La verde manera, de Alito Abad

Osmel Almaguer

Alito Abad.  Foto: caimanbarbudo.cu
Alito Abad. Foto: caimanbarbudo.cu

HAVANA TIMES — Alito Abad (Holguín, 1982) es uno de los más jóvenes exponentes de la trova cubana actual. Las letras de sus canciones son reflejos de una mirada que resalta por su agudeza. En ellas canta al país, al drama histórico de la cubanidad y a las cuestiones más apremiantes de la realidad actual. Buenos ejemplos de lo que digo resultan los temas Después de la conquista y Tu verde manera.

No obstante, sus preocupaciones como artista y como ser humano no giran solo en torno a la realidad socio-política de su país, sino que también canta al amor, las utopías de la vida, la muerte y a la propia canción.

En junio de 2010 grabó su primer disco en vivo, Trovesando, con el auspicio de la Asociación Hermanos Saiz (AHS) Nacional y el Centro Hispanoamericano de Cultura, como parte del proyecto Verdadero Complot, además, integra la antología de cantautores jóvenes cubanos grabada por la Egrem bajo el título Raspadura con Ajonjolí.

Ha ganado numerosos premios a nivel nacional y participado en eventos de relevancia por todo el país. Es el anfitrión de la peña Un, dos, tres… trovando, en la Casa de la Trova El Guayabero, espacio que desde hace ocho años ha sido plaza de presentación importante para jóvenes trovadores de todo el país. Desde el 2002 es miembro de la AHS.

No son lágrimas

Te ha parecido ver en mis ojos / un húmedo cristal / no, no son lágrimas / es agua que le falta a la ciudad / con tanto de sed / tanto de sed y tanta sal y dentro de mí, un manantial.

Te ha parecido ver en mis ojos / un brillo sobrenatural / no, no son lágrimas / son luces que le faltan a la ciudad / con tanto que ver, / tanto que ves y tanta oscuridad / y dentro de ti, tu verde manera de andar. / No, no son lágrimas / es agua que le falta a la ciudad.

No, no son lágrimas / son luces que le faltan a la ciudad. / Con tanto de sed, tanto que ver, tanta sal y tanta oscuridad / y dentro de ti, tu verde manera de andar.

Curiosa manera de relacionar la proyección social del hombre con su dimensión espiritual. Es bello el poema que construye porque consigue hablar con elegancia de aquellas cuestiones que, aunque apremiantes para el cubano de a pié, son también pedestres en su existencia.

Este texto yuxtapone dos realidades que, por diferentes, tienden a complementarse, ayudando la ironía con que es tratado el problema de la falta de agua en la ciudad, a que la poesía no suene patética y esta, a su vez, colaborando para que lo pedestre cobre valor, resultando menos pedestre.

El resultado es una historia que complace al oído y conmueve, porque escapa al tono quejumbroso conque algunos poetas y trovadores suelen abordar los problemas. Es interesante el espíritu optimista de esta letra. Veámoslo así:

Si el sujeto tiene un manantial (de lágrimas) en su interior, con él se podría resolver la escasez del líquido en la ciudad. Y si los ojos le brillan debido a la humedad, con ese brillo se podría iluminar toda ella.

Resulta también interesante como vincula también la falta de luz (corriente eléctrica) con las luces que le faltan a la ciudad, o sea, a los hombres que la habitan y dirigen. Y como todo, tanto el llanto por la falta de agua y de luz como ese brillo sobrenatural, parte del órgano sensorial encargado de la visión.

Lo que no entiendo demasiado ―y lo digo sinceramente a riesgo de quedar mal parado― desde el punto de vista semántico, es la relación entre esa verde manera de andar con todo lo demás. Sí, el verde sugiere la esperanza y también el color del uniforme de ciertos dirigentes.

Ahora, desde el punto de vista interno, de las leyes de funcionamiento del texto, este elemento se queda colgado. Al menos eso creo, pero los méritos antes apuntados la salvan.


One thought on “La verde manera, de Alito Abad

  • el 22 agosto, 2016 a las 6:37 am
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    Alito, además de ser un ser que adoro por su bondad, su perseverancia y por ser tan buen ser humno, es excelente trovador, me encantan las letras de sus canciones y la manera tan peculiar de interpretar cada una de ellas. Le deseo todo lo mejor del mundo en este camino que ha decidido llevar de la mano de su guitarra.
    Muchos éxitos en su vida laboral y profesional. Lo amo y lo extraño mucho, espero verlo pronto y disfrutar de cada una de las nuevas cosas que ha hecho.
    Un gran beso para él y su adorada esposa.
    Marbelis.

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