El regreso de la migraña

En solidaridad con los artistas que sufren
los estragos del Decreto 349

Por Charly Menéndez Castillo

HAVANA TIMES – Sin lugar a dudas la historia de los artistas y escritores independientes en Cuba, en estos momentos, es la historia de José Martí.

Son muchos los que creen que opinar acerca de lo que está pasando con el arte en nuestro país no va lograr que la situación cambie. A ellos les decimos que callar ante la injusticia los hace cómplices. Creemos firmemente que el que calla la verdad es igual al que miente, y que todos los cambios empiezan con la palabra.

El arte independiente en Cuba es un dragón al que cortarle la cabeza solo da como resultado que le crezcan otras un su lugar. Ese era un dragón que estaba dormido, no había necesidad de molestarlo ¿o sí? y el sueño es un ejercicio reparador.

Los artistas y escritores independientes de Cuba, esos que nunca tuvieron una editorial que se atreviera a publicarlos, los que nunca tuvieron una disquera, los que fueron rechazados en las escuelas de arte o expulsados de ellas o negados luego de graduarse, esos, los que no pudieron o no quisieron pertenecer a la Asociación Hermano Saiz o la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, los que aprendieron a dibujar con el mismo lápiz de hacer las tareas, esos, los que hacen teatro como pueden, los que dedican infinidad de horas en planes de la calle y proyectos comunitarios, sobre todo, con los niños de barrios marginados donde ningún artista oficialista quiere invertir su tiempo, esos, los que perdieron a manos del Gobierno cubano muchos proyectos y festivales, esos, los artistas que tocan las fibras más sensibles de este pueblo que tanto ha sufrido la parametración, esos, la vanguardia, están asumiendo la responsabilidad de llevar sobre sus hombros la carga moral de toda la nación, y el que no tenga el valor de apoyarlos, por lo menos que tenga el valor de darles el respeto que se merecen.

Es fácil de aceptar que con la declaración del carácter socialista de la Revolución más de uno creyera que la explotación del hombre por el hombre tenía fecha de caducidad, pero luego de casi 60 años es inadmisible que el Gobierno insista, cual señor feudal, en adjudicarse, “por el bien de todos”, el derecho de decirle a los cubanos cómo debe ser el arte y la manera correcta de expresión, siendo que la verdad se pronuncia por sí sola acorde a la libertad, esa que nos da el hecho de ser artistas de nuestro tiempo aferrados a ella.

Desatino total es el de los dirigentes del gobierno que intentan convertir a los artistas en autómatas programados en función del comunismo. Torpeza absoluta pretender que sean zombis anestesiados sobre una camilla en el sótano del castillo desde donde reina un general que oprime a un pueblo tan noble como lo es el nuestro.

Momentos son estos donde se nos hace imposible callar mientras es pisoteado el justo derecho a participar del arte en plenitud como seres humanos dignos con todas las garantías que se nos reconocen a nivel mundial y en todas las instancias.

Sin pretender ofender a nadie, y con la tácita intención de provocar la reflexión, la toma de consciencia y la justa diferenciación entre opresores y sus lacayos, y todos los que están siendo oprimidos, conscientes de que esta es la más justa de las causas, sabemos que más temprano que tarde la victoria ocupará su lugar. Esperamos por el bien de la nación, que todos aquellos que se sientan ofendidos lleguen a entender el error en el que se encuentran y consigan enmendarse tomando su puesto junto a la justicia y el decoro.

Con el Decreto 349 se pretende someter al arte, adoctrinar a los artistas, vender la imagen de una cultura estilizada, según los parámetros de una doctrina que en más de una ocasión ha demostrado su fracaso, sobre todo, por ser incompatible con la naturaleza del ser humano, sin tener en cuenta que el arte es parte esencial de aquello que nos diferencia de los animales; el arte nos permite expresarnos de maneras que muchas veces van más allá de los métodos, recursos, formas y tradiciones, nos hace singulares, nos definen, remarca quiénes somos como individuos, independiente, dentro de ese todo que es la sociedad, la civilización.

La represión, la censura, la violencia contra los artistas, es el reflejo de la incompetencia, de los miedos e inseguridades de un régimen viciado e incapaz de gobernar sin tener que recurrir a la opresión y el uso de la fuerza. Y ahora que los artistas han decidido tomar cartas en el asunto, es previsible que vendrán días oscuros para el arte, la creación y la cultura, sobre todo, porque la maldad es el único método que conoce el régimen de La Habana, y es bien sabido que perro viejo no aprende trucos nuevos. Por suerte, luego de la oscuridad siempre viene la luz

Completamente absurdo es pretender que los seres humanos sean todos iguales, tengan los mismos puntos de vistas y trabajen juntos, o separados, por un mismo y único fin. Las condiciones que determinan a las ideologías no siempre son iguales cuando se trata de comprometer a la gente, y se hace necesario tener en cuenta cada circunstancia y particularidad para no caer en excesos y aberraciones. Hoy el gobierno de Cuba es fiel al axioma de que detrás de cada extremista hay un oportunista.

Entendemos que algunos artistas “reconocidos” no se sientan muy a gusto con el hecho de que otros artistas “menos reconocidos” o “menos preparados” se estén llevando los aplausos, y de paso, el dinero. Pero, qué sería del turismo que viene de todas parte del mundo solo para ver a ese ejército de viejitos que de manera incansable pueblan los espacios con tanta música tradicional, o todos esos pintores y escultores que venden su arte en lugares alternativos a precio de gallina enferma para poder dar de comer a sus hijos o a sus madres.

Al Gobierno de La Habana le debe parecer increíble que en Cuba aun queden deseos de hacer arte, Patria y libertad, y con fuerzas para defender sueños y metas. A ese gobierno que intenta convertir tantos sueños en pesadillas, les decimos: Mientras la maldad, el odio y la hipocresía sigan habitando el Palacio de la Revolución, sepan, que si nos necesitan para algo, y si saben contar, no pueden contar con nosotros para nada.


One thought on “El regreso de la migraña

  • el 7 diciembre, 2018 a las 4:42 pm
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    Charly un abrazo juntos a la inmensa satisfacción de saber que jamás podrán terminar el proyecto concebido hace casi 60 años y que consistió en acabar con el honor , la dignidad, la valentia el albedrío la humanidad de muchos cubanos , que la patria es capaz de de parir hijos con decoro a pesar de haber manipulado la voluntad a base del terror y la opresión y que sólo es cuestión de tiempo y también de sufrimiento pero se vencerá porque siempre ha sido así a través de la historia . Que Dios los cuide porque la venganza ha sido el alimento de la revolución castrista

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