La gente que ama a Padura

Texto y Fotos por Irina Echarry

Leonardo Padura firmando ejemplares de "El hombre que amaba a los perros."

HAVANA TIMES, 18 feb.  — Eran las once de la mañana del martes 15 de febrero, varias personas se congregaban cerca de la sala Nicolás Guillen esperando la presentación de una novela de Leonardo Padura titulado “El hombre que amaba a los perros.”

Sobre las doce y treinta alguien inventó organizar la cola repartiendo tiquets para que la mayoría pudiera comprar  El hombre que amaba a los perros sin problemas, uno detrás de otro y que nadie se colara.

Gustavo mira sorprendido cuando le preguntan por qué quiere comprar el libro: “yo he leído todo lo que ha escrito, me encanta, lo que me gusta de Padura es que lo entiendo bien, que escribe para todos los públicos, sin menospreciar a nadie y con muy buena calidad.”

Vea una crítica de HT sobre El hombre que amaba los perros.

Yanelis está trabajando en otra sala, pero ahora permanece en la cola para no perder de vista a los que van delante y no se le pase el turno.

La presentación del libro de Padura en la Feria Internacional del Libro en La Habana.

Anaisa confiesa: “ya lo leí, pero fue uno prestado, quiero tenerlo porque es un buen libro que cuestiona el sistema socialista, que narra sucesos que para nosotros han sido tabúes o que nos han llegado mal enfocados.   Nunca es tarde para llenar las lagunas de la desinformación que nos han sido impuestas.”

Mientras, dentro de la sala, el autor presentaba el ansiado libro, contaba la pregunta que lo motivó a estudiar el personaje de Trostky, a seguir la ruta de su asesino y a la vez idear un personaje cubano que va desenredando la historia de esos dos hombres y la suya propia.

La cola afuera para comprar el libro de Padura.

El recorrido de la novela está bien marcado: por una parte el destierro impuesto por Stalin a Trotsky en 1929, su exilio y la peregrinación por Turquía, Francia, Noruega y México.  Por otra, la infancia de Ramón Mercader en Barcelona, sus peripecias durante la Guerra Civil, o más adelante en Moscú y París.

Hasta que sus vidas se entrelazan y coinciden en México estableciendo una relación de víctima y victimario.  Ivan, un fracasado escritor cubano conoce a Mercader en el tiempo que este vivió en Cuba y la narración de esos encuentros completa la trama y la matizan con la contemporaneidad cubana.

Leonardo Padura en la Feria del Libro 2011.

Al finalizar la presentación una puerta se abre, los que están en la sala pueden ir comprando el libro.   Los que esperan afuera con su ticket en la mano ven salir a los otros con el libro, dar la vuelta, volver a entrar en el lugar y esperar nuevamente a que el autor firme la primera hoja.

Tony, un joven fanático de la literatura reconoce que “cuando estudiaba la carrera una amiga me prestó Pasado Perfecto porque sabía que a mí me gustaban los policiacos, desde entonces no me he perdido nada de Padura, lo he visto mejorar con el paso del tiempo y sus incursiones en la novela histórica me fascinan, la de Heredia me pareció genial y sé que esta me va a encantar.”

Los rumores decían que solo venderían 400 ejemplares, a veces decían 600, el caso es que la inmensa mayoría de los interesados se quedaron sin saber quién era el asesino de Trostky, qué lo impulsaba, cómo llegó a nuestro país, cómo vivió después del asesinato.

La gente que ama a Padura, que prefirió quedarse sin escuchar sus palabras para garantizar un ejemplar de su novela, tendrá que esperar para encontrar la respuesta a la pregunta que lo motivó a escribir: ¿Para hacer una revolución es necesario matar a un hombre?

2 thoughts on “La gente que ama a Padura

  • ?sin comentario?

  • Dime Irina: ¿Lo que tú dices en el artículo es cierto?

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