Pintor de lienzos, de cuerpos y de almas

Entrevista con el pintor cubano Jose René Blanco Salermo

n Interview with Cuban Painter Jose Rene Blanco
José René Blanco Salermo

por Dariela Aquique

HAVANA TIMES — Todos los períodos históricos han tenido al arte de pintar como reflejo de sus caracteres más propios. Retratos, paisajes, marinas, bodegones, figurativos y abstractos, todos han sido forma de expresión de distintos estilos. Mi entrevistado José René Blanco Salermo (el Bola) es pintor, pero no solo de lienzos, también de cuerpos porque hace tatuajes. Y también de almas, porque es un soñador.

HT: ¿Eres pintor de academia?

JB: En la academia estuve realmente muy poco tiempo, de hecho no terminé los estudios. Fue solo un año, por problemas de organización personal, propios de mí, tuve que dejarla. Pero en ella aprendí a valorar las bellas artes. Antes de llegar allí no conocía practicante nada. Desde niño ya dibujaba y pintaba, pero por una razón espiritual, porque se me daba bien hacerlo y me entretenía con eso. Pero pensar en ello como algo para estudiar, no.

Una vez allí es creo que me empato con la verdad. Sin embargo no me considero un pintor de academia, no solo porque no esté titulado, sino porque desde ante ya pintaba, y después de la academia seguí pintando. Es algo que está en mí, como innato. Y además porque considero que no regirme por las leyes academicista, es lo que me hizo llegar más rápido a consolidar una manera de pintar, porque tenía menos prejuicios, estaba menos permeado de los cánones clásicos. Eso me ha hecho un poco más libre a la hora de hacer mis pinturas. Conocer las reglas básicas, pero ser consciente de que puedes violaralas, trastocarlas, es mi motivación.

Autrorretrato con nido. 2009 Mixta lienzo.

HT: ¿Ser empírico, te ha ocasionado dificultades para promover tus creaciones?

JB: Hasta cierto punto me ha traído malas cosas, pero creo que también me trae mis buenas cosas. Por ejemplo, la libertad de hacer la pintura sin obedecer estándares. Por otro lado, paradójicamente, después de varios años ya ejerciendo como pintor, y de tantas exposiciones locales, nacionales, internacionales, después de tantos murales donados a la ciudad, todavía hoy no tengo registro creado, o sea no tengo el derecho de comercializar mi obra, solamente cuando tengo una exposición. Sin embargo es hasta punto una suerte, porque puedo comercializar aquí en mi casa.

A lo que muchos colegas me dicen, que a veces es mejor ni tener el registro por todos los contratiempos que hay para organizarse una economía, del burocratismo y las estipulaciones de los impuestos, que son un poco torcidos. De todas formas me imagino que algún momento nos exigirán a los que están en mi caso, algún tipo de licencia para comercializar las obras. Así que tiene de bueno y de malo, eso es relativo.

HT: ¿A qué organización o institución estas incorporado para viabilizar la exposición y comercialización de tus obras?

JB: Bueno, por lo menos aquí en Santiago de Cuba cuando ya tienes un buen número de obras, presentas una solicitud de afiliación a estas organizaciones y casi siempre si tiene calidad tu trabajo, pues te integras. Yo pertenezco al Consejo Provincial de la Artes Plásticas y a la AHS, que por cierto ya estoy pasadito de la edad de asociado. He pedido mi ingreso a la UNEAC, y el equipo de especialistas de la provincia, me han aprobado ya dos veces, sin embargo cuando llega a La Habana pues me niegan el ingreso, porque razón, no sé. Sigue estando todo muy centralizado en la capital, la onda del regionalismo, en fin.

Pintando un mural.

HT: ¿Qué técnicas son las que más empleas?

JB: Me gusta trabajar mucho el acrílico, también el óleo siempre sobre lienzo, el carboncillo sobre el lienzo. He querido incluso trabajar con el asfaltin, por el color y la textura, que crea efectos increíbles. Me gusta mucho la litografía, que no he podido hacerla la cantidad de veces que he querido. Porque requiere de un taller y de una serie de materiales que no están a mi alcance. La litografía tiene un proceso de trabajo muy hermoso. Me encantaría también hacer esculturas, pero no tengo acceso a la materia prima para eso, y esto te limita en cuanto a las técnicas en las que quisieras incursionar.

HT: ¿Con qué estilo pictórico es que te identificas, y por qué?

JB: Me gustaría mucho hacer abstractos, pero creo que no dejaría jamás de hacer figurativos, porque la naturaleza es tan diversa, te ofrece tantas formas, tanto movimiento, que creo que no me alcanzaría todo el tiempo del mundo para hacer todo lo figurativo que puedo pintar. Me defino como un surrealista, mi pintura es metafísica (no dentro de los conceptos técnicos que definen a la pintura metafísica, sino desde mi perspectiva), es absurda digo yo. De hecho en la cosmogonía de mi creación no tengo límites de mezclar cosas.

El oficio. 2007, acrilico en lienzo.

Me gusta violar conceptualmente los estados de la materia. Se me puede considerar un paisajista porque pinto paisajes internos del hombre que se convierten en paisajes externos de un micromundo, de un macromundo, del universo.

Yo soy un mezclador de estilos, me identifico mucho con el expresionismo, y con el impresionismo. Me apasiona la gráfica, y yo trato de ligar.

HT: Teniendo en cuenta que los tubos de óleo, acrílico, pinceles, caballetes, etc., no tienen un libre mercado ¿Cómo resuelves el tema de la compra de materiales?

JB: Bueno acá hay una tienda de venta de materiales para los plásticos, no llegan con mucha frecuencia, son escasos. Y se hace una lista, donde por supuesto hay ciertas prioridades para personalidades, miembros de la UNEAC, etc. Cuando he podido comprar con el número de registro de un amigo, o si el amigo me ha hecho la compra, pues he comprado en grandes cantidades, para almacenar, tú sabes cómo vivimos los cubanos, siempre temiendo que vayan a faltar las cosas. Otras veces tengo que comprar en el mercado negro.

Tatuando

HT: Durante la Guerra de Secesión el arte del tatuaje experimentó un gran crecimiento y popularización. Se hizo de la práctica tatuadora una profesión. ¿Consideras tatuar tu otra profesión además de la pintura?

JB: Sí, yo puedo pintar cualquier cosa, sobre un lienzo, un cuerpo, puedo pintar una pared, un avión, un animal. Soy pintor y tatuar es pintar, lo que sobre la piel.

HT: En los últimos años, el tatuaje ha sido incorporado progresivamente por la sociedad y hoy puede decirse que cumple funciones puramente estéticas y no distingue entre sectores sociales. Sin embargo aún en algunas esferas de la sociedad, persisten ciertos prejuicios. ¿A qué crees que se deba esto?

JB: Es inimaginable, lo que puede hacer tatuando, yo he visto verdadera obras de arte en cuerpos. Los que tengan aun esos prejuicios es porque no han podido apreciar la belleza de algunos tatuajes.

Empresa II. 2009 Mixta en lienzo

Es una obra hedónica, que además no se puede comercializar. Aunque hay incluso personas en el mundo que están dejando testamentadas su piel, para que el tatuaje perdure más allá de la muerte de ser humano. Así que imagínate.

HT: ¿Algún proyecto nuevo?

JB: Realmente no, no tengo proyectos, yo me pongo a pintar. Y cuando tengo una cantidad de obra determinadas, empiezo a buscar la armonía entre ellas, bastante difícil, por cierto. ¿Cuál puede ser el punto que tengan en común? Así es que puedo pensar en montar una exposición, que los curadores siempre me dicen que no puedo colgar todos esos lienzos, porque no tiene nada que ver, se me hace difícil convencerlos. Pero yo no quiero convencerlos ni a ellos, ni al público, yo quiero provocar sacudidas.

HT: ¿Por qué pintas lienzos y cuerpos?

JB: Para mí es una terapia. Me siento como un hacedor de universos paralelos y submundos, multipolares, antiguos, futuristas. En los lienzos y en los cuerpos, me expreso. Hablo de la vida y de la muerte entre resistentes estaciones que soportan los ciclones del Caribe o donde puedes esperar tu próximo viaje a través de carriles virtuales.


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