Lo que no está en la Feria del Libro

Fotorreportaje de Irina Echarry

HAVANA TIMES — La 22 Feria Internacional del Libro es una pequeña ventana a Angola, nos permite ver un poco de su cultura e identidad. Las obras plásticas que para la ocasión trajo el país africano son parte del quehacer artístico de sus creadores, aunque la muestra incluye también imágenes sobre pinturas rupestres de la zona de Tchicundo Hulu.

En la sala Cordeiro Da Matta se exhiben artesanías de fibra o mimbre, tallas en madera, grabados, fotos de la actual y moderna Luanda: carreteras, edificios altos y el carnaval.

Hay esculturas de Mpanda Vita, cuadros de Matondo Alberto y Jorge Gumbe, música y poesía angolana; los amantes de la filatelia pueden recorrer el país a través de sus sellos de correo gracias a un libro publicado en Cuba.

Mucho se comenta de los lazos de amistad de Cuba y Angola, la frase funciona como un gancho para acercar a la gente a la Cabaña; se habla de reencuentro, de hermandad. Y es cierto, por ejemplo, algunos de los artistas plásticos angolanos que exponen aquí estudiaron con profesores cubanos.

Uno de los libros publicados por la Editorial Oriente, El rastreador de dinero, cuenta los avatares del protagonista después de dejar el sector estatal y convertirse en trabajador por cuenta propia.

En las primeras páginas el cuentapropista narra cómo estafó al Estado mientras trabajó de mensajero. Roderick Nehome, el autor, utiliza mucha jerga y, como la traducción es cubana y el tema es tan actual, el libro parece escrito por uno de los nuestros.

Tenemos muchas cosas que nos unen a Angola. ¡Cuántos cubanos y cubanas no marcharon hacia África a combatir, construir, educar, curar! Es ese el tema de muchos de los libros de esta edición de la Feria.

Sobre todo la guerra; incluso para niños hay uno de historietas: Cuito Cuanavale. Otros, de testimonios, narran las heroicidades de cubanxs y angolanxs.

Las presentaciones de estos libros, con la asistencia de militares (oficiales, cadetes y camilitos), se convierten en un vitoreo constante a las bravas tropas cubanas que defendieron la soberanía del país amigo.

Todo está muy bien, no dudo de la valentía de lxs combatientes de la isla, pero cuando se habla de guerras, de internacionalismo, siempre me parece que algo queda fuera del plato. Y es algo muy importante.

No se trata solo del número de bajas, las cifras suelen ser frías, lejanas. Detrás de los miles de muertos de Angola, hay familias que quedaron sin hijos, sin padres, sin madres, sin consuelo. Miles de personas no regresaron igual, volvieron mutilados física y emocionalmente. Una profunda tristeza acompaña las victorias, los triunfos.

Camino la Fortaleza de la Cabaña buscando a esas familias desgarradas, entro a las librerías intentando encontrar algún papel o alguien que en una presentación hable de sentimientos, de pérdidas, de rencor. Pero eso no está en la Feria ni en los libros; no hay testimonios.

Haga clic sobre las imágenes reducidas para ver todas las fotos de esta galería. En tu PC o Laptop, puedes usar las flechas direccionales del teclado para desplazarte dentro de la galería. En dispositivos móviles, utilice las teclas en pantalla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *