Frank Delgado, el más inteligente de los cantantes cubanos

Frank Delegado en su peña en el Parque Almendares.

 

“Si el Che viviera, fuera, fuera
un ornamento sin talento,
un represor del sentimiento.
Alguna escoria que viviendo de su historia
inmoviliza las ideas, no te creas.
Fuera, fuera, y no quisiera ser como él.
Si el Che viviera”

-Frank Delgado 

 

Por Repatriado

HAVANA TIMES – El imponente aguacero que removió la suciedad citadina en la tarde del sábado no detuvo a Frank Delgado ni a sus incondicionales.

Mientras mi esposa y yo esperábamos la guagua bajo la lluvia, calle y acera desaparecieron bajo un fangoso lago que nos cubría los zapatos, pero sin miedo a las manchas de aceite que nos circundaban ni al posible contagio por leptospirosis, debido a las rechonchas ratas que evitaban ahogarse escapando apresuradamente de las atascadas alcantarillas, buscábamos en la gris distancia el brillo rojo de los números digitales distintivos de la ruta que nos llevaría a Frank.

Como muchas veces él mismo dice, “no es soluble en agua”, por eso nosotros, sus feligreses, acudimos cada sábado a las 6 de la tarde a verle, por muy mal que esté el tiempo, en el pequeño espacio que tiene en el parque Almendares, donde en íntima armonía nos canta, nos lee, nos habla y nos cuenta de su pasado, sus experiencias, algunos chismes de la farándula o algunas anécdotas de su peregrinar por el mundo.

Frank Delgado es el más inteligente de los cantantes de este país, y en su alto, gordo, melenudo cuerpo, esconde la mejor voz masculina y el mejor saber cantar de la historia de la canción inteligente en español. Solo con su voz hubiese ganado un espacio importante dentro de la cultura nacional, digo más, si hubiese usado solo su voz para cantar melifluos boleros, tendría un espacio más importante del que tiene en la cultura nacional.

Pero Frank es un hombre de convicciones y eso en Cuba se paga. Las instituciones estatales que controlan la cultura, apéndices del PCC, no han podido perdonarle su irreverencia, su discurso crítico, la acidez y desparpajo con que habla y canta sobre el Che, sobre Fidel o sobre experiencias socialmente traumáticas de nuestra más reciente historia, la emigración, la miseria, moral y material, o la aventura militar en África, pero sobre todo, no han podido perdonar los enormes cojones con los que una y otra vez ha ignorado advertencias, amenazas, desprecios o llamados a contar.

Allí, en su peña de cada sábado, unos pocos, a veces no llegamos ni a 100, tenemos el enorme privilegio de que Frank Delgado nos cante, nos salude a cada uno del modo más personal, como amigos de toda la vida, y nos complazca con canciones de las que algunas veces ni recuerda la letra después de miles de composiciones a lo largo de una carrera que a fuerza de talento y pasión ha vencido el bloqueo, que no embargo, al que han querido someterlo los que le temen.

La peña de Frank Delgado en el Parque Almendares.

Hoy, luego de 60 años de dirigismo y centralismo cultural ahogando la creatividad, hoy, cuando la música cubana que dicen defender ha degenerado desde el glorioso son, a la vulgar timba y al asqueante reggaetón, hoy, es difícil encontrar público, en el país con mayor índice de universitarios, capaz de disfrutar con la inteligencia y el humor de las canciones geniales de Frank Delgado.

Mientras Frank cobra 10 CUP y a veces quedan espacios vacíos, un reggetonero cobra 1440 CUP, 144 veces más, por cada entrada y llena el local, solo eso es motivo suficiente para que el Gobierno en pleno entone un mea culpa y discretamente desaparezca de nuestras vidas, rezando que no lo culpemos por el desastre social en que nos han empantanado.

Para mayor desafío al control cultural, la peña sabatina incluye un espacio llamado CHARLAS ED (por TED TALK) donde Eduardo Del Llano, el audaz creador de los semiclandestinos cortometrajes conocidos como Los Nicanor, nos lee algunos de sus cuentos humorísticos y hacemos la necesaria catarsis semanal de reír hasta la histeria, siempre con una velada y sumamente fina crítica a la actualidad, que como diría un cronista más cursi que yo, hace las delicias de su público.

No es de extrañar que Frank Delgado no haya ocupado el espacio que merece en esta sonora isla, no ha tenido acceso a promoción, su música jamás la pasan por un medio de difusión masiva, todos estatales, nadie le hace una entrevista en los numerosos y aburridos programas musicales con que la TV nos atosiga, ni por supuesto, lo han invitado a participar en uno de esos conciertos masivos a los que sí llevan a los cantautores más dóciles.

La noche del sábado siempre acaba con Frank agradeciéndonos el haber ido a compartir su espacio, siempre emocionado de saberse en su ambiente, de saberse comprendido en toda la extensión de su grandeza artística, no tengo la menor duda de que es ahí donde mejor se siente el entrañable hombretón que no le teme a nada, o le teme a todo, pero no le importa.


11 thoughts on “Frank Delgado, el más inteligente de los cantantes cubanos

  • el 24 agosto, 2018 a las 10:37 am
    Permalink

    todos tenemos algunos talentos, ¿tenía el che los talentos necesarios para la construcción de un país? no creo

  • el 24 agosto, 2018 a las 3:01 am
    Permalink

    De entrada, el texto de la canción está pésimamente redactado usando el verbo “fuera” en lugar de “sería”
    Y para rematar, el Che era un asesino, un tipo sin escrúpulos, un ser jodido sin dudas, pero no era un mentiroso ni, ni un tipo falto de talento.
    Era un hijo de puta austero y consecuente con sus ideas, así que bien podría ser un viejecillo recalcitrante muy muy jodido.

  • el 22 agosto, 2018 a las 1:50 am
    Permalink

    La cancion es formidable. Che Guevara es una figura muy controversial. De estar vivo quizas no fuera un ornamento sin talento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *