Cuba y la nostalgia del Plan Tareco

Jorge Dalton*

Carne rusa.
“Plan Tareco y Carne rusa”, El Cerro, La Habana 2013.  Foto: Jorge Dalton

HAVANA TIMES — Hace poco leí un artículo sobre la nostalgia que sienten muchos cubanos en La Florida por la carne rusa enlatada. Si recordamos aquellos tiempos en que la carne rusa formó parte de nuestra dieta durante largas décadas en Cuba, al punto de que poseerla en la despensa era casi como tener un tesoro, haría sentido esta paradójica nostalgia.

Durante mis años en la escuela secundaria en el campo o en el preuniversitario, la comida solía ser pésima sobre todo cuando la única oferta era macarela, troncho con macarrones amarillos pintados con bijol (ese sustituto cubano del azafrán) o harina de maíz quemada. Era entonces cuando la carne rusa “ripià” con papas y arroz blanco era vista por los desaforados adolescentes como un verdadero manjar.

La carne rusa nos mató el hambre por mucho tiempo. La había de puerco y de res. Hasta ahora no he conocido a ningún cubano dentro o fuera de Cuba y que haya pertenecido a mi generación que la desprecie. La carne rusa estuvo muchos años en los comedores obreros, comedores de centros de trabajo, fábricas escuelas de arte, unidades militares, en la UMAP,  en los 45 días en el campo, en las casas en la playa, en las croquetas de las cajitas de las bodas y fiestas de 15 años, en los cangrejitos que se vendían en cafetería de los pueblos de Buenaventura, La Salud, Bauta, Caimito, Guayabal  y muchos lugares de Cuba. La carne rusa se vendía hasta en los restaurantes de hoteles, les salvó la vida a muchos balseros que atravesaron el estrecho de La Florida y reinó por un largo período en el Mercado Negro.

Los artículos nostálgicos pertenecientes a la etapa socialista están a la venta por doquier y cada día adquieren mayor demanda.  Los carros soviéticos, rumanos, alemanes, checos y polacos son reliquias rodantes y han adquirido un inmenso valor que compiten en las calles habaneras con los almendrones americanos de las épocas de los 40s y 50s. En diversos lugares en La Habana se venden todos los símbolos, artefactos y cuanta cosa tenga que ver con ese pasado soviético y el esplendor de la Revolución Cubana,  de la misma forma como sucede en Viena, Praga, Moscú y otras capitales europeas.

A la vuelta de la Plaza Wenceslao en la Republica Checa se halla El Museo del Comunismo donde se exhibe ese período trágico de la historia que tuvo también virtudes. Una tienda vende exclusivos almanaques y otros artículos que logran reproducir ese ambiente socialista que tuvo una particular estética.

En el centro de La Habana puedes comprar pañoletas rojas, postales, billetes del Che; los sellitos de metal con que nos premiaban en la escuela como parte de la emulación socialista, colecciones de sellos postales de los 60s y 70s; fotocopias y originales del Álbum de la Revolución Cubana de 1959; carteles cubanos de la OCLAE,  OSPAAAL, ICAP; revistas Cuba, Bohemia, Tricontinental, ediciones escasas de El Caimán Barbudo y Pensamiento Crítico; fotos de la visita de Yuri Gagarin a Cuba, manuales de Marxismo, fotos y postales de Fidel, libros y discursos de Fidel, postales navideñas soviéticas, las Obras Completas de Lenin, El Capital de Karl Marx, gorras con la hoz y el martillo. Yo quise comprar una pañoleta azul y blanca de los inicios, pero los vendedores me dijeron que eso no lo tenían, que eso si estaba perdido.

Por el malecón habanera.  Foto: Ernesto González
Por el malecón habanero. Foto: Ernesto González

A medida que pasa el tiempo muchos se han dado a la tarea de lograr conseguir algunos pesos, sacando a vender un sinnúmero de aparatos, muchos de ellos inservibles que van desde relojes despertadores y de pulsera soviéticos, cámaras fotográficas, proyectores con fulminas de 35mm con cuentos tradicionales rusos, muñecos del osito Misha, diplomas, teléfonos checos y búlgaros, tocadiscos, discos de acetatos de 45 y 33 con los discursos de Fidel  y el Che en la ONU, La Internacional, Karel Got, Alla Pugachova, clases de idioma ruso, ventiladores Orbita, radios Selena, Caribe, Sokol,  emblemas y marcas de carros checos, alemanes y rusos, televisores en B/N soviéticos y cubanos marca Caribe, lavadoras Eurika 80 todo un gigantesco mercado pero mezclado con Plan Tareco.

Conocí a un matrimonio que estaba vendiendo todo lo que ellos habían adquirido o comprado en un viaje que hicieron  a los Países Socialistas a finales de los 70s, la única vez que salieron de Cuba. Incluía una buena cantidad de llaveros, radios portátiles, relojes, una colección de postales de todas esas capitales de la era soviética, camisetas, cámara fotográfica, fotos autografiadas por el famoso payaso Oleg Popov  y hasta las fotos turísticas de ellos en el metro de Moscú, en la Plaza Roja, la puerta de Brandeburgo en Berlín, el Castillo de Praga, el puente de Budapest, etc.

Les comenté que no me parecía justo que se deshicieran de sus fotos por ser algo muy íntimo y parte del patrimonio familiar y  además, era la evidencia de su único gran viaje, sus recuerdos de toda una época. Pero el señor me dijo: “Mira muchacho, todo eso está de moda ahora, los turistas compran todo eso, la verdad no sé para qué. Pero algún billetico nos darán, como a nuestro vecino que vendió a un holandés el radio “Selena” en 100 Euros,  total ese mundo ya no existe, mijo, se derrumbó, pá qué quiero toda esa cosa obsoleta, que ya no sirve pa na”. 

Ambos habían sido ganadores del  afamado concurso  de la Televisión Cubana llamado “NUEVE MIL QUINIENTOS CINCUENTA” (la distancia en kilómetros que había que recorrer para llegar a la URSS) donde el premio mayor consistía en una gira por las principales capitales de esas naciones.

Los recursos de la nostalgia son a veces armas de doble filo. Una vez más la nación cubana se enfrenta al dilema de qué carajos hacer con todo ese pasado que marcó nuestras vidas pero con el peligro constante de posponer el futuro para un eterno después. Quizá porque vivimos tan atados al presente, sin alcanzar los sueños, es que el futuro nos cuesta. Para algunos son necesarios los cambios y transformaciones radicales, vendiendo ese pasado al mejor postor como ya está sucediendo. Otros son del criterio que lo que se debería hacer es un enorme “Plan Tareco” y eliminar de un tajo ese pasado. Apelando a la necesidad de no olvidar el pasado, de no cometer los mismos errores, creo que ninguna de las dos variantes resuelva el futuro.

*Plan Tareco: Campaña de saneamiento impulsada por el Gobierno revolucionario, en coordinación con los CDR y el Poder Popular para la recogida cuadra por cuadra de escombros, cachivaches, cacharros, trastos, muebles, aparatos eléctricos inservibles y todo tipo de desechos que los ciudadanos pudiesen acumular en sus hogares.
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*Jorge Dalton – Cineasta cubano-salvadoreño considerado una de las Autoridades Cinematográficas de la Región Centroamericana, es actualmente uno de los más destacados documentalistas de la región centroamericana y del Caribe. Ex alumno del cineasta argentino Fernando Birri y del documentalista cubano Santiago Álvarez. Dalton es fundado de la Escuela Internacional De Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, Cuba y fue uno de los más destacados realizadores de la Televisión Cubana a finales de los 80s y principios de los 90s. 

Actualmente radica en El Salvador y se desempeña como Director de Cine y Audiovisuales de la Secretaría de Cultura, Gobierno de El Salvador. Es impulsor de la creación de la Cinemateca Nacional de El Salvador y el Instituto Nacional de Cinematografía de El Salvador (INCINE) es además una pieza clave del nuevo panorama del cine y los audiovisuales en El Salvador como en el resto de la región centroamericana.


22 thoughts on “Cuba y la nostalgia del Plan Tareco

  • el 9 diciembre, 2014 a las 10:59 am
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    Parece que ingerir carne rusa con política indigesta a algunos. Si esa carnicería de Cárdenas estuviera en cada rincón de Cuba, Fidel se hubiera quedado solo dando vueltas en los montes de la Sierra Maestra, y si fuera esa la única carnicería de cuba, Cárdenas se hubiera llenado de guajiros muertos de hambre como lo fue mi familia.
    Pero en el supuesto caso de que solo fue la mía la única familia hambrienta de Cuba, entonces más grande aún es Fidel, que hizo una Revolución para eliminar la injusticia en que vivía una solo familia, la mía.
    Finalmente considero que Isidro tiene toda la razón, con rencores y odios no se resolverán nunca los problemas, que tenemos que resolver nosotros los cubanos, con o sin la participación de los de afuera de la Isla, pero nunca con condiciones ni amenazas, sin insultos ni ofensas.
    Los que nos quedamos optamos por mejorar nuestra realidad para el bien de todos, y aunque se les llene la boca de espuma y se le hinchen las venas del cuello, eso solo es posible mediante el Socialismo, pues el Capitalismo solo conduce a la degradación de la sociedad, el ser humano y el medio ambiente.
    En lo que puede haber divergencias es en la interpretación que se le de a la aplicación práctica de ese modelo,pero que nunca nos podrá llevar a contradicciones antagónicas ni excesos estalinistas.
    Todo el que quiera construír una socidad equitativa, sin enriquecimientos insultantes, donde las posibilidades de desarollo social y humano estén al alcance de todos y no signados por el dinero que lleves en el bolsillo, y direccionados a alcanzar un bienestar sustentable y para todos, que sea bienvenido.
    Lo que no se puede es tapar el Sol con un dedo, pues si en ese entonces la carne estaba tan abundante y los problemas resueltos, ¿quienes siguieron a Fidel estaban locos? ¿Hicieron una Revolución que nadie necesitaba ni nadie pidió?

  • el 7 diciembre, 2014 a las 1:27 am
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    Luis:

    Queda claro que el “papá ruso (soviético)” nos alimentó a conveniencia. Como dije en el post de Erasmo, ojalá esa experiencia nos sirva para no atar nunca más los destinos del país a ninguna otra potencia, sistema ideológico o gobierno extranjero…

  • el 6 diciembre, 2014 a las 10:48 am
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    Isidro , no intento una respuesta; pero la manutencion rusa hizo algo terrible, nos dejo atrapados en un idealismo que es realmente un freno.

  • el 5 diciembre, 2014 a las 2:22 pm
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    Mi estimado Isidro, por alguna de esas razones fue que mi familia por parte de madre nunca salió de Cuba, así es que lo comprendo muy bien. Tú bien sabes que mi pregunta fue paralela a la “otra”, tu y yo sabemos muy bien que nadie se fue de Cuba, jajaa, porque se cansó de “vivir bien”.

    Saludos. Y gracias siempre por el intercambio.

  • el 5 diciembre, 2014 a las 3:53 am
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    Miranda:

    Hubo muchos factores que contribuyeron al triunfo revolucionario, demasiados para abarcarlos en este simple comentario, pero si algo juntó voluntades en Cuba en el último lustro de la década de los 50 fue el afán por sacar a Batista de la escena, empeño en el que confluyeron cubanos de las más diversas clases sociales, razas e identidades políticas. Luego vendrían las primeras e inmediatas medidas que fueron enconando lo que se suele denominar “lucha de clases”, – que propició al menos un conato de guerra civil – y las diferencias con el poderoso vecino del Norte, demasiado acostumbrado por tradición a decidir en nuestros derroteros políticos (para desgracia del bando contrario, que entonces debió hacer causa común con el agresor externo), a lo que se fueron sumando las alianzas del nuevo Poder con “amigos” que nos dejaron colgados de la brocha en más de una ocasión a través de la historia. Ahora, todo lo que ha acontecido hasta el momento, no habría sido posible sin una respuesta de apoyo sustancial por parte de una buena parte de la población. Por la razón que prefieras: convicción, aquiescencia, identificación, inercia, desconocimiento (O una mezcla de todos…you name it)…

    Si hoy mismo aterrizas en la Isla – y ya sé que no te posas allí hace unas cuantas décadas – te vas a encontrar a mucha, mucha gente que continúa apegada a ese esquema de vida y gobierno (y yo si toco ese suelo a menudo), por esas razones que expongo, y otras muchas más. Pasar ese detalle por alto es desconocer lo obvio.

    Es cierto, como bien señalas, que la sangría migratoria no mengua. Todo lo contrario. Y que en ese flujo se inscribe buena parte del linaje de la nomenclatura, porque, en definitiva, son personas como tú y yo, al margen de su ubicación social e historial. Esto no es una respuesta a tu pregunta como tal, pero sí un pequeño aporte al empeño por comprender qué y por qué somos…

    Cuba, mi amiga, sigue siendo un acertijo, una adivinanza, un epigrama sin conclusión, una apuesta al yo no sé y –al menos para mí – un motivo constante para apostar por el intercambio desprejuiciado y el incremento gradual del civismo, que ¡nos hace tanta falta!

  • el 3 diciembre, 2014 a las 8:09 pm
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    Así como antes los frijoles negros y después la carne rusa, llegará el momento, quizás en 15 años que es el periodo Inter picos migratorios y a la vez el tiempo de una generación, en que en Miami tengan que poner a podrir un poco de piltrafa y mezclarla con soya y ponerla a la venta así bien maloliente y media verdosa, para los futuros nostálgicos de la Cuba de ayer.

  • el 3 diciembre, 2014 a las 4:46 pm
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    La simpatia por si sola, no, pero si se mezcla con la demagogia, el patrioterismo barato; la mentira, la manipulacion de la informacion y de las masas; la represion despiadada, y la tergiversacion de la realidad, si que puede. No es la primera vez que pasa.

  • el 3 diciembre, 2014 a las 11:30 am
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    Se hizo “esa revolución” , engañando al pueblo. Cuba era una República joven, con cambios que había que hacer. Creo que la respuesta perfecta la podrían dar aquellos que la apoyaron (que los conozco), y que hoy por hoy dicen desde lo más profundo de su corazón, de que PREFIEREN lo que pasaba antes, a lo que pasa AHORA, que todo fue un engaño y una Gran desilusión. Y no hay mas prueba para confirmarlo que mandar a esa revolución a la porra e irse a tierras extrañas.

    La pregunta que ahora debe ser contestada, porque Yo sí, sigo sin explicarme, ¿cómo es posible que la elite que aún viviendo en ese sistema maravilloso, donde sus padres con sus millones podían darse una vida mejor que la del resto, todos han optado por vivir en el extranjero?. Por favor que se expliquen las razones por las que “estos”, aún siendo afortunados, decidieron querer estar lo mas lejos posible de “esa revolución”, …porque ni por un par de zapatos, ni por comida, ni casa, ni carro, ni celular, ni internet fue, porque Todo eso su revolución se lo daba, ¿Porqué hicieron eso?, ¿Será que se cansaron de vivir bien?. A lo mejor es que el pueblo cubano es sea un pueblo loco.

  • el 3 diciembre, 2014 a las 11:18 am
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    Mi hijo lee bien el comentario de Jose Dario, veras que el dice que la sociedad cubana de aquel entonces no era perfecta, como ninguna lo es. De entrada habia una dictadura instaurada (Batista) se habian suprimido libertades de prensa, etc. Solo que como dice el dicho fue peor el remedio que le enfermedad

  • el 3 diciembre, 2014 a las 10:34 am
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    ……tonto es considerar que la sola “simpatia” personal de un hombre pueda llevar a un pais a hacer algo que no quiere…tonto es considerar que fidel engaño y obligo a los cubanos a cambiar su mundo maravilloso solo por su capricho….eso si es una tonteria….

  • el 3 diciembre, 2014 a las 9:53 am
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    Inteligente respuesta a una pregunta tonta y muy malintencionada.

  • el 3 diciembre, 2014 a las 8:01 am
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    pues le voy a contar como se hizo esa revolucion, en sintesis,claro:siempre hay algo que arreglar en cualquier sociedad,Cuba no era la excepcion y el pueblo cubano, todo el pueblo cubano,pensó que fidel y su revolucion era el modo de hacer cambios para bien de todos. Resulta que fidel castro, que es un personaje muy bien dotado en algunas cosas(mimetismo,simpatia personal,etc,etc) bajo la bandera del hunmanismo y la proteccion de la caridad del cobre, jurando que no era comunista,fue llevando a las masas que siempre estan a la espera de un salvador a la jaula. Una vez en la jaula, las masas vieron que todo era mentira, cuento, canto de sirena….pero ya era tarde, nunca se habia visto terror tal, cadenas como esas….y asi estamos aun hoy!!!!! Eso es todo

  • el 2 diciembre, 2014 a las 9:43 pm
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    La carne rusa se comía, como se come el picadillo de soya (Reconozco que era menos mala): Porque no había otra cosa.

  • el 2 diciembre, 2014 a las 6:35 pm
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    ….yo sigo sin explicarme como se hizo una revolucion en un pais tan maravilloso como era cuba donde todo el mundo tenia trabajo bien pagado,viajaba y vacacionaba por el mundo cuando queria,con una educacion y salud publicas excelentes,donde todo el mundo tenia carro americano del año ,donde todos comian carne y los carniceros regalaban lo que les sobraba…porque hicieron eso???…ya se habian cansado de vivir bien???….

  • el 2 diciembre, 2014 a las 6:13 pm
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    Zacerio, se llama Marky’s, y esta en el North East de Miami, yo vivo en Miami Shores, y esta a solo cuadras de mi casa. Un día una amiga me pregunta que donde estaba la bodega rusa, que quedaba por mi casa porque quería ir a comprar carne rusa, tengo 25 años viviendo en el mismo lugar y no la conocía.

    Un día fuimos un grupo, y mientras ellas estaban con el choteo conque “mira esto y aquello”, yo recorrí la tienda, les diré que en realidad es un Gourmet Store, donde tienen la mitad de la “store” con todas esas cosas que los cubanos consumian, y en la otra mitad esta la exquisitez del caviar (en estantes bajo llave), los quesos y los vinos. Debo añadir que no compraron la dichosa carne rusa porque la encontraron muy cara. Ja!, Yo que estaba loca por probarla!

    Para el que quiera ir, a comprar su carnerusa esta, en el 687 NE 79th St. ( en el csway de la 79calle del NE) después que pasen la Biscayne a mano izq,

  • el 2 diciembre, 2014 a las 3:57 pm
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    yo me referia a eso,pero los “hombres nuevos” son dificiles de convencer.La carne rusa entro en la mesa cubana(y poquitica) a base de hambre,pues ninguna madre cubana dejaba que sus ninos comieran “eso” que parecia cualquier cosa.En cuba no haabia tradicion de comer chatarra,solo cosas fresca.habian excepciones gloriosas,como: salchichas,span,tajadas de melocoto,coctel de frutas,etc…el hambre fue la llave para la carne rusa,la macarela,el calamar,el arencon(que se conocia solo para tomar cerveza o ron,etc,etc…pero quien convence a esta gente que mantubieron secuestrados como a las tres mujeres famosas,ja,ja,ja

  • el 2 diciembre, 2014 a las 3:49 pm
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    bueno,pues yo vivia en cardenas en el ano 58 y era asi,mas o menos pues nunca me he podido dedicar a estas ciencias socio-politicas.seguro que como caracterizacion vale mas que las ensonaciones acerca de la carne rusa del autor.Yo siento mucho que usted haya nacido en la hambruna cubana….

  • el 2 diciembre, 2014 a las 2:38 pm
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    La carne rusa la comiamos en mi casa despues que la vieja la pasara por agua para quitarle todo el cebo con la que venia ,despues la freia al estilo de tasajo frito pero contrario al tasajo aquello era un bagaso

  • el 1 diciembre, 2014 a las 8:48 pm
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    Mi relación con la carne rusa era una vez al año que la daban como parte de la cuota cañera a los trabajadores de los ingenios. Sí, es verdad que era una novedad. Era la posibilidad de comer algo diferente. Pero era tremenda mierda. El sebo le flotaba arriba y, no se en Labana, pero en el campo decían que era carne de oso.

    Yo no siento nada de nostalgia por la carne rusa. Cuando quiero comer carne ripiá voy y compro un kilo de falda que me cuesta como cinco dólares, le doy olla de presión y to el mundo feliz.

  • el 1 diciembre, 2014 a las 6:19 pm
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    el articulo en cuestion sobre la carne rusa fue primera plana del Nuevo Herald, para no pocos cubanos que conozco, debe ser un anuncio pagado como noticia, la tienda se encuentra por el NE, a la altura de la 100 y pico calle, zona de fuerte presencia rusa, donde pienso que aunque los cubanos en Miami estan donde quiera y abundantes, no lo sean por esa zona, 10 dolares por una lata, le quita la nostalgia a cualquiera si la tuviera, en muchos años he vivido en un ambiente puramente cubano, trabajando en comercios, contactando con el publico, y jamas, repito, jamas, escuche que nadie recuerde con nostalgia la carne rusa, y los comentarios al articulo en cuestion han sido similares, seria interesante saber del alrededor de l millon de cubanos que viven por el llamado SW, yo diria el sur de esta ciudad, desde Flager hasta Florida City, y desde Brickell hasta Crown Av, cuantos de ellos se trasladan hacia esa tienda que se encuentra mas de 100 bloques al norte, llevados por una nostalgia por la cual tambien pagan 10 dolares en una simple lata. Cambiando el tema, en el pueblo de campo donde vivia, solo habia dos carnicerias, es posible que una sobraba, mi padre cortaba caña en las zafras, en tiempo muerto trabajaba en las escogidas de tabaco, en mi casa por la tarde con solo 10 centavos recuerdo que el casillero me decia: muchacho te llevas una vaca por 10 kilos, eran ternillas no muy abundantes de carne, pero se hacia una sopa de esas que dicen que reviven a un muerto, mi madre pelaba el hueso y sacaba lo suficiente para elaborar lo que yo siempre conoci como ropa vieja, dos o tres tomaticos placeros, un diente de ajo, un pedacito de cebolla y luego una cucharadira de grasa si habia, una libra de arroz, lo compraba a 8, 9 o 10 centavos (El TioBen, Jonchi valia 20), y 5 centavos de boniato (medio cartucho), que hartera de comida, si lo invertido en esa comida, lo compraba de harina, tenia comida para una semana, pero nunca tuvimos que llegar a ese extremo, la harina falto poco para que la regalaran, yo la compraba a 2 centavos la libra. Ya lo dice Taladrid en su programa, SAQUE UD. SUS PROPIAS CONCLUSIONES.

  • el 1 diciembre, 2014 a las 5:00 pm
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    …..mas respeto caballero…mas respeto….usted a quien cree que le escribe???….me parece que todos somos adultos pensantes que merecemos algo de respeto…a quien pretende engañar…que etapa era esa donde habia una carniceria en cada esquina,todo el mundo comia carne y los carniceros regalaban lo que le sobraba???….ni en el paraiso del norte,en sus mejores años, ha ocurrido eso….respetenos y respetese …por favor….

  • el 1 diciembre, 2014 a las 9:33 am
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    los muchachos de su generacion tienen,sin dudas,otra dimension que los de la generacion que inauguro esta etapa sombria llamada revolucion-construccion del socialismo.dejeme decirle que,la carne rusa,al igual que el servicio militar obligatorio,como la escuela al campo,como la nacionalizacion-intervencion de las propiedades tuvieron,en su momento gran oposicion y solo la opresion a que estaba sometido el pueblo cubano logro la sumision a estos gustos y obligaciones que estaban todas opuestas,visceralmente a la forma de pensar,al gusto del pueblo cubano.Eso que usted llama nostalgia,yo lo llamaria pesadilla,usted ignoro la etapa en que,en cada cuadra habia una carniceria y el que no comoa picadillo,comia filete y el que no,yernilla y todas las semanas el carnicero,regalaba lo que sobraba,para los menos afortunados…..

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