Subjetividades no aptas para el intercambio cultural en Pinar del Rio

Rogelio Manuel Díaz Moreno

Pedro Pablo Olivo de su pagina web.
Pedro Pablo Olivo de su pagina web.

HAVANA TIMES — El boletín digital independiente Desde la Ceiba divulgó la semana pasada un mensaje del pintor cubano Pedro Pablo Oliva, relativo a la censura de una exposición que debía protagonizar en la ciudad de Pinar del Río. Pedro Pablo Oliva, nativo de esa ciudad, es uno de los más importantes artistas del país y representante de la plástica cubana contemporánea.

Ha recibido importantes de medallas y distinciones, tanto de parte de instituciones artísticas y políticas cubanas como internacionales. Sus obras figuran en las mundialmente importantes colecciones de Christie’s y Sotheby’s. A pesar de ello, el aparato ideológico local no lo digiere demasiado bien. Ya hace algún tiempo, se divulgó la noticia de que el centro-taller, que dirigía en su localidad, sería mandado a cerrar por las autoridades en base a razones poco comprensibles. Ahora conocemos que una exposición prevista para inaugurarse en el Museo de Artes Plásticas de Pinar del Río, MAPRI, encuentra obstáculos para su concreción.

El pintor Oliva ha significado un puntal en la vida artística y cultural de la más occidental de las provincias cubanas. De hecho, la creación del propio MAPRI hace 13 años contó con el apoyo y empuje del creador, quien ya ha expuesto varias de sus obras en esta institución. En el 2011, el MAPRI había solicitado al pintor una muestra representativa de su obra, la que estuvo lista para esta eṕoca del 2014. Esto permitiría asociarla al 147 aniversario de la declaración de Pinar del Río como ciudad, el 10 de septiembre del corriente año. También se asociaría a su 65 cumpleaños y a los 45 años de vida artística.

La exposición preparada por Oliva incluia piezas nuevas y otras ya expuestas anteriormente, en el propio MAPRI, en las Bienales celebradas en La Habana y en otras ocasiones. Tendría como título “Utopías y Disidencias”, y se previó como una muestra itinerante que arrancara en Pinar del Río, continuara en el habanero centro Wilfredo Lam y culminara en la ciudad estadounidense de Miami.

Las obras giran, fundamentalmente, alrededor de las correrías de un personaje desarrollado por Oliva, llamado Utopito. Este fue concebido por su autor como una especie de reflejo de un nativo pinareño, lúcido e ingenuo simultánemente, proclamado heredero de personajes clásicos como El Bobo, de Eduardo Abela, o El Loquito, de René de la Nuez.

La muestra debía conmemorar también el 20 aniversario de otra obra realizada por Oliva y expuesta en Pinar del Río, titulada El Gran Apagón. Desde entonces, la ciudad no exponía otras obras del pintor. El MAPRI había dispuesto todo lo necesario para la nueva exposición, considerada por su autor como un canto y homenaje al pueblo pinareño. Estas consideraciones fueron también sometidas al criterio del Consejo Nacional de Artes Plásticas, CNAP.

La frustración del empeño cultural cristalizó con la visita del presidente del CNAP, Rubén del Valle, quien le comunicó a Pedro Pablo Oliva que su exposición quedaba cancelada y pospuesta. Refiere Oliva que las razones de Del Valle se basaron en un supuesto contexto actual de Pinar del Río no apto para la muestra por razones “subjetivas”.

El pintor pinareño añade en su misiva detalles que sirven para contextualizar el ejercicio de censura ejecutado. Denuncia que los oficiales de la Seguridad del Estado que “atienden” el sector de la cultura en Pinar del Río no contribuyen al libre desenvolvimiento de su trabajo ni de sus familiares y colaboradores. Lo han presentado, refiere, como ejemplo de intelectual que recibe dinero “del enemigo”.

En estas frustrantes condiciones, llega a cuestionarse el valor de todos los años de trabajo en su región natal y en su patria, de su compromiso con los valores de la cultura cubana y el debate social. Pedro Pablo Oliva llega a colocar sobre la mesa los premios y distinciones que se ha ganado a lo largo de su fructífera vida, y a invitar a la conformación de un jurado de intelectuales y artistas reconocidos de este país, para que determinen si aún es merecedor de los mismos.

Señala finalmente Oliva que este acto de censura se produce a pocos meses de clausurado el último congreso de escritores y artistas cubanos. De tal manera, queda demostrada la necesidad de cambios reales en las políticas culturales de la nación.


5 thoughts on “Subjetividades no aptas para el intercambio cultural en Pinar del Rio

  • el 30 septiembre, 2014 a las 9:39 pm
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    Esa solidaridad solo se siente cuando el culturoso esta bastante comprometido, así como que medio funcionario, como paso con Robertico, pero cuando ven que el artista se pone farrucon, lo planchan.

    Muy triste pero así es que vemos que funciona la doble moral que les enseñaron.

  • el 29 septiembre, 2014 a las 5:48 am
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    Si le hubiera dedicado su exposición a los tres espías cubanos presos en EEUU, las situaciones “subjetivas” de Pinar del Rio se hubieran diluido en el momento.
    Escandalosa situación de represión y censura contra todos los ciudadanos cubanos, el que no repita el discurso oficial, queda fuera del juego.
    Lo que más lamento de todo esto es que la solidaridad del gremio no se ha hecho sentir frente a las “subjetividades” regionales y a los comisarios nacionales.

  • el 29 septiembre, 2014 a las 12:18 am
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    El problema que tienen con Pedro Pablo Olivo es que es amigo de Yoani.

  • el 28 septiembre, 2014 a las 11:03 am
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    Y todavía los socialistas preocupados en encontrar soluciones a la economía cuando el primer problema de Cuba es la falta de libertad de los ciudadanos.

  • el 28 septiembre, 2014 a las 8:58 am
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    ” los oficiales de la Seguridad del Estado que “atienden” el sector de la cultura en Pinar del Río”

    Oficiales de contrainteligencia “atendiendo” la esfera de la cultura, ¿Qué me recuerda esto? Ah, sí, a la Stassi, a la película “The Lives of Others”

    Y después alguien viene haciéndose lenguas de la libertad que hay en Cuba, como el farsante de Willy Toledo. Yo te digo a ti…… ¡Pobre Cuba!

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