Now, reverso del agitprop

Por Lynn Cruz

Eliecer Jimenez

HAVANA TIMES — El joven cineasta Eliécer Jiménez hace una reinterpretación del clásico de la cinematografía isleña: Now (1965), de Santiago Álvarez. Ambos en Vimeo, con una duración ideal para la web.

Desde un escenario político, donde Fidel Castro es leyenda, Jiménez utiliza el mismo discurso agitprop que su predecesor y lo que en los años sesenta, la lucha entre blancos y negros estadounidenses,  preocupara  a  Álvarez, reubica  la nueva película, en un momento en el que por primera vez un presidente afro-descendiente llega al poder en los Estados Unidos.

Los discursos de Barack Obama y Raúl Castro, el descongelamiento de las relaciones, el juego macabro entre ambos gobernantes, quienes discuten en privado los destinos de ambos pueblos, la acción anti-democrática, provoca protestas en las calles cubanas.

Jiménez muestra los matices y complejidades en el actual panorama político de la Isla. La oposición, las facciones, los líderes y sus desacuerdos, en un montaje preciso, en el que no sobra nada.

 

Por otro lado, una parte de la historia de Cuba permanece paralizada. Raúl Castro, los militares, los estudiantes uniformados, pañoletas rojas.

Como un mazazo al saludo militar del presidente, mientras son reprimidos brutalmente, resisten los que protestan pacíficamente.

¡Cuba, democracia ya! ¡Libertad para la Patria sin muerte! Frases que desatan la ira de los uniformados, y arremeten con toda la saña hacia el pueblo desarmado.

El poder y la oposición en un mismo noticiero, como una visión futurista.  El lente registra el momento presente, pasado y futuro. Los tres tiempos en un mismo instante.

Jiménez  emula el ritmo, encuentra el paralelismo en muchas de sus imágenes, así como las técnicas de foto animación que permearon toda la obra de Álvarez en la década del 60.

La imagen de una bandera cubana  flotando, la patria a la deriva, la patria huyendo, la patria exiliada, los muertos ahogados de la patria. En el rostro de una mujer un grito, el horror, la agitación, el hambre y el miedo en Cuba ahora, en Now (2016).

Lo más novedoso e inédito de estas imágenes en la filmografía cubana es que por primera vez se muestran los rostros y acción de los opositores, antes, los contrarrevolucionarios sin nombres.

El realizador,  además de mantener la misma coherencia que en sus trabajos anteriores, el documental de ensayo Entropía (2013) y Persona (2014) se radicaliza, reorganiza, controla el discurso que concluye en una marcha pacífica, silenciosa, de mujeres vestidas de blanco, pero sobre blanco también, al final,  los disparos atraviesan el pecho de los espectadores.

 

NOW de Santiago Álvarez (1965)

 

34 thoughts on “Now, reverso del agitprop

  • ¿Conclusiones simplonas? Uhmmm…Jorgealejandro…En tu propio país (el actual) se han visto esos casos…¿Los refresco?

    Ten paciencia, por favor, y echa un vistazo a estas reflexiones sobre el final de la esclavitud en EE.UU., del escritor estadounidense John Dewar Gleissner, quien cita a su vez pasajes de la autobiografía del activista negro Booker T. Washington. El libro debe estar disponible en cualquier biblioteca pública de tu ciudad. Dejé las palabras del ex esclavo en el inglés chapurreado original, pues creo que así llega mejor el mensaje (que de seguro captarás) y no tengo tiempo para traducir. Lo primero, Jorgealejandro, es quitarle los grilletes a la mente…

    https://www.quora.com/How-many-slaves-stayed-with-their-masters-after-emancipation-and-why

    Reacciones a la Libertad. El júbilo no fue la respuesta universal a la emancipación en 1865. Algunos esclavos se arrepintieron y otros se sintieron heridos. Un esclavo calificó de horrible el sentimiento que le embargaba. Anthony Dawson, de Carolina del Norte, dijo que era como quedarse sin protección. Algunos esclavos querían ser atendidos, como siempre habían sido. Booker T. Washington dijo (en su autobiografía “Up from Slavery”) que “muchos de los esclavos, sobre todos los más viejos, regresaron a sus viejas casas y procuraron algún tipo de contrato con sus antiguos propietarios para permanecer en la finca”. Algunos esclavos no deseaban salir de la plantación y muchos no lo hicieron. De los que se fueron, muchos quisieron regresar, como lo hizo Charles Anderson: “I don’t know when freedom come on. I never did know. We was five or six years breaking up. Master Stone never forced any of us to leave. He give some of them a horse when they left. I cried a year to go back”.

    Te reitero por otra parte que es poco menos que un imposible pensar que los once y pico millones de cubanos emigrarán para “sentirse libres”….Eso es wishful thinking…a la enésima potencia…

  • Isidro:

    Conclusiones tan simplonas no: “el primer sentimiento de libertad está dentro de uno mismo.” eso podía pensarlo también un recluso de Auschwitz, y no por eso se libraba del crematorio. Y, si vas a juzgar por mi caso, di mejor que para ser libre hay que irse de Cuba para vivir en cualquier país donde no haya una dictadura, te acojas o no a su ciudadanía. Y yo no estoy mezclando nada; y muchísimo menos igualando la delincuencia con el disenso, aunque no sean mutuamente excluyentes, como tampoco ser simpatizante del gobierno excluye de ser un delincuente. El gobierno cubano reprime el ejercicios de derechos elementales e inalienables de los ciudadanos. Eso no tiene nada que ver con la delincuencia. Una cosa es que un policía le dé un toletazo a un delincuente agresivo o que se resista; y otra bien diferente que una turba de degenerados amparados por el gobierno y siguiendo sus órdenes, patee y arrastre en plena calle a una persona indefensa nada más por expresar que no está de acuerdo con el gobierno y con el sistema.

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