Un mejunje de 35 años en Santa Clara

Por Jancel Moreno

Ramon Silverio

HAVANA TIMES – Hablar de Santa Clara sin mencionar al mejunje es bien difícil. Para esta ciudad y para Cuba ese sitio constituye un ejemplo de integración social y esparcimiento cultural, donde confluyen todo tipo de públicos de varias generaciones. Havana Times se acercó esta vez para dialogar con Ramón Silverio en motivo de los casi ya 35 años que cumple el centro.

HT: ¿Pensaste alguna vez que este lugar llegaría a lo que hoy es?

RS: No, para nada, yo creo que si me pongo a pensar en que voy a hacer un lugar importante tal vez no lo logro.

El mejunje siempre ha sido producto de la espontaneidad, de la gente; es un reflejo de estos 35 años de sociedad que ya han transcurridos; ya no es el proceso inicial, es un lugar que tiene toda una trayectoria y una historia dentro de la vida social y cultural, no solamente en Santa Clara, sino en el país.

HT: ¿En breve reseña, cómo surge la idea de crear un lugar así?

Fue realmente espontáneo, comenzamos en un sitio en donde los jóvenes artistas pudieran exponer sus obras, ya fuera de música, teatro y artes plásticas.

Y así comenzó en el lobby del teatro Guiñol de Santa Clara; lo inició conmigo Margarita Cazalla, que era la directora de allí.  Fue una etapa de corta duración, de más o menos 1 año, fue muy íntima.

Ya después, no podía hacerse en el Guiñol, porque ese no era mi espacio, así que me dan lo que era la antigua escuela de artes plásticas, donde ahora se encuentra el restaurante Santa Rosalía, que es realmente donde el mejunje alcanza una popularidad. Allí define muchas cosas, defiende la estética de las ruinas, porque también era una ruina, define también el grafitis y el nombre.

El nombre surge porque yo repartía en esa época un mejunje de hiervas -que hacía en mi casa y ofrecía a los asistentes a las 12 de la noche- y Pablo Garil, un artista humorístico que llevaba muchos grafitis y fue iniciador del mundo grafitero, llevó una noche un cartel que decía El mejunje de Silverio. Ahí me di cuenta que nada podía definir tanto el espacio como eso, que es un mejunje de todo, de colores, de edades, de preferencia, de credos y de todo tipo.

HT: No son pocos los visitantes que vienen, tanto foráneos como nacionales ¿Qué es lo que pueden encontrar al llegar aquí?

RS: Bueno, pueden encontrar, primero, una programación muy variada, que cambia, es decir, cada día de la semana tiene propuestas diferentes y hay muchas actividades en diferente horario; pueden encontrar también un ambiente muy juvenil, muy espontáneo, muy desenfadado -lo cual es importante en el mejunje-, y un lugar donde también se incluye a todo el mundo. Existe gran variedad entre los públicos, y todo el mundo está como tiene que estar, o sea, respetado. Aquí no se tolera, se respeta y se acepta a todos y tenemos un ambiente además muy humano y muy alejado también del consumismo.

Actividad en El Mejunje de Santa Clara. Foto: inhavana.net

HT: ¿Para su entender qué es lo que más gusta al público del mejunje? A parte de esa integración de todos, que es lo que más consume, principalmente los jóvenes

RS: Yo creo que los jóvenes consumen mucha música, se mueven en todas las cosas, también tiene El mejunje una sala de teatro, música, los espacios juveniles son muy demandados. Está la trovuntivitis, que es un espacio significativo del mejunje, porque atrae muchísimos jóvenes que disfrutan de la canción de autor, se saben todas las canciones, las cantan. Además el viernes es un espacio también de mucho público con el grupo de música tradicional Los Faquires, el viernes de la Buena Suerte.

Están también los sábados para un público variado aunque fundamentalmente gay. Pero creo que incluso estos otros lugares se le han ido por encima al sábado, que antes era el día fuerte y ya no lo es tanto. También la gente viene a los otros espacios y al igual que el sábado también acude otro público, pero realmente podría decir que la afluencia de personal es mayor los miércoles, los jueves con la trovuntivitis y el viernes de la buena suerte.

También contamos con la visita de las personas de la  3ra edad, los domingos en la tarde; ellos vienen a  bailar, también a las actividades del filin del sábado por la tarde, y a un espacio que se llama “arráncame la vida,” que es de bolero.

Y la actividad para los niños, una constante en el mejunje, siempre se realiza los domingos por las mañanas, y algunos días de la semana en relación con las escuelas que están en la comunidad.

HT: Silverio, usted tiene  35 años frente al mejunje ¿Qué siente al entrar aquí, al ver por la calle que  alguien habla del mejunje? Las personas seguro lo deben parar a felicitarlo y tomarse fotos con usted

RS: Uno siente que el mejunje ha aportado a la sociedad, ha aportado a los jóvenes, ha creado gustos y eso es muy reconfortante. Además es un espacio que se ha renovado constantemente. Lo importante no es que cumpla 35 años, sino que esté vivo, renovado, pues siempre hay un público joven -el de ahora es muy joven, tanto que muchos son adolescentes-, y haber mantenido ese público y estar constantemente renovándose porque ya este público no tiene nada que ver con el que vino los primeros años, que ya no vienen al mejunje; siempre quedan remanentes de todas esas etapas que se unen y conforman este entramado del mejunje, pero hoy los que nos visitan lo hacen por primera vez.

Cuando empieza el curso escolar es como los días de la iniciación de la gente, porque vienen muchas personas de los municipios, de otras provincias y vienen a probar, a ver. Los traen los amigos de la universidad, la gente que está allí, muchos se quedan, otros, por supuesto, encuentran otros espacios que le resultan más interesantes y se van, pero esos que se quedan, es para siempre; van a terminar su carrera y siempre van a tratar de llevarse el mejunje como algo importante en sus vidas.

A mí no me gusta que todo el mundo me conozca y siempre me estén hablando y felicitando por una obra que han sabido consolidar y aceptar; eso me da mucha pena, porque no creo haber hecho nada transcendental, ni tan importante, pero uno sí siente el cariño de la gente.

Yo acabo de cumplir ahora 70 años y realmente ha sido una celebración eterna, como también estoy aquí, pero trabajamos en comunidad y no sé cuántos días yo celebré mi cumpleaños.

Además lo hice de una manera muy particular, porque fue en el pico Turquino. Quise probar si yo podía hacer esa hazaña y realmente lo logré, llegué a la cima del Turquino; me acompañaron un grupo de amigos de aquí y fue un cumpleaños por todo lo alto, en el lugar más elevado de Cuba.

Se requiere un esfuerzo sobrehumano para llegar allá, así que no creo que mucha gente con 70 años puedan hacerlo, pero fue significativo pues  fueron varias generaciones, también muchos jóvenes, que descubrieron que existe otra manera de vivir, que tenemos opciones y cosas que nunca aprovechamos.

Actividad en El Mejunje. Foto: juventudrebelde.cu

Estoy convencido que por primera vez subió al Turquino la bandera de la comunidad sexo diversa y la lleva una transexual. Y está allí junto al busto de Martí, con otras banderas, es decir que estuvo presente esa diversidad y esa gente que se ha formado aquí en el mejunje.

Todo eso  ha despertado la atención de la prensa y por estos días el mejunje ha sido noticia y de alguna manera me he convertido en una persona mediática, aunque casi siempre el mejunje es noticia por un concierto y por cosas que suceden, incluso algún programa de televisión que me invitan, esos que tienen mucha audiencia.

Pero en estos días me he dado cuenta hasta qué punto las personas me admiran, sobre todo, al mejunje, porque son casi la misma cosa.

HT: ¿Cómo usted definiría El mejunje de Silverio con una frase?

RS: Es la Cuba del futuro, a la que aspiramos y soñamos. La Cuba que está reflejada en gran parte de la Constitución que estamos debatiendo, hay yo he visto todas mis luchas en los momentos difíciles están ahora hay; la no discriminación.

Creo que El Mejunje es eso, la Cuba del futuro, diversa pero unida. Fíjate que según datos aportados, esta es la provincia que el artículo 68 (que permite el casamiento de dos personas sin mencionar sexo), ha tenido más aceptación, mientras que en otras la ha sido aceptación de alrededor de un 40%. Aquí en Villa Clara tenemos un índice favorable de 80%; y el mejunje ha influido, porque no solo lo hemos hecho aquí en el centro, sino que hemos llegado a comunidades rurales esos mensajes, que lo han entendido muy bien, creo que mucho mejor que las personas de la ciudad.

One thought on “Un mejunje de 35 años en Santa Clara

  • Sería justo que dijeran que en sus inicios contó con el apoyo de Diaz Canel desde su puesto de secretario del partido en Villaclara

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