Expo personal de Tomás Oliva en la Casa Museo Guayasamín

Irina Echarry

HAVANA TIMES — El inodoro —esa pieza íntima, oculta—, es sacado al espacio público por Tomás Oliva y utilizado como medio para expresar diferentes emociones, estados de ánimo, significados.

Oliva no es muy conocida entre los jóvenes pues hace años radica en Miami y desde los 90 no expone en Cuba. Por eso muchos acuden a la Casa Museo Guayasamín – del Centro Histórico de la Ciudad – desde el 2 de octubre, para apreciar la armonía entre el dibujo, las instalaciones, las pinturas y las esculturas que conforman la serie To-To —juego entre la abreviatura y repetición del nombre del artista y la inscripción de las tazas sanitarias—.

Hay un presagio en el aire nos muestra inodoros prisioneros, con alas, sucios o reconociéndose ante un espejo; todo en grandes formatos. Los materiales y soportes varían: madera, carboncillo, yeso, óleo sobre lienzo, tinta, lápiz sobre papel, soga.

Una obra hace homenaje al escritor checo Franz Kafka: El silencio de las sirenas. La instalación recuerda que más que el canto, las sirenas poseen un arma mucho más terrible: su silencio.

La expo estará abierta hasta principios de noviembre en Obrapía 111, entre Oficios y Mercaderes, Habana Vieja, en horario de oficina. Será una oportunidad para acercarse a la poética personal de este talentoso artista cubano.

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One thought on “Expo personal de Tomás Oliva en la Casa Museo Guayasamín

  • el 10 octubre, 2014 a las 9:36 pm
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    Ja,ja…Otro “Toto-traumatizado”. Creo que ninguno de los que alguna vez nos sentamos en las aulas de San Alejandro ha logrado sobreponerse al influjo de aquellos imponentes inodoros, cuya denominación completa era Toto Insanac Marmolina. Sorprendía la calidad de su confección, en virtud de materiales evidentemente escogidos para durar toda una vida. Más de una vez en nuestros corrillos, los mismos fueron tema de conversación, y sobre todo de bromas, que no por tales escondían la admiración que nos causaba el uso de esos muebles sanitarios, fabricados por Japón desde 1917. Hoy siguen siendo ejemplo de la más alta calidad, con el agregado de la tecnología de punta. ¡Enhorabuena, Tomasito!

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