La Fiesta del Fuego

Fotoreportaje por Janis Hernández, texto: Dariela Aquique

El desfile de la serpiente en el Festival del Caribe en Santiago de Cuba.

HAVANA TIMES, 12 julio — Son muchos los patronímicos de Santiago de Cuba: La ciudad Héroe, La cuna de la Revolución, El balcón del Caribe, pero el de La tierra caliente es el distintivo con que más se conoce a esta polifacética ciudad y  justo aquí aconteció nada menos y nada más que La Fiesta del Fuego, título dado al Festival de la Cultura de Origen Caribeño.

Del 3 al 9 de julio de cada año, se conmemora la fiesta más esperada por sus habitantes después de su famoso carnaval.  Al calor intenso del pleno verano concurren delegaciones de todos los países caribeños.  Este año en su XXXI edición fue dedicada a Trinidad y Tobago.   También llegan  artistas o amigos de cualquier latitud del planeta que tentados con la efusión de esta fiesta y los encantos de la ciudad, participan en las jornadas festivas.

El quema del diablo.

La Fiesta del Fuego se inicia todos los años con una majestuosa gala cultural en el Teatro Heredia.  Exposiciones personales y colectivas de las artes plásticas, eventos teóricos, talleres, seminarios, coloquios, muestras teatrales y danzarías, performances, descargas trovadorescas, peñas literarias, etc., anegan a toda la ciudad, no hay institución cultural o social que no se implique con dicha festividad.

El desfile de la serpiente que tiene como recorrido toda la calle Aguilera, desde la popular Plaza de Martes hasta el frecuentado Parque de Céspedes, muestra  a todas las delegaciones participantes, enarbolando sus banderas nacionales y regalando al pueblo santiaguero sus cantos y sus bailes.

Durante la jornada fue impresionante ver a Abel Prieto, el Ministro de Cultura, recibir un despojo de un babalawo o encontrar al maestro concertista Frank Fernández, Premio Nacional de Música, hacerle un rezo a la cantante Martha Jean-Claude.

Este 9 de julio en la concurrida Alameda Michelson, se reunieron miles de personas a presenciar la actividad que dio culminación al Festival Caribeño.  La quema del Diablo consiste en una ceremonia donde al toque de tambores se hace una pira gigante de un fetiche construido con materiales rústicos que simboliza el mal.

Los males que por siglos han sufrido los pueblos caribeños al darle candela significa la liberación del bien, la alegría y la fiesta.  Mujeres, niños, hombres, ancianos, gentes de todo tipo danzaron alrededor de la monumental llama con gritos eufóricos que se mezclaron con los fuegos artificiales que indicaban que terminaba el festejo.

Historia del Festival

Retrato de Joel James.

Este Festival fue inventiva en el año 1980, del intelectual Joel James Figarola, fallecido el pasado 2007, quien fuera además fundador y creador de la Casa del Caribe, institución auspiciadora de disimiles eventos que han impulsado a la investigación en torno al espíritu del ambiente caribeño.

Un escritor e investigador versátil, polémico y contestatario que dejó como legado una vasta obra a la historiografía nacional que abordó nuestras raíces africanas y los elementos más tradicionales de nuestra cultura y religiosidad.

Cada año, sus familiares, amigos, colegas y el pueblo en general le tributamos un homenaje a este santiaguero imprescindible, que sigue entre nosotros en las lomas, en las calles escalonadas, en las congas, en el teatro callejero, en los rituales mágicos religiosos o la singular quema del Diablo.

 

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