Cuba: Centroamericanos de Patria o Muerte

Por Ronal Quiñones

veracruz-logoHAVANA TIMES — Tal parece que Cuba disputaba el primer puesto de unos Juegos Olímpicos, o un lugar en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, pero eran solamente los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz-2014.

La tensión que se vivía con el transcurso de las jornadas era palpable tanto en la isla como en la sede, donde los calculadores no paraban de sacar cuentas para ver cuándo finalmente se aventajaba a México.

Desde meses atrás, directivos del Instituto cubano de Deportes (Inder) habían realizado sus cálculos, día por día, de lo que podía suceder en la cita regional. Todo fue más o menos como se planificó, pero así y todo el nerviosismo era evidente en todas partes.

La televisión estatal todos los días “otorgaba” las medallas de oro para los dos países, contando con el favoritismo de este o aquel atleta, pero en franca preocupación porque fallara algo.

Del mismo modo, en los escenarios de competencia era constante la presencia de los directivos de la delegación, poco dados a los contactos con la prensa nacional y extranjera sino hasta los últimos días, cuando se hizo asidua también la presencia de ellos en las ceremonias de entrega de medallas.

Los que están habituados a estos ambientes saben más o menos como se enrarece el aire, pero no se sospecha hasta qué punto puede hacerlo si alguna vez Cuba no es capaz de ganar los Centroamericanos, donde ha sido cómodo líder a través de la historia.

Lo más cercano que puedo recordar son los Juegos Olímpicos de Beijing-2008, los peores del deporte cubano después de 1964. En la capital china el primer oro lo puso el día 14 el luchador Mijaín López luego de seis jornadas de competencia, y el del vallista corto Dayron Robles, mucho menos esperado, llegó el 21, a tres fechas de la clausura. Durante todo ese tiempo los nervios están de punta, nadie está de buen humor, y los atletas y entrenadores se hacen mucho más inaccesibles al contacto con público y prensa.

Richer Perez ganó el maratón con tiempo 2,19,13 mejor marca personal. Foto: Ricardo López Hevia / Granma / Cubadebate
Richer Perez ganó el maratón con tiempo 2,19,13 mejor marca personal. Foto: Ricardo López Hevia / cubadebate.cu

En el caso de Veracruz, a diferencia de Beijing, se sumaba el hecho de las deserciones, que golpean más que las medallas dejadas de ganar. Desde antes de la inauguración ya había bajas en las nóminas cubanas, y con el paso de los días se fueron incrementando, con el consecuente recrudecimiento de las medidas de seguridad para los restantes.

No podría asegurar si hay manera de detener a alguien cuando tiene la idea de abandonar la delegación y se encuentra en un país donde se habla su mismo idioma, en un hotel con acceso libre y en el centro de la ciudad, pero quienes optan por limitar la libertad de movimiento de los encartados piensan que surte efecto.

Lo cierto es que en esas condiciones se hace difícil rendir en el terreno, por eso merecen más respeto los deportistas cubanos, capaces de ganarles a otros cuya única preocupación es tener una buena actuación, no buscar el sitio más barato para comprar, repartir el peso del equipaje o encontrar comprador para alguna mercancía que pretenda vender en aras de incrementar su dieta de bolsillo.

Esto se aplica también a la prensa, que además de lo anterior se vuelve loca yendo de un sitio a otro porque debe dar cobertura a varios deportes a la vez, y también buscar dónde se come más barato. En su inmensa, mayoría, los periodistas de otros países siguen el deporte que les toca y nada más.

Pero bueno, volviendo a los Juegos, en definitiva la mayor de las Antillas encabezó el medallero luego de un repunte final encabezado por el atletismo, el boxeo, el remo y la lucha, mientras que México cerraba con pobres cosechas en los días finales, sin cumplir el exorbitante pronóstico inicial de superar las 130 medallas doradas. Esto último fue siempre una quimera, porque jamás habían logrado una cifra semejante con Cuba presente.

OPINA LA GENTE

Como es habitual, nos desplazamos a un sitio céntrico de la capital cubana para recoger impresiones entre los seguidores del deporte, esta vez en la cafetería La Pelota, en el Vedado.

Marlies Mejías, con cinco oros fue la reina de Cuba en los Juegos. La hazaña de las ciclistas cubanas en la pista y en la memorable prueba de la ruta. Foto: Lissette Ricardo/cubadebate.cu
Marlies Mejías, con cinco oros fue la reina de Cuba en los Juegos. La hazaña de las ciclistas cubanas en la pista y en la memorable prueba de la ruta. Foto: Lissette Ricardo/cubadebate.cu

Esta vez comenzamos con Lourdes, primera mujer a la que contactamos en varios meses de visitas a sitios similares. “No sé por qué tanto alboroto, si los Centroamericanos siempre han sido fáciles. Se la pasan diciendo que los otros países se preparan mejor, que si México cambió el programa o los técnicos cubanos ayudan en otros equipos, pero no quieren reconocer la otra verdad: el deporte cubano ha bajado mucho su nivel. Ganamos con susto ahora, y también con susto fuimos segundos en los Panamericanos, ya me imagino la campaña desde ahora con Toronto, como hicieron en Winnipeg.”

“Ya verás”, corrobora Arístides. “Cuando aquello Canadá metió sus trampitas, pero igual se pasó trabajo. Desde ahí venimos en picada.”

Eliécer, por su parte, no quiere mirar a otros. “Lo primero es prepararnos bien. Aquí se sabe que la mayoría de los deportes salen una vez al año a competir, y algunos ni eso, como dijeron los del polo acuático o el hockey. Puedes tener toda la disposición del mundo pero hace falta chocar con los mejores para aprender. Mira la actuación que tuvo el fútbol. ¿Por qué?, porque es casi el mismo equipo que fue al Mundial sub-20. Ganaron la clasificación por aquí, y allí coincidieron con los mejores de esa categoría, como (el mediocampista francés Paul) Pogba. ¿Cómo van a ganar los polistas si la mitad del año no funciona la piscina?”

“Todo el mundo sabe que el deporte es dinero”, comenta Flavio. “Ya se acabaron los tiempos del Campo Socialista, cuando los deportistas se pasaban la mitad del año compitiendo por allá y aprendiendo en deportes donde no éramos buenos. Ahora si quieres aprender tienes que pagar por un buen entrenador, y pagar pasajes, hoteles, etc.”

“Oigan”, dice Delfín para finalizar. “Prepárense para lo que viene, porque en los Panamericanos nos la vamos a ver negras, y volveremos a ver a los periodistas de la Mesa Redonda sacando cuentas todos los días, vamos a ver cómo quedamos.”


One thought on “Cuba: Centroamericanos de Patria o Muerte

  • el 23 diciembre, 2014 a las 8:07 am
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    Es verdad que los cubanos son los mejores, con mil cosas en la cabeza tienen que competir y ganar. Lástima que no reciban todo lo que se merecen.

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