Intermezzo al sur en las manos de Liana Fernández

“Los pianista tenemos una profesión eterna”

Helson Hernández

Liana Fernández

HAVANA TIMES — La destacada pianista cubana, Liana Fernández, con una tradición familiar de grandes músicos, presenta su primer disco premiado en la categoría de Solista Concertante, en el Cubadisco 2015.

HT: Resúmanos la esencia de su CD Intermezzo al Sur

Liana Fernández: Es un compendio de obras que abarcan tres siglos de música cubana, una especie de viaje, por eso el título. Intermezzo, además de constituir un término clásico, viene siendo un puente entre dos grandes obras. En este disco viajo desde Cuba hacia América del Sur, con lo más representativo del repertorio de esos países y del nuestro, durante estos tres siglos hasta nuestros días. Compositores que aún están creando y se encuentran en nuestro catálogo pianístico.

HT: ¿Su visión sobre la obra de Ignacio Cervantes?

LF: Generalmente es un compositor que se aborda como uno de los padres de la música cubana del siglo XIX, y por su legado artístico que forma parte de nuestra nacionalidad. Incluso los alumnos y los propios pianistas lo ponen como relleno de repertorio en muchas ocasiones, y no le sacan su verdadero sentido polifónico o ese lirismo que poseen sus obras. Por ello el trabajo con Cervantes, lo quise tratar en este disco, con mucha profundidad, para que no pasara como una simple intervención a nuestras danzas, sino que tuvieran el peso de la complejidad interpretativa que verdaderamente llevan.

HT: ¿Alguna particularidad de su etapa de formación?

LF: Estoy graduada del año 2007 del Instituto Superior de Arte. Ya tengo alumnos de hasta 20 años. Fuimos estudiantes privilegiados en mi generación, por los profesores rusos que tuvimos, en Música de Cámara, en Piano, además de otros quienes ya no se encuentran en Cuba.

HT: ¿Un hecho relevante en sus memorias profesionales?

LF: Mi primera actuación con la Orquesta Sinfónica. Te enfrentas a un formato inmenso, en el cual eres el solista, y tienes que dialogar, a la vez confiar. Es una complicidad interesante.

Recuerdo que era un aniversario importante de la Orquesta de Matanzas, en la sala White de esa ciudad, y quien estaba anunciado era mi padre, Frank Fernández. La sala estaba repleta, y él tuvo un compromiso que no le permitió finalmente hacer esa actuación, por ello tuve que asumir.

Cuando vi aquello tan lleno, fue una mezcla de emoción con responsabilidad también, porque sientes que le debes a ese público que espera por alguien importante, y por otro lado me sentía primeriza, pues era mi primer concierto con Orquesta. Me dirigió el maestro Enrique Pérez Mesa en el Concierto No. 2 de Camille Saint-Saëns.

HT: Déjenos saber de su filosofía pianística

LF: Con la experiencia vas transitando por un camino más profesional. Quien se crea que ya es un maestro en esta profesión está perdido, porque siempre vas a seguir aprendiendo.

Una de las experiencias más interesantes es cuando te enfrentas a la enseñanza, mostrándole a los alumnos los mismos repertorios que uno toca, y ves cómo tienes que evaluarlos, cómo debes resolverles ciertos pasajes, y encaminarlos hacia lo que es profesional. A la vez te estas retroalimentando en todo ese proceso de búsqueda y transmisión de enseñanza, donde vuelves a escuchar esas obras en conjunto.

Esta es una profesión larga, en la cual nunca se cierran los ojos, lo que no pasa por ejemplo con los bailarines, que si su condición física ya no está apta deben retirarse de la carrera. Nosotros los pianistas tenemos una profesión eterna, hasta donde te den las fuerzas, la respiración, la vida.

HT: ¿Algún aspecto sensible en la enseñanza pianística cubana actual?

LF: En estos tiempos es un problema el fenómeno de la docencia y la emigración, pues cada profesor tiene su forma de enseñar. Comienzas con un maestro y te dicen que el segundo dedo es el más importante para la técnica, luego sucede un cambio en el profesor, y debes cambiar igualmente esa manera de ver o estudiar sin pedal.

Cada uno tiene su estilo, entonces encontrarse uno mismo y tener que pasar por esos escoyos de cambios de profesores, que lógicamente alteran también la visión musical en dependencia del que te esté guiando. Eso está pasando mucho, y ojalá que los maestros tengan un camino más largo con el alumno, que en definitiva es cuando se llegan a conclusiones musicales más profundas.

HT: Hablemos de un estilo marcado en su proyección artística

LF: Desde el punto de vista sentimental me imbrico con cualquier compositor. Sí considero que las raíces son algo que uno debe aprender, transmitir, y siempre conservar. Deberíamos poner más visión hacia lo nuestro, partir de nuestra esencia hacia lo demás. Por eso me propuse esta selección para mi primer disco. Aunque también por supuesto, me encanta Chopin, Scriabin, Rajmáninov, o sea, no es algo que deba ser mi línea, aunque la asumo.

Rítmicamente considero que muchos pianistas clásicos no le prestan la atención suficiente a esos elementos, donde están dichos contratiempos, esa riqueza melódica y contrapuntística de nuestra música. Creo que esto es bien importante y ha sido la línea que seguí.

HT: ¿Frank Fernández, el gran pianista y padre a la vez?

LF: Aunque haya tenido muchos maestros y agradezca esas enseñanzas, pues uno es quien es gracias a esos conocimientos, mi padre ha estado siempre muy presente y cerca en mi desarrollo, aunque no haya sido mi profesor oficial.

Él de puerta a puerta ha estado escuchando como estudio, y constantemente me rectifica. Ha sido un reto muy grande ser su hija, no solo en la parte de formación, sino en lo profesional también, puesto que tiene ya su sello y reconocimiento en este país, y la gente va muchas veces a la sala de concierto para ver qué está haciendo la hija de Frank Fernández.

Uno quiere tener su propio nombre, con el tamaño que tenga, pero el suyo. Siempre quise ser yo, con mis resultados, con lo que pudiese lograr, y es bien difícil siendo la hija de uno de los más reconocidos pianistas cubanos a nivel internacional.

HT: ¿Ha heredado también el acto de la composición?

LF: Admiro y respeto enormemente la creación, pero no he tenido más tiempo que no sea para tocar el piano. Tomo muy en serio cada empeño, y sería incapaz de meterme en un terreno en el cual no sienta que pueda dar un resultado satisfactorio.

HT:¿Intermezo al Sur se ha presentado en salas de conciertos?

LF: Aún no lo he presentado íntegramente en un programa de concierto, solo he ido abordando en cada etapa algunos temas. Este es un resultado de este momento musical en el que me encuentro, por ello escogí todas estas obras.

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