Capturando el verdadero color de La Habana

Entrevista con el fotógrafo cubano Eduardo Garcia

Yanelys Nuñez Leyva

Eduardo Garcia

HAVANA TIMES — En medio de la vorágine de fin de año, cuando todos celebran con música y ron la llegada del 2013, tuve la oportunidad de entrevistar a Eduardo García, ganador de nuestro concurso de fotografía en la categoría Uniformes.

Con la obra Un equipo de verdad (pieza que obtuviese el premio), tomada en el estadio Latinoamericano que se ubica en la capital, Eduardo nos obsequió una muestra de lo que el verdadero talento y la riqueza de la realidad cubana pueden producir, fotográficamente hablando.

Joven padre que prefiere la fotografía que interactúe directamente con el Hombre, Eduardo es uno de esos creadores empíricos que derrochan energía y pasión por lo que hacen.

Su labor como fotógrafo le ha merecido reconocimientos como: el primer lugar en el Sexto Salón de Arte Digital efectuado en el 2004, con piezas realizadas en conjunto con su hermano Orlando, quien también se desarrolla como fotógrafo.

Aunque solo hace tres años que incursiona en la fotografía documental, Eduardo ya ha descubierto que:  buscar al ser humano es su signo*.  

HT: ¿Cómo se produce su acercamiento a la fotografía?

Eduardo García: Soy graduado de Pedagogía en Lengua Inglesa pero siempre me gustó el arte. Por este motivo cuando aún estudiaba en la universidad matriculé en la escuela Antonio Díaz Peláez ubicada 23 y C (Vedado), donde se enseñaba dibujo, pintura, escultura, Historia del Arte; y aunque no me pude graduar porque la carrera me llevaba mucho tiempo, esas clases me ofrecieron algunas herramientas elementales.

De la serie “El borde” por Eduardo Garcia

En este mismo periodo llegué a la fotografía, también formé parte del proyecto comunitario de Cecilio Avilés, que se desarrolla aún en Prado. Allí mi hermano y yo conocimos a algunos fotógrafos, entre los que destacan Chang, quien nos presentó a Raúl Cañibano, un importante fotógrafo cubano. Las instantáneas que realizábamos en ese tiempo eran obras manipuladas digitalmente, y una muestra de ello es la serie titulada Ángeles en La Habana.

HT: ¿En qué consistía?

EG: Esta seriefue un pretexto para mostrar a nuestra ciudad de una forma más poética. Las fotografías que la integran estaban tornadas al sepia y en ellas nos apropiábamos de imágenes realizadas en otros tiempos por fotógrafos ingleses (como Julia Margaret Cameron), americanos, alemanes o de cualquier otra nacionalidad. Nuestra intención era crear una historia donde se imbricaran las personas del pasado con las del presente. Y algo que apoyaba la idea era el terminado que poseían estas piezas, que tenía un fuerte aliento antiguo.

Esta manera de producir imágenes cambió radicalmente cuando al conocer a Chang y al resto de los fotógrafos, comenzamos a apreciar el trabajo de otros autores nacionales e internacionales como Brassai, Cartier- Bresson, entre otros, que tenían una obra sumamente interesante. Sin embargo, cuanto nosotros ejecutáramos estaba matizado por el marcado interés que sentíamos por el ser humano. Él era nuestra principal motivación y en la fotografía hallamos el medio más idóneo para hablar al respecto.

HT: Al poseer una formación autodidacta imagino que muchos obstáculos aparecieron en sus primeras incursiones. ¿Cómo les hizo frente?

por Eduardo Garcia

EG: La fotografía en su manera de componer se asemeja un poco a los principios que rigen a la pintura. Eso me ayudó un tanto. Cuando salía a tomar fotos con Chang o con Cañibano, yo apenas fotografiaba, pues no sabía a veces cómo proceder, entonces me detenía a observar la manera en que ellos se movían en el terreno.

Después uno se va dando cuenta, con el entrenamiento continuo, cuándo se debe esperar, o acercarse, o agacharse, o retroceder. Lo importante de estas experiencias fue haberme dado cuenta de que la fotografía es un ejercicio, el cual mientras más lo practiques más ganancias le puedes sacar a las situaciones que se presenten ante el lente.

HT: La  serie Similares Diferentes (expuesta en la Fototeca de Cuba en el 2012) fue un proyecto realizado en conjunto con su hermano Orlando, con quien ha compartido otras experiencias de trabajo. ¿Por qué la selección del tópico de los gemelos?

EG: Bueno, el tema nos toca muy de cerca por nuestra condición de gemelos, y en Cuba, investigando al respecto con algunos fotógrafos:  nunca se había hecho un trabajo parecido. Este es un proyecto que no ha concluido y que pienso que dure toda mi vida. Ojalá  tuviésemos la oportunidad de viajar por todas la provincias de nuestro país en busca de este tipo de personas.

El objetivo de esta serie es mostrar a los gemelos en su vida cotidiana; dejar plasmado las similitudes que los unen, pero también las particularidades que los diferencian y los identifican como entes individuales. Mi relación con mi hermano gemelo es muy intensa, a veces creo que mucho más que la que pudiesen tener otros hermanos, por eso esta temática me atrae tanto.

HT: Muy cercano a este tema se halla el proyecto Siamés que llevas acabo con tu hermano. ¿Qué propósitos persigue?

Por Eduardo Garcia

EG: Este trabajo en conjunto se inicia en el 2004 cuando ganamos el premio en el Salón de Arte Digital. Desde ese momento comenzamos a realizar proyectos artísticos de diferente índole no solo propios, sino también por encargo. De esta manera surgen audiovisuales, spots publicitarios, videoartes, carteles, instalaciones… aprovechando en muchos casos las herramientas que nos brindaban las nuevas tecnologías. Herramientas que con el paso del tiempo he tratado de dominar con la ayuda de mi hermano que sí tiene una formación más completa al respecto por haberse graduado en el ISDI (Instituto Superior de Diseño Industrial).

Aunque actualmente la fotografía que realizamos de manera particular absorbe  gran cantidad de nuestro tiempo, el proyecto en sí no ha cesado. Siempre que haya una idea que nos apasione y que nos interese desarrollar, continuaremos trabajando juntos.

HT: ¿Cuáles obras destacan?

EG: Te puedo mencionar por ejemplo un grupo de videos promocionales que hicimos en 2008, específicamente para jóvenes pintores inmersos en un proyecto cultural que pretendía visibilizar la labor de (nuevos creadores) algunos creadores que emergían en ese momento, el proyecto lo dirigía Norman Bardavid Nissim, un galerista mexicano. Otro trabajo fue el audiovisual realizado para la expo de Eduardo Abela titulada Mecánica Popular. Y en XIII Salón de Arte Erótico presentamos La Preferencia, una instalación de carácter interactivo, con la que obtuvimos el Gran Premio.

HT: ¿Qué otros tópicos se pueden encontrar en su obra fotográfica presente y futura?

EG: Actualmente trabajo varias series en paralelo. Una de ellas es la que realizo en el malecón, la cual tuvo sus inicios en un proyecto frustrado entre Cañibano, Chang y yo, que se iba a llamar Bleco, nombre con el que algunas personas identifican al malecón capitalino. Cuando me refiero a las imágenes que he capturado en este espacio, las agrupo bajo el titulo de El borde, pero aún no he decidido si mantenerlas con ese nombre. Quisiera encontrar una noción que revele la verdadera esencia de este lugar.

De la serie “Desde adentro”

Otra de las series es From Inside, con la cual soñamos conformar un libro en el que se muestren mis fotografías (en) sobre la ciudad y las de mi hermano sobre el campo, pues él vive y trabaja en Ciego de Ávila.

También se encuentra en proceso una serie que inicié a finales de 2011 y que aborda el tema del béisbol. Mi mayor interés con estas imágenes no es inmortalizar la labor de destacados deportistas, como ya lo han hecho y lo hacen reconocidos fotorreporteros del medio; sino capturar la dinámica que se puede observar en las gradas, interactuando con el público.

HT: ¿Y la temática religiosa?

EG: Bueno, he tomado algunas fotos en el Rincón, pero no es mi interés construir una serie con ellas pues existen fotógrafos excelentes como Cañibano que tienen ensayos muy completos sobre ese espacio religioso. Las veces que he asistido a las ceremonias que se realizan en las vísperas del 17 de diciembre (día de San Lázaro o Babalú Ayé) en el Rincón, han sido para capturar imágenes, como fotógrafo cubano que soy sobre este evento que ha adquirido tanta resonancia sociocultural en la contemporaneidad.

HT: ¿No le interesaría trabajar más fondo este tema?

EG: Si, mucho. Recientemente mi hermano y yo presentamos un proyecto para una beca de creación convocada por la Fototeca de Cuba que pretende abordar este tópico. Las imágenes que enviamos fueron tomadas en el propio Rincón, pero también en otras zonas de la isla. Nuestro objetivo, si nos llegan a otorgar la beca, es desarrollar una investigación que refleje los matices de la religiosidad en la Cuba actual.

La foto por Eduardo Garcia que ganó premio en el concurso de HT 2012 en la categoría de “Uniformes”.

HT: ¿Por qué su inclinación por lo documental y la preferencia por el blanco y el negro para sus fotografías?

EG: La riqueza visual que la vida cotidiana posee me llama mucho la atención. La información cultural que nos puede brindar la textura de una pared, o la forma de una estructura o la apariencia de la piel de un hombre es de un valor incalculable. Saber cómo actúan las personas, qué los conmueve, cuáles son sus intereses, es algo que nos brinda este tipo de trabajo.

Y con respecto al otro aspecto de tu pregunta comentarte que yo veo la Habana en blanco y negro. Además hacer fotografías en color me es muy difícil. Cuando a veces me decido a realizarlas busco que en mis composiciones los colores guarden relaciones entre sí, ya no solamente las personas, sino también los pigmentos. Me gusta que los colores se contrasten, o que se complementen.

Pero, ya te digo, prefiero ese tipo de tonalidad grisácea que se imbrica tan fuerte con determinadas texturas. Ese para mí es el verdadero color de La Habana.

HT: Su condición de fotógrafo documental lo lleva a relacionarse constantemente con las personas. ¿Cómo se produce ese contacto?

EG: Es difícil. Pero he tratado de desarrollar un tacto con las personas para que no se sientan incómodas. Cuando percibo que puedo causar algún malestar, muchas veces me abstengo de tomar la fotografía; y en esos casos trato de dialogar para conocerlas. Ese tipo de experiencia te enriquece sobremanera.

HT: ¿Cómo percibe el movimiento fotográfico cubano, y que opinión te merecen las estrategias promocionales que se llevan a cabo alrededor del mismo?

EG: En la actualidad hay una gran cantidad de jóvenes inmersos en este mundo de la fotografía, pero existe un considerable interés por la llamada fotografía conceptual más que por la documental. Esto ocurre quizás porque aún no se ve al fotoperiodismo como un arte y se quiere ser artista. Yo creo que no se trata de otorgarle mayor valor a una o a otra, pues producir imágenes impactantes en ambas expresiones es complejo. Simplemente se trata de seleccionar el modo con el que te sientas más cómodo.

En cuanto a la promoción que deben brindar las instituciones, pienso que existen algunos espacios (aunque siempre pudiesen ser más) destinados a esta empresa. Lo complicado es el tema del presupuesto que el artista joven debe invertir a la hora de montar una exposición personal.

Para los interesados en conocer más de cerca el quehacer fotográfico de Eduardo García, pueden llegarse a la casa particular ubicada en Empedrado 411 (La Habana Vieja), donde se exponen un conjunto de instantáneas que pretenden reflejar sus más diversas inquietudes en torno a la fotografía.

 

8 thoughts on “Capturando el verdadero color de La Habana

  • Hola:
    saludos desde México, recién compre una foto del proyecto siameses, que se llama cazadores de ruta y me gustaría conocer más datos sobre la misma, si me pueden ayudar se los agradecere.

  • Brillante mi hermano.
    Bendiciones

  • Poeta debieras hacer un poco de honor al Nick que tienes puesto y entender que además de que la Habana tiene churre el hecho de que el artista haya decidido usar blanco y negro es conceptual.
    Saludos.

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