El Ballet Cubano en un Libro

Por Helson Hernandez

Alicia Alonso junto el gran bailarín Jorge Esquivel
Alicia Alonso junto el gran bailarín Jorge Esquivel

HAVANA TIMES, 30 enero — Entrevista a Octavio Roca, Autor del libro “Cuban Ballet” (Ballet Cubano), que aborda terrenos interesantes del ballet de Cuba, sus figuras y otros testimonios acerca del desarrollo e historia de esta manifestación artística, además de imágenes que enriquecen el contenido de dicha publicación.

HT: Como autor del libro “Cuban Ballet.” sería interesante que nos definiera cuál ha sido el principal propósito de esta publicación, la idea que ha movido cada página de este ejemplar sumamente valioso por su contenido.

Octavio Roca: Primero que nada porque soy cubano, aunque viva en estados unidos pero nacido y criado en La Habana.  Y porque el ballet cubano es no solamente el primero que vi de niño sino también el mejor que he visto.  En mas de treinta años que llevo mirando, gozando y admirando bailarines por todo el mundo, un arte que he criticado en función profesional como especialista, por ejemplo, para el Washington Post, el Washington Times, y el San Francisco Chronicle, ha sido para mi un espectáculo sumamente exquisito el ver como se ha manifestado la influencia de esta pequeña isla nuestra en el desarrollo del ballet internacional.

Me da placer, y me da orgullo; y con este libro quiero compartir ese orgullo con mis lectores.  Hoy en día los bailarines cubanos son como fueron los rusos en las décadas de los setenta y los ochenta, y por razones muy parecidas.  Tienen ese tipo de influencia fuerte y sutil, están por todo el mundo, y siempre en primera fila.

Hermanas Feijoo, Lorna y Lorena
Hermanas Feijoo, Lorna y Lorena

Si analizamos lo dicho anteriormente encontramos estrellas y profesores en compañías como el American Ballet Theater (el alma mater de Alicia Alonso), San Francisco Ballet, Boston Ballet, Miami City Ballet en Estados Unidos, pero igual en el Royal Ballet de Londres en el Covent Garden donde Carlos Acosta es el rey absoluto, en todo caso ahí presentes están los cubanos.

Definen el ballet del nuevo siglo, de New York a San Francisco, de Boston a Londres, y a veces parece que el mundo entero baila con un acento cubano.  Me conmovió mucho que el gran bailarín Mikhail Baryshnikov cuando escribió en su prologo a de mi libro dejara estas palabras: “me consta que el amor a Cuba que Octavio Roca lleva es tan profundo como su conocimiento del ballet, y sé que este libro suyo es del corazón.”

HT: Recuérdenos qué vínculos tuvo usted con el ballet Cubano y sus principales figuras, porque obviamente desarrolla temas en su publicación que nos parecen muy familiares al autor, también le vemos en fotos con relevantes personalidades de la Danza no solo cubanas.

OR: Mi libro es una labor de amor, y una labor de memoria.  Y aunque mi amor y mis memorias en sí no son partes del cuento, son parte de cómo nació.  Mi madre, que bailo con el Ballet de Pro Arte Musical en La Habana, me llevo a mi primer ballet cuando tenía cinco años, a ver Giselle con Alicia Alonso e Igor Youskevitch.  Supongo que cuando se comienza con lo mejor es imposible no enamorarse, y mi afecto muy sincero para Alicia y para el ballet cubano solo se ha profundizado con los años y con la distancia.

HT: Desde cuando venía gestando este proyecto de libro.  A partir de que circunstancias aflora la idea de “Cuban Ballet.”

Alicia y su hermana Cuca Martínez
Alicia y su hermana Cuca Martínez

OR: Entreviste a Alicia Alonso para el Washington Post por primera vez en 1978, el mismo año que regresé a Cuba, después de tanto tiempo sin ir a la isla.  Alicia misma sugirió que escribiera sobre ella y sobre la compañía.  Me tarde un poco, pero aquí esta.

En todos esos años la idea se ha ido fundamentando en que el ballet cubano, como casi todas las artes cubanas, renacen constantemente no solo en la isla sino también fuera de ella.  De ahí el arco narrativo del libro, que comienza con los Alonso pero acaba, aunque de veras es una historia que se sigue escribiendo, con otras destacadas figuras como Lorena y Lorna Feijoo, Joan Boada, José Manuel Carreño, Rolandito Sarabia, Taras Domitro y muchos más.  La historia completa tiene que incluir no solo las figuras que están en Cuba sino también las se encuentran fuera, cubanos todos.

HT: Me llama la atención que en una publicación donde convergen temas polémicos sobre figuras y testimonios relacionados con el Ballet Cubano, introduzca las primeras páginas un prólogo por Alicia Alonso, la máxima figura de esta manifestación en Cuba, y también Mikhail Barichnikov, otro de los grandes del ballet mundial.   Por qué estas dos personalidades para prologar, alguna motivación especial al respecto?

OR: Primero que nada esa inclusión pega y pega muy bien.  La inclusión de Alicia Alonso, que con inmensa generosidad ha escrito un bello prologo a mi libro, es por supuesto necesaria ya que la verdad es simplemente que sin ella lo que llamamos ballet cubano no existiría.  La inclusión de Mikhail Baryshnikov, el famoso bailarín ruso a quien adoro y a quien conozco desde el comienzo de su carrera en los Estados Unidos, es también obvia.  Entre otras cosas porque es un genio del ballet, al nivel de Alicia, y en otro orden porque es completamente diferente su ideología, pero admira al ballet cubano y lo estima con un cariño de verdad.  El ballet cruza toda frontera política, y esa es la idea que yo traigo.

HT: Este libro sale el año en que Cuba celebró el 90 aniversario de vida de su mas grande exponente en la historia del Ballet Clásico, Alicia Alonso.  Un hecho casual o parte de los propósitos editoriales?

Octavio Roca con Alicia Alonso y Pedro Simón
Octavio Roca con Alicia Alonso y Pedro Simón

OR: Si puedo añadir alguna voz con mi libro, aunque sea pequeña, a las alabanzas de este bello aniversario, que así sea.

HT: Qué nos puede argumentar del capítulo, por llamarlo de alguna manera, recogido en la página 114?

OR: Ese capitulo llamado Cuca’s Story, and the Paris Incident cuenta la historia, primero, de la hermana de Alicia y después cuenta la bien conocida aventura del primer grupo de bailarines cubanos que decidieron tomar un grand jetee hacia sus sueños, en Paris.  Esos cuentos, tristemente, no son únicos.  En revelar estas y otras historias mi propósito fue inspirado por el gran pensador Jean-Paul Sartre, que laboró toda su vida por averiguar una cuestión de máxima importancia, la de cuánto y cómo se puede saber la vida completa de otro, sea Flaubert o Genet, o sea Alicia Alonso o Lorena Feijoo.  Mi historia del ballet cubano es como una novela que en este caso, es toda verdad.

HT: Las fotografías que recoge la publicación le dan un valor incalculable al libro.  Imágenes antiquísimas y otras mas contemporáneas pero que resumen un trabajo de archivo y de búsqueda intenso.  No imagino como logro agrupar tanta diversidad y generaciones.

OR: Con mucho cariño, y con mucha suerte.

HT: En la publicación encontramos una presencia notable de las hermanas Feijóo, Lorna y Lorena, dos de las grandes bailarinas que ha dado la Escuela Cubana de Ballet.  Por qué ellas específicamente, sabiendo que son muchos los artistas del Ballet Cubano que han decidido proyectar una carrera internacional fuera de su país y lo han logrado con éxito, triunfando como figuras principales en reconocidas compañías del mundo.

OR: Hay muy pocas escuelas de ballet, sobre todo hoy que en las artes hay tanta homogeneidad.  Pero los rusos todavía lucen rusos, los ingleses ingleses, y los franceses como siempre son únicos.  La escuela Cubana de Ballet es la más joven en el ámbito internacional, y en este momento quizás la más viva.  Tiene duende.  Los bailarines cubanos, en Cuba y en el exterior, proyectan una escuela regia y única.

Es una síntesis, como explica Alicia en su prologo a mi libro, de lo mejor de las escuelas rusa,  italiana e inglesa, siempre matizada con el sabor tropical.  Es imposible que no se note que sean cubanos cuando alguno de estos bailarines como Lorena Feijoo, Lorna Feijoo, Joan Boada, Osmay Molina, Rolandito Sarabia o el mismo Jorge Esquivel (a los sesenta años) entran en escena.

Alicia Alonso
Alicia Alonso

Bailan con el cuerpo entero, y también bailan con el alma.  Eso justamente lo expresa Baryshnikov en su prologo cuando escribe que lo que hace resaltar a los bailarines cubanos es su respeto al ballet desde muy jóvenes.   Igualmente escribe: “se ha dicho ya que nadie nace bailarín, hay que querer serlo mas que nada en el mundo, pues estos cubanos lo quieren así, y saben bien cuál privilegio es el ser parte de este arte.”

HT: ¿El libro solo se publicó en inglés? Lo pregunto porque habrán muchos balletómanos que en Cuba querrán profundizar en su contenido.

OR: La casa editorial esta basada en los Estados Unidos, donde yo vivo.  Pero por supuesto me interesaría muchísimo publicar “Cuban Ballet” como Ballet Cubano.  Si aparecen propuestas claro.

HT: Entonces, como define usted el ballet cubano, no solo refiriéndome al que se desarrolla cada vez con mayor fuerza por toda Cuba, sino al que también nos representa en muchos otros rincones del mundo donde quiera que haya un artista de la isla mostrando la riqueza de nuestra manera particular de asumir la danza.

OR: El ballet cubano, la compañía que hoy en día se llama el Ballet Nacional de Cuba, fue fundada por Alicia Alonso, Fernando Alonso, y Alberto Alonso en 1948.  Y siempre tuvo su escuela de ballet, su estilo único no solo de baile sino de pedagogía.  Existía antes de la revolución, y tengo fe completa que existirá.

Es curioso pero es verdad que la población entera de Cuba no somos muchos, porque nuestra isla no es grande.  Pero el arte cubano si es grande, y el ballet cubano es tan inmenso, tan bello.  Las razones son muchas, y muchos los que han contribuido a su desarrollo y cada uno tiene su historia inolvidable.  Mi libro es esa historia.  Es un cuento de tragedia y de esperanza, y algún día de regreso para muchos.  Es todo una novela, y es todo verdad.

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