencias en su juego, pese a la ofensiva mostrada ante un elenco de Venezuela que no parece ser de los de mejores aspiraciones en esta edición 2014 de la Serie del Caribe, y terminaron cayendo en un cerrado choque 8-5 definido en los finales.

Una vez más el barco cubano hizo agua por su punto más débil, el pitcheo, tanto el abridor como el de relevo. Si un día antes me mostraba dudoso del accionar del joven Norge Luis Ruíz como abridor en este segundo encuentro, mi parecer se confirmó al el inexperto lanzador no poder pasar siquiera de la tercera entrada, ante bateadores más curtidos sin importar el talento de estos o no.

Resulta interesante que en los planes del equipo cubano para el torneo, el pitcheo anunciado para abrir y además ser usado en la serie, parecía no tendría contratiempos, pero sin embargo todo ha sido lo contrario y mientras Cuba anoche mismo marcó 5 anotaciones que en otros choques hubieran bastado para un triunfo, sus lanzadores concedieron 8 que ya elevan a 17 las permitidas en dos encuentros y resultan demasiadas para una serie como esta.

Continuando con el pitcheo anoche no entendí al alto mando cubano cuando Ruíz se marchaba y el derecho Jonder Martínez asumía la lomita. Jonder, quien no ha estado cercano a la forma que una vez lo hizo hacerse de un puesto en el elenco nacional cubano a eventos internacionales, no ha tenido una temporada grande en Cuba e incluso, con el campeón Villa Clara, el pasado año, solo se destacó sobremanera cerrando choques en la Postemporada.

Esta vez el derecho es llamado a realizar un relevo largo, que tampoco  pudo cumplir y cargó en definitiva con dos carreras que pesaron un montón en la decisión del choque. Lo mejor de todo esto es que cuando Jonder explotó  en ese fatídico cuarto inning para Cuba, Yosvany Pérez vino a relevar para después hacerlo el finalmente castigado hasta la saciedad – en Cuba durante esta temporada y en la noche de este domingo – cerrador de Villa Clara Diosdani Castillo, quien de manera inexplicable fue usado, en un choque que Cuba logró remontar y mantener cerrado 6-5, por encima del veterano y experimentado derecho Vicyohandry Odelín, quien por demás fue de manera ianudita usado en un octavo episodio, cuando Cuba caía 8-5 y ya no había casi oportunidades de triunfo.

Partidos como el de anoche, que prácticamente definían  la entrada de Cuba en la Serie con un posible primer e importante triunfo – sobre todo si el choque estuvo por definirse hasta el último tercio –  o el comenzar a preparar maletas para el regreso a Cuba, no parece fue del todo considerado de esa forma por el alto mando de los cubanos.

Con certeza podemos decir que con independencia de las excelentes jugadas que el avileño Adonis García – que manera de jugar para su camiseta -, representando al elenco de Magallanes en esta serie, hiciera contra Cuba en defensa de la esquina caliente o la incorrecta decisión suicida de mandar para el plato a Ariel Borrero en el 8vo inning, con la carrera que significaba el empate para Cuba, el manejo del pitcheo cubano de relevo ha dejado mucho que desear.

YLinaresOtro tanto podemos decir de los hombres usados al campo. En un torneo corto como este no hay límite para establecer alineación ganadora sobre todo si no hay triunfo por medio. Cuatro choques, en realidad solo los tres iniciales definen tus posibilidades en el torneo. De no haber al menos un triunfo en ellos, no debe haber demora en realizar cambios.

Ayer considero que dos hombres debieron haber sido dejados en el banco, y son los casos del receptor Yulexis la Rosa y del jardinero central Yordanis Linares. La Rosa hubiera sido perfectamente suplantado por el estelar Ariel Pestano, en un choque donde un lanzador tan joven como Ruíz necesitaba la guía de quien ha estado al mando de los lanzadores del elenco nacional de Cuba por los últimos 14 años. En la otra mano una de las virtudes de este Villa Clara era precisamente el banco que el elenco traía al torneo, que cuenta con jugadores que bien pueden desempeñarse en el terreno igualando o superando las actuaciones de los regulares. Mi apuesta hubiera sido por un zurdo importante para el Villa Clara como es Andy Zamora, y un Linares – sin indiscutible en la serie – en la banca para este choque.

La segunda parte de las deudas con la alineación llegaría a la hora de los cambios. Todavía no entiendo el por qué Edilse Silva, probado un día antes como emergente y absorviendo divino ponche, fue nuevamente traído en esa función sin dar oportunidad a otro jugador cuando Cuba estaba a punto de empatar el choque. Silva había recibido su momento de gloria en esta serie un día antes y no lo aprovechó, luego desde el mismo Zamora – el correcto a usar considerando los problemas del relevista Juan Gutiérrrez contra zurdos en la 8va entrada – hasta el mismo Danel Castro, se hacían necesarios en la caja de bateo por Cuba en ese momento.

Por último quiero indicar en este mismo tópico el caso del intermedista José M. Fernández, el segunda base estelar del elenco nacional de Cuba se ha visto lento en la custodia del segundo cojín y además, aún estamos en espera de su primer indiscutible en el torneo. Fernández significó una gran adición a los campeones de Cuba para la Serie del Caribe, sobre todo si tenemos en cuenta su campaña consagratoria en la arena internacional el pasado año.

Pero en el último tercio del choque de anoche la presencia de un emergente o un susituto en su posición como el útil Andy Sarudy era necesaria. El cambio provoca motivación al jugador de banco que quiere hacerlo bien y ganarse el puesto, mientras puede producir el mismo efecto sobre el regular que se ve relegado a la banca por mala actuación. Considero que la dirección de Villa Clara, con su pasividad en estos dos choques iniciales, ha confundido esta Serie del Caribe – de solo cuatro choques prácticamente todos de muerte súbita – a la Serie Nacional con su largo calendario competitivo.

Por lo pronto el elenco Naranja sale hoy al terreno desde las 3:00 de la tarde a un choque de vida o muerte ante los Tigres del Licey, representantes de República Dominicana. Una derrota marcaría el fin del sueño de avanzar en esta primera Serie del Caribe, después de largos años de ausencia. Por el contrario un triunfo avivaría las esperanzas de los nacionales, que entonces buscarían otra desesperada victoria ante Puerto Rico, para ganarse el ansiado boleto semifinal. Por Cuba hoy lanzará, por vez primera, un hombre al que nadie concede posibilidades reales de triunfo, el zurdo Yasmani Hernández. Solamente su condición de zurdo me da buena espina y me gustan sus chances para este choque.

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