El Gran Teatro de La Habana

El Gran Teatro de La Habana

“Tres cosas tiene La Habana que causan admiración, es el morro, la cabaña y ¿la araña del tacón?” 

HAVANA TIMES, Oct.  13 — Primeramente recordemos algunas referencias que sin dudas son necesarias citar para dejar claro la invaluable importancia que posee a partir de su historia misma, este coliseo que representa el escenario insigne de la mayor de las antillas, y posteriormente indignémonos al conocer en las condiciones en que actualmente se encuentra una parte del mismo.

El Gran Teatro de La Habana, es conocido por todos como la más antigua institución teatral en activo de Latinoamérica, y Cuba tiene el privilegio de contar con ella.  Se inauguró un 15 de abril de 1838, entonces bajo el nombre de Gran Teatro Tacón.  En su larga trayectoria histórica ha tenido otros nombres como Gran Teatro Nacional, Teatro Estrada Palma y Teatro García Lorca.

El Gran Teatro de La Habana

Desde su fundación, han desfilado por sus escenarios las mas prestigiosas figuras y compañías artísticas de renombre mundial, mencionemos a los bailarines Fanny Elssler, Ana Pávlova, Carla Fracci, Alexandra Ferri, Julio Bocca, Maximiliano Guerra, sin olvidar a estrellas de la Isla que han visto despuntar desde aquí su carrera como Carlos Acosta, José Manuel Carreño, Lorna Feijoo; los cantantes Enrico Caruso, Teresa Venganza; las actrices Sara Bernhardt y Eleonora Dusse; diversas compañías de ballet de las mas respetadas internacionalmente como el Kirov de Leningrado, Ballet Siglo XX de Maurice Béjart, Royal Ballet de Londres, Bolshoi de Moscú, ABT de Nueva York; relevantes exponentes de la música como los pianistas Serguei Rachmáninov, Arthur Rubinstein y Daniel Baremboim, el guitarrista Andrés Segovia; el gran mimo francés Marcel Marceau; además de las mas famosas luminarias del arte de la isla como Ignacio Cervantes, José White, Ernesto Lecuona, Rita Montaner, Rosa Fornés, Alicia Alonso, en fin, la lista es aun interminable.

Es a partir de 1985, a iniciativa de la propia Alonso, cuándo el edificio completo pasó a llamarse Gran Teatro de La Habana, reservándose el nombre de García Lorca para su sala principal, desarrollándose hasta la fecha, los mas importantes eventos de la cultura en la isla, entre ellos el Festival Internacional de Ballet que atrae en cada una de sus ediciones a los artistas mas pagados y aclamados del mundo de la danza.

El Gran Teatro de La Habana

Hoy, cuando accedemos a los interiores de la legendaria institución, nos quedamos atónitos de ver en las condiciones en que se encuentra el mas respetado escenario de Cuba, el cuál desde hace ya un tiempo considerable esta sometido a una restauración de su fachada y espacios interiores que avanza con cierta pereza, sin entrar a analizar las causas, pues todavía no se concluye el propósito de devolverle la dignidad a este sitio de tanta tradición y de merecido respeto.

Los espectadores no solamente aprecian su excelente propuesta artística, también son testigos de un descuido que le resta cierta seriedad al lugar y a la labor de conservación de quienes deben responder por ello.

Conozcamos un ejemplo entre tantos, en la última planta de la salsa principal donde accede el público, denominado igualmente “paraíso,” se percibe sin ninguna discreción su vista frontal clausurada con listones de madera, lo cuál en una función a teatro lleno como casi siempre ocurre allí, no contrasta con la estética ni la supuesta imagen que esperan de este emblemático sitio cultural, los asistentes a sus presentaciones.

El Gran Teatro de La Habana

Qué decir entonces de los artistas que se encuentran detrás de las cortinas, pues el polvo en su telón principal necesitando con urgencia una atención, sumándole a ello los huecos y rajaduras que posee el mismo, lamentablemente crean entre los que allí actúan comentarios como el de este artículo.

Claro, todo lo relacionado aquí es mínimo si obviamos recorrer otras áreas, aunque no hay que entrar para percibir el abandono, cualquier transeúnte pude comprobar lo aquí expuesto con solo mirar desde afuera teniendo en cuenta que los andamios colocados desde hace varios años a un costado del mismo, forman parte ya de su arquitectura.

Entonces surgen muchas interrogantes, la principal compañía danzaria del país, el Ballet Nacional de Cuba, que tantas giras a disímiles áreas geográficas del mundo programa en el año lo cuál supone cierto ingreso a la economía de la nación, y que tienen en este teatro su sede principal, exigiendo por lo tanto un compromiso de pertenencia, sin contar la masiva convocatoria de espectadores que compran sus localidades en cada Festival Internacional de Ballet y eventos que allí suceden, por qué hoy el Gran Teatro de La Habana aun no encuentra un fin a su estado lamentable de descuido y deterioro?

El Gran Teatro de La Habana

Nos asaltan preguntas parecidas al ver que otros proyectos de construcción y restauración avanzan en tan corto plazo en el país, entre ellos todo lo que felizmente la Oficina del Historiador de la Ciudad asume como suyo para darle nueva vida, pues solo hay que ver los nuevos hoteles y espacios habilitados en el Centro histórico, y muchos otros motivos que nos harían caer en comparaciones, lo cuál no es el objetivo.

El Gran Teatro de La Habana, por lo que representapara la isla ante el mundo, merece ser una prioridad por su importancia cultural, pues dicha institución es para los cubanos, lo que significaría el Covent Garden para los londinenses, el Teatro de la Ópera de París para los franceses, ó el Teresa Carreño en Venezuela, en pocas palabras, existen lugares que significan una identidad por su historia misma, y la imagen debería ser el respeto hacia ella.

 

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