Sonia Cornuchet, entre las grandes voces de Cuba

“Creo que a Cuba la llevo siempre”

Helson Hernández

Sonia Cornuchet
Sonia Cornuchet

HAVANA TIMES — Viviendo desde hace años fuera de Cuba, Sonia Cornuchet no ha renunciado a sus raíces, y su voz ha crecido aún más. Actualmente es pianista y directora musical de la cantante peruana Tania Libertad.

HT: ¿Mezcla?

Sonia Cornuchet: Indiscutiblemente esa agrupación marcó una etapa importante en mi vida como estudiante, porque me vinculo a Mezcla estando aun en el conservatorio, antes de graduarme.

Mezcla fue una escuela para mi desarrollo profesional. Allí trabajé con Pablo Menéndez, su director, José Antonio Acosta que había sido bajista y director de los Magnéticos, conocí también a Lucía Huergo; en resumen, aprendí lo que me ha servido hasta hoy como músico.

Nunca me he desvinculado de ellos, porque las buenas amistades, como el amor y las plantitas, hay que cultivarlas. Creo que ese vínculo con mis antiguos compañeros de Mezcla, ha sido trascendental para mi vida artística y personal.

HT: ¿La obra de Donato Poveda en su trayectoria como cantante?

SC: Lo conocí cuando andaba con su guitarra buscando dónde cantar y exponer sus canciones; en esa época fue cuando nos vinculamos. Después me lo encontré en México, cuando se va a ese país con su dúo con Estéfano.

Sus canciones siempre me gustaron. Yo grabé por primera vez Como una campana, el muy conocido tema de Poveda, en el año 1989, en una producción llamada Fronteras de sueño, que se hizo en Alemania junto al grupo Mezcla. Volví a grabarlo recientemente, pues la voz madura con los años, y además las vivencias te enriquecen la voz y la interpretación indiscutiblemente.

HT: ¿En la música, cuál es la especialidad de la que se graduó?

SC: Pianista concertista. Me gustaba mucho la música clásica, pero tenía más tendencia hacia lo popular, y por el canto. En aquella época en que me gradué, en los 80 y tantos, comenzaban los festivales Jazz Plaza, con toda aquella nueva información musical que estaba llegando a Cuba.

Había una pianista brasileña que vino a Cuba a presentarse, era impresionante, y ella me marcó enormemente. También Gonzalito Rubalcaba me invita a formar parte del primer grupo proyecto que se presentaba en el Jazz Plaza; indiscutiblemente todo aquello influyó en mis posteriores decisiones musicales.

HT: La actividad pedagógica interrumpió un tiempo, su ejercicio artístico de la interpretación

SC: Sí, cuando finalizo mis estudios, tuve que pasar el llamado Servicio Social, y me mandaron lejos a dar clases. Imagínate, en aquel momento ejercer la docencia me daba ganas de llorar. Trabajé como profesora en Pinar del Río y Las Tunas. Recuerdo en el Conservatorio de Pinar del Río como habían ranas, Dios mío, y vacas.

Yo quería estar metida en la música, desarrollándome como cantante, tocar, aprovechar toda esa pasión desenfrenada de la juventud. Pablo Menéndez hizo hasta lo imposible para que me ubicaran cerca, pero el que persevera triunfa, y yo buscaba la forma de regresar a La Habana para poder tocar con Mezcla.

HT: ¿Qué decir de la arreglista, otras de sus zonas creativas?

SN: Trabajé con Amaury Pérez en ese sentido, durante un año. También hice con Lucía Huergo un grupo que se llamaba Zona Franca, era un trío, en el que tuve que aprender muchas cosas que abrieron más mi diapasón musical. Aquel formato me marcó y gustó tanto, que es el mismo que tengo actualmente en mi trabajo con la cantante peruana Tania Libertad, de la cual soy pianista, arreglista y directora musical.

HT: México abre puertas a su mundo profesional

SC: Cuando Lucía Huergo regresa a Cuba, yo me quedo en México, vinculándome con la cantante cubana Albita Rodríguez, tocando lo que hiciera falta en su grupo.

Es en México justamente donde se me presentan otras oportunidades de conectarme con prestigiosos intérpretes, con los cuales trabajé, entre ellos, Denis de Kalaff, Amaury Gutierrez, David Torrens, Armando Manzanero, hasta Monte de Espuma, el grupo cubano que dirigía el ya fallecido Mario Dali, hasta que llegué a Tania Libertad.

HT: Regresa a Cuba este año por el evento Voces Populares

SC: Sí, porque al venir a la Isla Tania Libertad, invitada a este evento, yo igualmente tuve la posibilidad de regresar, porque como ya habíamos dicho, soy la pianista y directora musical de su grupo.

Es interesante la historia de mi vínculo con Tania, porque nos conocimos en Perú. Estaba allí con Albita Rodriguez en la Estación Barranco, ella me vio en aquella presentación, y estaba casualmente buscando una pianista para su proyecto.

Al llegar a México nos reunimos e hicimos juntas el 1er concierto a piano y voz, en Canarias, con poemas de Benedetti, a quien tuve el placer de conocer a través de esa presentación. Terminamos luego haciendo un primer disco que grabamos en París y Senegal, que se llamó Ritmos de Negros, del cual yo hice la producción musical, y estuvo nominado para los Granmy.

En fin, por ahí comenzamos a realizar un gran número de discos y proyectos que han tenido significación en su carrera. Definitivamente mi labor, junto a ella, como arreglista y productora está muy marcada, porque le he sugerido incorporar en su voz y repertorio temas de compositores cubanos. A la vez, Tania ha influenciado en mi manera de cantar, es una intérprete fabulosa, sus conceptos me han marcado, como si fuéramos una familia.

HT: ¿Además de la música, que más considera que ha logrado en la vida?

SC: Mi familia, que es una de las cosas más importantes que tiene uno. Mi hija, esposo, mis padres, hermana, mis sobrinos, la familia de forma general.

HT: ¿Están todos con usted en México?

SC: Fíjate que no, mis padres, por ejemplo, están aún en Cuba, y van y vienen a verme. Mi hija sí vive conmigo en México, tiene 12 años, y su padre, que es mi esposo Gerardo Inguanso, también cubano, es el ingeniero de monitores de Tania Libertad.

HT: ¿Cómo lleva a Cuba cuando se está lejos?

SC: Yo nunca he podido desvincularme totalmente de mis raíces. El hecho de estar lejos de tu país, te hace arraigarte más a las costumbres. Creo que fuera busco más los platos cubanos para comer que cuando vengo a la Isla.

Otra cosa que se añora mucho es la idiosincrasia y la manera de ser del cubano. Tenemos una forma muy directa de decir las cosas que a veces saca de paso a la gente. Yo en México he tenido que suavizar eso, pero aun así trato, sobre todas las cosas del mundo, no perder mi autenticidad, que indiscutiblemente me lo da Cuba, y gracias a Dios puedo regresar a la Isla constantemente.

HT: ¿En que categoría de esas grandes voces que ha dado Cuba se situaría?

SC: Eso no me tocaría decirlo a mí, sino a alguien que se dedique a catalogar el asunto. Pero yo creo que en ese grupo que formamos Xiomara Laugart, Anabell López, Tanya, Carlos Varela, Edesio Alejandro, en fin, una generación que tuvimos la suerte que en el momento en que se nos ocurrió comenzar a cantar, estuvieran todos esos festivales de la Nueva Trova, de Varadero.

Comenzaban los grupos de rock con mujeres cantando, a pesar de que Mezcla era un grupo de fusión, de mixturas, siempre se ha hecho esto en la música cubana. Lo que pasa es que estaba más marcada nuestra música en aquel entonces, por las grandes boleristas, que por gente que hiciera otro tipo de música con influencias foráneas como el rock o el jazz. Y ahí es donde creo que estoy ubicada.

HT: ¿Prioridades para un futuro inmediato?

SC: Quiero terminar el disco que empecé con Lucía Huergo, lamentablemente fallecida este año, el 1ro de mayo. Desgraciadamente ese proyecto se vio truncado por su muerte, cosa que a muchos nos hizo pedazos. Deseo terminarlo, afortunadamente tengo la colaboración de músicos en México que me ayudarán a concluir el material, el productor y arreglista Neiro Otaño, y Fernando Acosta, saxofonista de Afrocuba, pondrá los saxofones que a Lucía no le dio tiempo grabar. Pensamos hacer presentaciones en Cuba con ese trabajo, así continuamos con la obra de esa gran amiga y músico, además de mostrar mi propio trabajo como cantante.

HT: ¿Qué se llevaría de Cuba hacia México, para cuando abra sus ventanas poder verlo todos los días?

SC: Es bien difícil, creo que Cuba la llevo siempre, pero hay un lugar que me gustaría, sin duda, llevarme conmigo definitivamente. Abrir la puerta de mi casa y ver todos los días el jardín de mi madre con sus orquídeas, digamos que ese es mi pedacito de Cuba preferido.


One thought on “Sonia Cornuchet, entre las grandes voces de Cuba

  • el 6 diciembre, 2015 a las 6:28 am
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    Si más no recuerdo, esta chica era la que cantaba en mezcla a ritmo de pop rock aquel tema exitoso de mayohuaca’n q decia algo así como :
    Corazón,corazón,corazón, quiero verte por dentro,m desnudo por una vez más y de nuevo lo haré.

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