Interactuando con Robertico Carcasés

Eileen Sosin Martínez  (Progreso Semanal)

Foto de portada: Nacho Vázquez. Todas las fotos son cortesía del entrevistado.
Foto: Nacho Vázquez.

HAVANA TIMES — La prueba de sonido empezó en punto, a las seis. El director pide que suban aquí, que bajen allá, “dame bajo”, “un poco más”, “eso es, perfecto”. Los instrumentos se van alternando y el coro repite: “La múusiicaa me sacude el almaa…”.

Tres semanas atrás, un miércoles, Mick Jagger llegó hasta el Bertolt Brecht a ver a Interactivo. “Estuvo un rato, como cuatro canciones; y bailó, lo vi ahí, divertido –recuerda Carcassés-. No hablamos, ni lo saludé, porque nosotros empezamos a tocar y ellos llegaron después. Pero me dijeron que sí, que la pasó bien”.

Son los tiempos. “Hay mucha expectativa, mucha ilusión con que músicos importantes del mundo vengan y se interesen por lo que está pasando aquí; es un fenómeno que abre ese horizonte, ese deseo de los músicos cubanos de que su trabajo se conozca”.

Debate aparte, para hablar de Roberto se usan adjetivos como versátil o talentoso. Incluso, la enciclopedia web cubana, Ecured, lo presenta en términos halagadores: “Pianista y compositor. Excelente músico que ha conducido a sus grupos hacia la contemporaneidad del jazz latino, con un espectro infinito de recursos…”.

Un expediente de discos, festivales y colaboraciones con otros artistas, podría dar fe. Por demás, Interactivo se presenta periódicamente en varias salas habaneras, al igual que su trío de jazz.

Sin embargo, “yo no siento que he logrado mucho, desde el punto de vista del alcance de mi música. He tenido la gratificación de que sea disfrutada por gente de distintos lugares, pero siempre me queda esa sensación de que puedo lograr más cosas.

“Nunca he creído que ‘he llegado’ a ninguna parte… ni quiero llegar a ninguna parte; quiero sentir que este es un camino, que uno lo disfruta, disfruta tener inspiración y siempre encontrar algo nuevo. Y si llega a la gente, y te lo dicen, eso me hace feliz”.

Goza, pepillo

Recién se cumplieron dos años de que Robertico Carcassés colmara los titulares en medios digitales y blogs; una polémica que, como otras, apenas trascendió el ámbito online. Y aunque hubo mucho ruido, poco se dijo de las nueces. “Quiero, acuérdate que siempre quiero…”.

roberto 2“Nosotros hacemos ese coro siempre en los conciertos, lo lanzo al final, y cada quien improvisa lo que quiere… Está abierto, y se adapta al momento en que se vive”. Hace dos años. ¿Si hubiese que improvisar ahora?

“Bueno, mucho de lo que dije ahí se cumplió: regresaron los Cinco, y estoy muy contento por que hayan regresado; de alguna manera el bloqueo está cediendo, y el autobloqueo también. La marihuana todavía no la han liberado… Lo que dije de la información, ahí, más o menos, el Internet…

“El sistema electoral cubano, no estoy de acuerdo con él, me parece que puede ser de otra manera, lo sigo pensando. Pero sí creo que están cambiando muchas cosas. Pienso que Cuba debe ser un lugar que acoja a todas las formas de pensar, hay que ser muy tolerante y tener esa intención de entender las posiciones de cada cual, y eso está pasando poco a poco”.

Días después de aquella noche, borrón y cuenta nueva. O casi. “Estoy tocando en todos los sitios públicos. Lo único que todavía no está resuelto es el problema de la televisión, sigue habiendo censura sobre mí en la televisión cubana. No así en la radio, pienso yo. Tengo fe en que eso se solucione, porque ya pasó bastante tiempo: ya volvieron los Cinco, restablecimos relaciones con los norteamericanos… entonces no entiendo por qué”.

Cubanos de todos los países

“A mí me ha marcado siempre el drama de los cubanos que se van, los que se quedan, la separación de la familia… Me imagino que no solo a mí, a todo el mundo. Lo he planteado bastante en mi obra, he tratado de ser conciliador –en cuanto a esos puntos de vista que a veces son tan opuestos-; de encontrar lo que tienen en común quienes están fuera y quienes viven aquí”.

En el tema “Quién dijo” (CD Goza pepillo, 2004), Telmary Díaz entraba en el coro: “¡Todavía tú estás en Cuba!”, y Roberto respondía: “No me voy, no me voy, porque no me quiero ir”.

“De hecho, ya eso no es tan traumático como puede haber sido años anteriores. Ya los cubanos que han vivido en otros países están regresando y recuperando todos sus derechos. Durante mucho tiempo era un objetivo por alcanzar, y ya se alcanzó. Uno no puede seguir en la misma dinámica cuando las cosas están cambiando.

“También porque hay animales que se van, y animales que se quedan. Nunca me sentí estancado viviendo aquí, ni que mi arte se atrasara con respecto a mis compañeros en otros países, ni corté mi relación con músicos amigos, hermanos, que se quedaron a vivir fuera, de los cuales muchos han vuelto ya: Descemer Bueno, Kelvis Ochoa, y otros.”

Que no cierre el club

Un team todos estrellas, heterogéneo, que ha reunido individualidades fuertes, pero capaces de fundirse en un solo sonido. Tal vez esa sea una manera de describir a Interactivo. Su carácter mutante permite entrar tanto como deja salir.

“Al principio era algo caótico, porque trabajar con gente con tanto talento, que quiere defender su propia carrera en solitario, me creaba una especie de ansiedad. Pensaba: bueno, con quién voy a contar, si la gente está un rato y después se va.

“Pero como yo no boto a nadie, ni les digo ‘si te vas no vengas más’, siempre digo que Interactivo es una gran familia. La puerta está abierta a todos los que han pasado por aquí. De hecho, ha ocurrido muchas veces: estamos en cualquier lugar y suben algunos músicos que han estado en el grupo, y llega un momento en que somos demasiados sobre el escenario”.

roberto3Algunos bares privados, como el Corner Café y Carbones, también han “interactuado” con el proyecto. “Me parece muy bien que haya espacios así donde los músicos puedan presentarse, porque abre muchas posibilidades. Siempre es bueno tener más opciones, no solamente las estatales; de todo tipo”.

Hay quien dice que los mejores momentos de Interactivo quedaron atrás. “No sé, depende de lo que tú veas como ‘los mejores momentos’. O sea, ya te digo, si mis videos no salen en televisión, parece que no está pasando nada; quizás a alguien le dé esa impresión. Pero el que va al Bertolt Brecht cada miércoles, no creo que piense eso”.

“Para mí Interactivo exige de los instrumentistas, de los compositores, les obliga a estudiar, prepararse, estar en constante evolución. A mí me gusta eso, que sea un grupo donde tú no pienses que ya no tienes que aprender nada nuevo; siempre hay que crear, usar la imaginación”.

Los músicos han ido llegando, de uno en uno: Tailín Marrero (bajo), Oliver Valdés (batería), Julio Padrón (trompeta)… En esta sala no hay cobertura, pero Roberto revisar el celular a cada rato. Es para medir el sonido. “Dame un poquito de voz aquí”, vuelve a pedir. “A las 11 estamos tocando”.

Todas las fotos son cortesía del entrevistado.


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