Adriana o La Pimienta Negra y la “guajirá moderna”

por Yeniela Cedeño

Adriana Díaz
Adriana Díaz

HAVANA TIMES — Decir música campesina es, quizás para muchos cubanos, sinónimo del programa televisivo Palmas y Cañas, transmitido todos los domingos a las siete de la tarde. Yo, me confieso, no soy amante del género, pero decididamente algo saltó en mí cuando pude escuchar a Adriana Díaz y más cuando me habló de “guajirá moderna”.

En estos tiempos donde la música tradicional de la isla se convierte en el entrante sonoro del turismo y el reggaetón campea por su respeto, no deja de suscitarme curiosidad viendo a una coterránea defender lo campesino. Pues sí. Adriana, con su fórmula para sostener el equilibrio entre sus dos hijos, el matrimonio de 30 años, ah, y lo más importante, viviendo en Alamar, paraje olvidado por ¿Dios?, con su trabajo artístico en el noticiero cantado de Radio Rebelde es, me dice con su sonrisa, “el esfuerzo y las muchas ganas de hacer”.

Nuestra conversación transcurrió en medio de la risa y el despertar en su casa, rodeada de su familia, a quien considera su más grande aporte en esta vida y, bueno, hablando de “guajirá moderna”, me concedió escudriñar su particular forma de ver el mundo.

HT: ¿Cómo te defines como artista?

Adriana Díaz: Me defino como una artista con muchas inquietudes musicales, basadas, primeramente, en la música campesina, en las tonadas y el repentismo. Además de la guaracha, el son y la canción, que no he podido trabajarlas como he querido.

HT: Estamos hablando de la música campesina: ¿qué tipo interpretas?

AD: La música campesina genuina de Cuba: sones, guarachas, tonadas, que son el vestido de la décima, que a su vez viene del repentismo. Es decir, está en versos octosílabos y se canta en diferentes tipos: al estilo camagüeyano, espirituano, punto cruzado, punto libre, entre otras, según la zona del país donde se practique.

HT: ¿Por qué le dices “guajirá moderna”?

AD: Porque en mí no ven a una persona del campo: soy citadina. A veces me dicen que me parezco más a los que cantan blues o jazz. En fin, cada quien tiene su idea. Amo la música campesina y la seguiré defendiendo desde mi posición. Es interesante que en el Club Barbaram Pepito´s Bar, donde me presento todos jueves, aunque quiera interpretar una canción el público me pide la “guajirá moderna”. Quieren bailar y divertirse, saben que es música campesina y eso me llena de regocijo.

Adriana Díaz

Mis temas, por ejemplo, los compongo en base a la estructura musical del género campesino, pero con aires de ciudad, con consejos para las personas y con la intención de que el público baile y se ría de los problemas.

Desde el vientre de mi madre, como se dice, estoy escuchando música campesina, décimas… Mi padre era repentista: Jesús Díaz Martínez, el Jilguero de Guanabacoa;  le decían así por su voz tan bonita y, claro, vivía en ese municipio donde hizo muchas presentaciones. Desde pequeña participaba en los guateques que me llevaban, viendo lo que hacían el Indio Naborí, Orlando Laguardia, Ángel Valiente, incluso los más jóvenes como Chanchito Pereira, que luego fue uno de los grandes repentistas de nuestro país.

HT: ¿Y qué piensas sobre la salud de la música campesina?

AD: El repentismo tiene muy buena salud, gracias a los talleres desarrollados por todo el país y, además,  es una tradición que no va a morir nunca, aunque muchos pronostican que sí, incluso piensan que está olvidado. Sin embargo, hay pocos hacedores en la ciudad, artísticamente hablando, de la cancionística, la guaracha, los sones montunos, las guajiras, tan lindas y refrescantes.

HT: ¿Crees que con la música campesina puedes alcanzar el éxito o notoriedad en Cuba?

AD: Mira, te voy a ser sincera, no me interesa mucho. Disfruto mi trabajo, hacer lo que me gusta. He visto el efecto positivo en el público, desde mi punto de vista. Quiero que la gente se divierta con lo que canto, y lo he logrado. En algún momento alcanzaré un mayor reconocimiento.

HT: Pero, estamos viviendo una época, por decirlo de algún modo, donde el reggaetón es muy fuerte, ¿te sientes amenazada interpretando música campesina? O sea, ¿cómo te sientes defendiendo un género poco difundido?

AD: Viéndolo de esa manera he tenido suerte. Conmigo bailan la juventud y los viejos. Vivo con jóvenes y ellos siempre oyen mis temas, se les pegan los coros, es decir, funciona. Y cuando canto en lugares  donde hay personas de varias edades, también.

Y en cuanto al reggaetón no es una amenaza, es otro género más y podemos compartir espacios. He trabajado en lugares que están interpretando todo tipo de género musical y he puesto mi pincelada y los demás la suya. No me he sentido ofendida, ni olvidaba por eso. El público me ve como si me estuviera descubriendo y siempre he estado ahí.

HT: ¿Puedes decirme  temas tradicionales de la música campesina que interpretas?

Adriana Díaz
Adriana Díaz

AD: Por eso yo soy cubana, Soy hijo del Siboney, que remarcan la cubanía por encima de todo y por eso las hago. Cuando canto Soy hijo del Siboney, por ejemplo, estoy diciendo que mi corazón está en el campo y que quiero seguir siendo defensora de ese género.

Prácticamente vivo en el campo- Alamar. Necesito ver árboles cerca de mí, ese verde. Tengo un tema que su título es El campo y el coro dice:

“¿para qué me sacaste del campo,
para qué?,
Lo extraño tanto…”

Cuando me solicitan cantar en peñas es para interpretar música campesina y eso es un logro. No me preguntan cuál género tú haces, aunque me vean diferente sin guayabera y sin sombrero.

HT: ¿Cuál es la fórmula para mantenerte haciendo tu trabajo con dos hijos, casada hace 30 años y viviendo en Alamar?

AD: Mucho esfuerzo, muchas ganas. Siempre dejando baches, por decirlo de alguna manera, y en lo que sabes que no vas a tener problemas. Aprovechando que mis hijos están grandes para dedicarle más tiempo a lo que me gusta.

Mis hijos no han sido obstáculos en mi carrera, participan mucho de mi vida artística. Les dediqué tiempo a su crianza y puse un stop a la música en mi vida. Cuando era más joven tuve la suerte de ser escogida para la Escuela Nacional de Arte (ENA), por cuestiones personales no pude graduarme. Quedó la inquietud de expresarme, hasta que llegó el momento de salir a flote con el proyecto Pimienta.cu, creado por mi hermano Alexis Díaz-Pimienta. Salió a flote todo aquello, y cada vez más, hasta llegar al punto que me encuentro ahora.

One thought on “Adriana o La Pimienta Negra y la “guajirá moderna”

  • Todo lo dicho en la entrevista me consta y se que en lo particular ella es una mujer muy dedicada a su familia y a su trabajo ( ademas ,porque lo disfruta ) y aunque en un momento dio pausa a su vida artistica nos alegra mucho su regreso a los escenarios y para mi ella sigue siendo ( La Reina de las Tonadas )

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