La voz humana de la guitarra clásica

por Yusimí Rodríguez

HAVANA TIMES – ​​Christina Sandsengen es una guitarrista noruega de 27 años con un currículum impresionante en la guitarra clásica, instrumento que comenzó a tocar a los 15 años. Estudió en la Academia Noruega de Música y en el Conservatorio Superior de Música “Manuel Castillo”, en España, y ha actuado en países de Europa, Asia y América.

Hace poco fue elegida miembro de la Asociación de Guitarra Clásica de Noruega y es fundadora y directora de la “Oslo Guitarkole”, la principal escuela de guitarra clásica de su país. En Septiembre lanzará su primer CD “Sombras y contrastes“.

Esta joven viajó a La Habana como turista. Ni siquiera los propietarios de la casa de alquiler donde se alojó sabían que ella es una excepcional guitarrista clásica. La foto con cara de Barbie en la portada de su CD me había hecho verla como una mujer sofisticada, casi fría, muy diferente de la persona sensible, reflexiva que tuve la oportunidad de entrevistar.

HT: Sé que es común que las familias europeas proporcionen una educación musical a sus hijos, aunque sean músicos en el futuro. ¿Cuándo supo que dedicaría su vida a la música?, ¿antes o después de estar en contacto con la guitarra?

Christina: Desde los cinco años quería ser artista, hacer algo con la música, pero para entonces no tocaba ningún instrumento. Aprendí a tocar el piano a los siete años, pero solo me decidí a ser músico a los quince, cuando me presentaron la guitarra clásica. En ese momento supe que era lo que quería hacer con mi vida.

HT: Ha dicho estar enamorada de la guitarra clásica, ¿cómo le sucedió eso?

Christina: Mi profesor me enseñó algunas piezas de guitarra clásica, y cuando comencé a tocarlas sentí que algo se movió dentro de mí. Algunos sentimientos negativos: miedo, tristeza, simplemente desaparecieron. Fue algo especial. Pensé que ese era el instrumento perfecto para expresar mis emociones. Puedo hablar a través de él. El piano, por ejemplo, es muy agradable, pero no es tan personal. Presionas una tecla y allí está. La guitarra clásica es como una voz humana.

Christina Sandsengen

HT: ¿Cuáles fueron los retos más difíciles que enfrentó cuando aprendió a tocar la guitarra clásica?

Christina: Lo que creo que es muy difícil sobre la guitarra clásica es el equilibrio entre las notas; tiene diferentes cuerdas y todas suenan distinto. Si usted tiene una escala con tres cuerdas diferentes, tiene que tocar con la mano derecha en posiciones diferentes para lograr que suene igual. Si toca las notas con la mano en la misma posición el sonido cambiará. Hay mucho en que pensar. Depende, también, de lo que se toque. Si toca música barroca o a Bach, tiene que estudiar mucho para que todas las voces se mezclen entre sí en la forma perfecta. Si solo toca las notas, no es bueno. Resulta muy difícil y un gran desafío, y es divertido estudiar, pero se necesita mucho tiempo.

HT: Ha logrado mucho en solo 12 años. ¿Qué sacrificios ha tenido que hacer, cómo era su vida cuando adolescente?

Christina: Tuve que sacrificar el tiempo que pasaba con mis amigos y familiares, porque tenía que ser muy disciplinada. Pasaba muchas horas en la escuela y no tenía mucho tiempo para practicar, así que tuve que faltar a algunas clases para poder tener más horas de práctica. Pero siempre aprobé todas las asignaturas. Cuando mis amigos salían, yo no podía ir. Yo tenía un plan que seguía todos los días, cuando no lo podía hacer, no era un buen día. Pero tenía algo de diversión, iba a conciertos de rock con amigos.

HT: Usted describe la guitarra clásica como la clave de su mundo inconsciente de emociones, pero también ha tocado el bajo en bandas metálicas, de rock y pop. ¿Piensa continuar haciendo eso en el futuro?

Christina: Realmente lo espero. El metal, la música dura, siempre me ha perseguido a través de mis años de guitarra clásica. Son dos mundos diferentes, pero hay tanto poder en ambos, de maneras diferentes. Me encantan los contrastes: la guitarra clásica es muy sensible, personal, tranquila, y luego la metálica es muy extrovertida, expresiva y dura. Para mí la guitarra clásica es lo primero, pero si tengo tiempo en el futuro tocaré el bajo con alguna banda. Tiene que ser una buena banda de metal duro, no de música pop o cualquier otra cosa.

HT: Me sorprendió leer que ha tocado en funerales y hogares de ancianos. ¿Qué ha significado para una mujer tan joven y exitosa, muy lejos aún de la vejez y la enfermedad, tocar en este tipo de lugares y eventos?

Christina: Ha significado mucho. Son experiencias totalmente distintas; con buena suerte, en los conciertos uno le brinda a la audiencia, una buena actuación. Pero en un funeral, siento el deseo de tocar mucho mejor, porque siento que de alguna manera mi corazón está conectado con las personas que han sufrido una pérdida. Sé que es imposible ayudarles en esa situación, pero con mi música puedo aportar algo. Cuando lo hago para los ancianos, es muy lindo, y siempre están tan felices de que alguien vaya a tocar para ellos.

HT: También aprendió el baile flamenco. ¿Piensa bailar en público en algún momento?

Christina: Solo fue para divertirme. Vivía en Andalucía, España, y era natural que tomara clases de flamenco. Cada vez que escucho la música flamenca lo único que quiero es bailar, pero no soy buena en eso en absoluto.

HT: ¿Hasta ahora, qué compositores le han resultado más difíciles para interpretar
?

Christina: Como ya dije, Johan Sebastian Bach, aunque él no compuso nada para la guitarra. Él hizo las suites para laud. El instrumento es muy similar a la guitarra, pero las piezas son muy difíciles de adaptar. Cuando toco algo de Bach siempre tengo que hacer algunos sacrificios en la partitura, es muy difícil de estudiar y de interpretar. De los compositores para guitarra, no creo que haya ninguno que componga piezas difíciles, porque creo que si usted es un compositor para guitarra sabe cómo funciona la guitarra y busca soluciones que sean buenas para la mano.

HT: En este CD, por ejemplo, no había ninguna pieza que usted considera muy difícil de interpretar.

Christina: Absolutamente. Por ejemplo, la Catedral, de Agustín Barrios, está hecha para la guitarra, pero inspirada en Bach. Algunos momentos son muy difíciles de estudiar, y el último es bueno para la mano, pero muy rápido, así que tienes que practicar mucho arpegio antes de tocarla. También tienes que ser rápida con la mano izquierda. Eso ha sido un poco difícil, todas las piezas tienen dificultades, pero la mayoría de ellos son muy guitarrísticas.

HT: Me sorprendió y me hizo muy feliz que me escribiera contándome que conocía la música de Leo Brouwer y que la ha interpretado. ¿Cómo describiría esa experiencia, qué piensa acerca de la música de este cubano?

Christina: Me encanta su armonía y su ritmo. Tiene temas que usa y eso me gusta mucho. Siento que me queda bien tocar su música. Es muy agresivo en la expresión y también puede ser muy suave. Eso es lo que me gusta de él.

HT: No he escuchado el CD, pero estoy deseosa de hacerlo. Su declaración logra que uno se sienta obligado a escucharlo. Dice que se le puede conocer a través de él. Si tuviera que elegir una pieza que hiciera que la gente la conociera solo de escucharla ¿cuál sería?

Christina responde sin vacilar

Christina: Koyunbaba, de Carlo Domeniconi, un compositor alemán-italiano, todavía vivo. Él vino a mi escuela y ofreció una clase magistral y un concierto. Es un tipo muy agradable, pero no es por esa razón que su pieza es tan especial para mí. Me enamoré de ella mucho antes de conocerlo. Cuando la escuché por primera vez en un momento muy triste de mi vida, lloré y lloré. Cada vez que la escuchaba lloraba, porque la melodía es muy atractiva y hermosa. Combinaba con el lugar donde me encontraba entonces. No me atreví a tocar Koyunbaba antes, porque temía llorar. Cuando por fin empecé a tocarla, me sentía bien, y a veces, ahora, también puedo llorar, porque hay gran cantidad de emociones detrás de esa pieza.

HT: Teniendo en cuenta que es una persona talentosa, que ha logrado mucho hasta ahora, ¿la composición se encuentra entre sus planes futuros?

Christina: De hecho sí. Tengo el deseo de componer algo, pero tiene que ser en el momento adecuado. Ahora solo quiero actuar como una guitarrista clásica normal y tal vez pueda componer en el futuro.

Aunque no fue posible dar un concierto durante este viaje a Cuba, Christina Sandsengen espera poder ofrecer a los cubanos una actuación en vivo en un futuro cercano. Finalmente escuché “Sombras y contrastes” y sinceramente siento que todo lo que se ha dicho ya de ella está allí, en la voz que nos habla a través de las cuerdas.

 


One thought on “La voz humana de la guitarra clásica

  • el 29 agosto, 2014 a las 11:24 am
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    Gracias por la entrevista que nos muestra una guitarrista que brilla y para mi desconocida

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