Eric Méndez: un trovador con fe

El Puente Musical de Cuba*

Osmel Almaguer

HAVANA TIMES, Sept. 20 — Eric Mendez es un trovador de reciente promoción y cuyo éxito se encuentra en ascenso actualmente en la música cubana.  Como a muchos de sus coetáneos, su intranquila creatividad le ha llevado a explorar sonoridades y ritmos fusionados.  Por eso en sus canciones se pueden identificar huellas del reggae, la bossa nova, la balada y el flamenco, mezcladas con ritmos cubanos.  

Encamina su obra hacia el encuentro con su fe religiosa, por lo que las letras de sus temas combinan la prédica y la búsqueda, el cuestionamiento y la protesta. 

CANTO A JESÚS

CD Canto a Jesús

Andaba sumergido con mis amigos en un mundo irreal, que juntos confundimos mezclando yerba con estimulantes y mujeres con vino.  A veces era el rey, a veces era el mimo de la vida banal. 

Allí, entre canciones nos crecieron alas, vivía cada día como si mañana no existiera, era la medicina eficaz para curar la enfermedad del hambre y los problemas.  Fue preciso robar, pero lo importante era buscar más dinero antes de que anocheciera.  Y otra vez a volar.

Tiempo después: Un día estafaba, mentía, las cosas se perdían a mi alrededor, para consumir.  No sé ti a ti te suena: el drama clásico que ponen en la novela, solamente que allí, la gente siempre es buena, y no te rechaza, nadie termina en prisión.

Tres años más tarde, de vuelta en las aceras, pensaba que todo me iría bien, pero no lo fue.  Y ustedes saben ya, cual es la medicina que me resolvía a mí los problemas, y otra vez tras las rejas, de rodillas amé, y Él me levantó.

Canto a Jesús, con mi voz y mi corazón, porque pagó, para que esta canción no tenga un triste final.   

Canto a Jesús, con mi voz y mi corazón, porque me dio, nuevas fuerzas y otra oportunidad, ¿cómo no voy a cantar?

Canto a Jesús, con mi voz y mi corazón, porque pagó, para que esta canción, no tenga un triste final.   

Canto a Jesús, con mi voz y mi corazón, porque me dio, nuevas fuerzas y otra oportunidad, ¿cómo no voy a cantar? Coro: ¿Cómo no voy a cantar? (Se repite dos veces). 

Si me dio la vida, si me dio la voz.  Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Si me dio la fuerza, si me levantó.  Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Cómo no voy a cantar.  Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Cómo que no, cómo que no.  Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Si con un soplo de su aliento me renació.  Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Y con un toque de su mano se llevó mi apagón.  Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Cómo no voy a cantarlo.  Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Canta conmigo al compás de esta celebración.   Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Cómo no voy a cantarlo.  Coro: ¿Cómo no voy a cantar?

Eric Mendez

Canto a Jesús, sin dudas, es el alma de este fonograma al cual le presta título.  Son notables en esta letra diáfana y expresiva la sinceridad e inmensa emoción con las que el autor la compuso.  Pero el peldaño previo al “cielo del disfrute.” se alcanza tal vez cuando escuchas a Eric cantar y tocar esta historia en tiempo de reggae.

Se trata de la clásica anécdota de salvación religiosa.  La diferencia está en la grandeza perceptible.  Solo una experiencia auténtica sería capaz de inspirar la poesía.  Una poesía brotada desde la realidad más ordinaria y dolorosa.

He reconocido tras la voz de muchos predicadores una seducción fríamente construida, sin embargo con Eric no me sucede lo mismo.  Cuando él reafirma los motivos por los cuales le canta a Jesús, puedo sentirme identificado con él, amén de mi rígida educación atea.

Por otra parte, desde una óptica un poco menos emotiva, el tema musical contribuye a la actualización del mito religioso, con un tono cercano, cálido, aunque igualmente militante, al menos así lo siento.

Es la voz de un hombre que ha encontrado el sitio que le acomoda para depositar su fe, y eso está bien, porque a través de su canción nos llega también esa esperanza tan necesaria para soportar y superar los problemas de la vida mundana.

Problemas de la vida moderna: el consumismo, la soledad, la enajenación, las drogas, son colocados al otro extremo de un dogma que, desde su surgimiento, encaminó su lucha contra esos y otros males.

Es cierto que a lo largo de la historia han existido arbitrariedades que mucho tienen que ver con “ovejas disfrazadas de lobos.” pero también han existido hombres virtuosos y honestos que han querido compartir su fe con la humanidad, de una manera sincera y humilde.

(*) El Puente Musical desde Cuba: Este material es parte de una serie con el fin de promover la comunicación entre la gente de las diversas regiones del planeta.  Estaré utilizando una narración sencilla para hacer llegar al público interesado el mensaje que trasmiten esas canciones cubanas que por su escaso potencial comercial y las dificultades que supone su traducción, a veces permanecen en un estancamiento comunicacional, a pesar de ser verdaderas joyas de la cultura cubana.

One thought on “Eric Méndez: un trovador con fe

  • dijale a erick mendez que me escriba estoy en estados unidos ase 1 ano su amiga nery

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