“Soñarás conmigo sin mirar atrás”

Aimelys María

X Alfonso en concierto.
X Alfonso en concierto.

HAVANA TIMES — La música cubana actual, se caracteriza por la pluralidad de sonoridades y estilos. En los últimos tiempos, han surgido diversos fenómenos que distinguen nuestra musicalidad fuera de las fronteras. Pienso que sin dudas, uno de estos fenómenos es X Alfonso quien ha tenido la osadía de experimentar y fusionar géneros melódicos de disímiles raíces.

De composiciones atrevidas y socialmente críticas, han calificado las creaciones de este artista, cuya esencia nos muestra en sus canciones. Esto lo pudimos reafirmar en la noche del jueves cuando el Complejo Raquel Revuelta de la calle Línea acogió a X Alfonso.

Respaldado por su proyecto Fábrica de Arte y para la filmación de un programa del Canal Arte de una televisora franco-alemana, el escenario de la Revuelta, con la experiencia de presentaciones de otros cantautores, se abrió a este músico.

Ritmos afrocubanos y caribeños, hasta el rock más clásico, crearon una mixtura aclamada por el público asistente a la pequeña sala. Si tuviera que clasificar el concierto, lo describiría como íntimo y especial.

La cercanía surgida entre la banda y los espectadores, debido a las características del espacio, permitió disfrutar con intensidad cada letra y sonoridad. De ello, se derivó la emoción incrementada en la luneta donde un público heterogéneo aclamó las canciones.

X, frente al piano y al bajo, la guitarra de Maikel Olivera, Perugorría en la batería y Rey Guerra en el bajo, interpretaron numerosos temas ovacionados por los asistentes. Desde “Somos hijos”, “Tú”, del disco Reverse, hasta la vuelta de “Habaneando”, “Empezar de nuevo”, “Un amigo”, pertenecientes a la banda sonora de la película de Benito Zambrano “Habana Blues”, encontraron a espectadores atentos y conocedores de cada frase que cantaron junto a su autor.

La armonía surgida entre la letra y el ritmo de las composiciones, revolucionarias por su carácter transgresor dentro del panorama musical cubano, evidenciaron a un creador activo, en constante experimentación, hasta el límite de explorar con otros modos expresivos como el video clip, a veces esencial en sus creaciones.

En el caso del concierto del jueves, solo las voces y melodías mostraron el talento de este músico. Sin embargo, el diseño de luces, fue un recurso esencial. Cada tono de luz se hizo parte de la mezcla surgida en escena. Intensidades, cromatismos, además de la ubicación de las luces, matizaron coherentemente los diversos ritmos.

Ante estos músicos se alzó la aclamación de los espectadores y su agradecimiento por la buena velada que brindaron. Pienso que el trabajo de la Sala Raquel Revuelta para llevar al público diversas manifestaciones, más allá de lo propiamente teatral, resulta enriquecedor en el programa cultural habanero.

De esto fue muestra el concierto de X Alfonso y su banda, manifiesto del buen arte. Algunos puede que olviden esta noche, otros la recordaremos y quizás permanezca en nuestra mente una de las frases más evidentes de su fe por la creación artística como transformadora de la sociedad, “soy un antibiótico de arte para la patria prometida”.


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