Adiós a las salas 3D en Cuba

Warhol P

Uno de los cines privados fue el Cinema Real en el Vedado.

HAVANA TIMES — El pasado sábado 2 de noviembre, el periódico Granma publicó una nota informativa acerca del trabajo por cuenta propia, en el cual se exige eliminar de inmediato el funcionamiento de las salas de proyección de filmes en 3D, e igualmente salas de juegos computacionales, alegando que nunca han sido autorizados. (Dieron cordel, mucho cordel, y ahora lo cortan.)

Desde hace unos cuantos meses atrás, a nuestro país ha llegado este tipo de cine efectista, que desde hace muchas décadas para el resto del mundo no es algo nuevo, y sí para nosotros, los pobres de la tierra, siempre tan atrasados en todo, y cuando digo atrasados en todo, lo puedo poner en mayúsculas, ATRASADOS EN TODO.

Yo mismo, que prácticamente ya peino canas, hace solo unos días descubrí el ansiado 3D, y digo esto porque de muy joven siempre escuchaba hablar de este tipo de cine y me interesaba tener la experiencia, pues nada, finalmente tuve la posibilidad de apreciar el 3D en un televisor casero, antes de que de una manera abrupta lo mandasen a eliminar, eso me recordó el fragmento de una canción antigua: ¨se acabó la diversión, llegó el comandante y mandó a parar.¨

Me pregunto si en la lista de trabajos por cuenta propia que es bastante extensa, no pudieron incluir este tipo de trabajo, en vez de eliminarlo definitivamente.

Considero que lo mas justo e inteligente habría sido tomar esa decisión, y no de la noche a la mañana destruirle el negocio a personas que han invertido miles de pesos en crear este tipo de salas, que además tienen mejores condiciones que las estatales.

Brindan servicios con los que no cuentan nuestra red de cines, como la venta de rositas de maíz, y una serie de alimentos que bien se agradece cuando se disfruta de una buena película, ya sea Avatar, o blanca nieves y los siete enanitos.

He pensado que tal vez, les moleste que los dueños de estas salitas obtengan demasiado dinero, y eso no les es conveniente, porque todos en este país tenemos que seguir siendo pobres. O tal vez, lo que les duele es no haber tenido la idea de ser ellos lo que iniciasen este negocio.

Lo que considero vergonzoso en todo este asunto, es que a estas alturas de la vida, año 2013, el gobierno de cultura no haya puesto empeño en hacer aunque sea una sala de cine de este tipo.

¿Será que el pueblo cubano no merece conocer lo que es el 3D? Y Me refiero a una sala de cine con pantalla grande, y no una simple salita con un televisor casero, sí, porque estos son simples televisores, que aunque nos resulte difícil de creer,  en otros países se venden como un televisor normal a sus ciudadanos para que puedan disfrutar en casa de este tipo de cine.

Lamentablemente, hoy en día muchos de nuestros cines, han dejado de brindar el servicio, y en la actualidad son edificaciones destruidas, abandonadas a la suerte, cines que al parecer a nadie le importa reconstruir, mucho menos poner en funcionamiento.

Solo mencionaré algunos del municipio de marianao: El gran cine, hoy funciona como almacén y tienda en divisas, El principal, alguna vez sirvió de floristería, ahora está totalmente destruido en espera de ser arreglado, y El cine record, permanece cerrado de manera permanente.

Y existen muchos otros en toda la capital, que nunca volverán a ser lo que eran antes, y mucho menos conocerán lo que es el 3D, y ¿por qué?

Claro, para qué preguntar, de más está decir que ha sido por el bloqueo señores, nada mas y nada menos que nuestro propio bloqueo.

 

15 thoughts on “Adiós a las salas 3D en Cuba

  • el 9 noviembre, 2013 a las 9:10 am
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    rexodor:

    No es “Adiós a las salas 3D por Cuenta Propia en Cuba”, es adiós a la libertad de ver lo que les dé la gana,;adiós a la posibilidad de prosperar tanto, que lleguen a tener tanto dinero como para convertirse en independientes del gobierno, y en un contrapeso de su poder político. En lo que menos se piensa es en las leyes: En definitiva el estado cubano siempre ha sido un estado delincuente.; y viola hasta su propia Constitución

  • el 9 noviembre, 2013 a las 12:42 am
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    Aquí en la provincia de Villa Clara, en el municipio cabecera: Santa Clara, inauguraron un cine 3D estatal. Así que no es: “Adiós a las salas 3D en Cuba”, sino: “Adiós a las salas 3D por Cuenta Propia en Cuba”

  • el 8 noviembre, 2013 a las 11:12 pm
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    Totalmente de acuerdo. A estas alturas del juego no debe haber un cubano que desconozca quien verdaderamente ha sido el causante de habernos engrisado la vida de todos los cubanos. Pensar que fue un burocrata que se volvio loco y burdamente empezo a mandar a miles de muchachos a la UMAP solo porque tenian el pelo largo y les gustaba la musica americana, o simplemente porque era gay o creia en Dios, pongale el cun`o que si es o un idiota, un cobarde, o lo que es peor un complice.

  • el 8 noviembre, 2013 a las 6:26 pm
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    Bien, en sentido general, pero…

    “Porque aunque un 95 % de mi alma se opone a cualquier intento de despotismo ilustrado, al menos sería capaz de entenderlo si él déspota cultural en cuestión fuera un Leo Brower, un Silvio, un Juan Formell, un Rufo Caballero, un Titón, un Padura, o la doctora Ortiz.”

    Ya aquí vas mal, ni aunque fueran ellos: ninguna persona en este mundo me puede imponer qué es lo que me dé la gana de ver, mientras no perjudique a nadie con ello. Yo conozco personalmente a la doctora Ortiz y te aseguro que nunca jamás se le ocurriría coartarle a nadie el derecho a ver, oír y leer lo que le dé su gana. Ella tiene demasiado nivel para eso.

    Yo concuerdo al ciento por ciento con lo expresado por Gustavo Arcos:

    “Pensar que la actual sociedad cubana se erige según los criterios o la voluntad de unos ‘sabios’, quienes siguen determinando verticalmente lo que vemos, escuchamos o consumimos, es vivir decididamente en otra dimensión”

    En cuanto a su frase referente a que “el cubano que no haya violado nunca la ley, que lance la primera piedra. “, le digo que el cubano no hace más que lo mismo que su gobierno se ha cansado de hacer a conciencia, empezando por las flagrantes violaciones a la Constitución que se han cometido y secometen con total impunidad, hasta los malabares que el ciudadano de a pie tiene que hacer para resolver sus problemas y necesidades derivadas de la mala administración, la ineptitud y la corrupción gubernamental. La diferencia estriba en la total indefensión de los ciudadanos ante los caprichos de los iluminados.

    ¿Quién o quiénes, con nombre y apellidos, fueron los que determinaron, pasándole por encima a toda ley, que Robertico Carcassés debía quedarse sin empleo? .

    Esto es lo menos serio de todo tu post

    Compadre, ¿De verdad que tú no lo sabes? ¿Tú crees que esa genta ha actuado o actúa por su libre albedrío?

    Pareciera que no vives en Cuba. Eso hasta un chiquillo te lo puede contestar. ¿de verdad que tú crees que si Raúl Castro y toda la camarilla estuvieran en desacuerdo con esa disposición, hubiera salido a la luz?

    ¿Tú no recuerdas la época en que se vendían televisores y radios a los que se les inhabilitaban controles para que la gente no pudiera ver, ni oír programación extranjera? Si no viviste eso, entérate, porque yo sí lo viví. ¿Eso lo decidió algún anónimo burocrata por su santa voluntad? Ese burócrata sobre el que ahora pretenden cargar todas las culpas propias y ajenas, es demasiado cobarde, y, generalmente demasiado mediocre para actuar así: Se cuida demasiado la espalda y los privilegios.

    ¿Cuándo se hizo todo un auto de fe digno de Torquemada con la quema de los títeres del Guiñol; cuando se estigmatizó a Teresita Fernández so pretexto de que su musicalización de “La Ronda”, de Gabriela Mistral, era una incitación al lesbianismo. ¿Cree de verdad que la dirigencia del país estaba a espaldas de eso? Si Ud admite que el miserable de Papito Serguera seguía órdenes, entonces ud sabe tan bien como yo, quiénes son los que poseen facultades condferidas para autorizar a canallas y canalladas de ese calibre.

    La verdad se dice completa; hay cosas demasiado transparentes para que se pueda fingir que no se conocen, porque se corre el riesgo de ser tomado por idiota, por cobarde o por cómplice

  • el 8 noviembre, 2013 a las 9:07 am
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    Y lo volvieron a hacer. Prohibieron. La esencia autoritaria de nuestra burocracia no soportó tanto tiempo de inactividad. Se había avivado con lo de Robertico Carcassés y cuando Silvio Rodríguez logro arrancarlo de sus fauces, salieron a buscar con quién cogérsela. Y le tocó a las tiendas de ropa y a los cines 3D.

    Hablando más en serio, lo repudiable, desde luego, no es que nos quedemos sin dichas cosas buenas. Yo he estado toda mi vida sometido al Bloqueo y a su buen aliado, el Auto-Bloqueo, y sé que no se pone mucho peor por prescindir del 3D. Es solo una pequeña carencia más. Lo que hierve la sangre es que estos tipos, que se supone que representen al pueblo, a veces parecen gozar alargando la lista de lo que carecemos. Irrita que esas decisiones que nos afectan, sean tomadas de manera tan unilateral y secreta, ignorando la opinión popular. ¿Qué debatieron? ¿Quién estuvo a favor y en contra? Y muy importante: ¿de qué lado estuvo Díaz Canel? Ni idea. Solo sabemos que del Olimpo bajó la decisión y hay que acatarla. Ya una vez, en su supuesto afán de determinar lo conveniente para el pueblo, habían concluido que no debíamos viajar libremente, ni comprar y vender nuestras propias casas o autos, ni hospedarnos en los hoteles de nuestro país, ni bañarnos en algunas playas, ni tener celular, computadoras e Internet. Cada vez que les da por decidir cómo beneficiarnos, deberíamos cruzar los dedos.

    ¿La existencia de esas tiendas y cines violaba la ley? Por supuesto. Pero el cubano que no haya violado nunca la ley, que lance la primera piedra. Luego de que hasta el gobierno, al fin, ha reconocido que el hecho de que los habitantes de esta isla cometamos tantos de delitos no responde a nuestro talante inmoral sino al exceso de prohibiciones, luego, en definitiva, de que ya han aceptado que la culpa no era tanto de nosotros como de ellos, no se pueden aparecer ahora con que prohíben algo simplemente porque es ilegal. Como dicen en las telenovelas brasileñas: esa historia está muy mal contada. A esta altura, con sus abultados antecedentes de prohibiciones ilógicas, deberían tener el decoro de argumentar qué sentido tiene que las tiendas de ropa particulares, los cines 3D, las salas de juegos de computadoras, y cualquier cosa que prohíban, permanezcan siendo ilegales, explicar cómo se beneficia el pueblo con tales restricciones. Además, si tanto les preocupa la ilegalidad y la corrupción ¿Por qué no se dan un paseíto por la aduana del aeropuerto José Martí? ¿Por qué no derogan esa ley anticonstitucional según la cual para mudarse para Ciudad de la Habana hay que pedirles permiso? ¿Qué de legal tiene la existencia del delito de peligrosidad predelictiva? Pero no nos desviemos.

    Si el asunto es que las tiendas particulares de ropa les hacen buena competencia a las del gobierno, esto se debe, por lo menos en parte, al mal trabajo de este último. Así tenemos que el gobierno nos vende ropa mala, fea y cara, y cuando alguien nos da una alternativa a eso, le cierran el negocio. Es decir, quieren eternizar la situación en la que el estado se da el lujo de darnos un mal servicio, únicamente porque sabe que, o le compramos o nos quedamos en cueros. Y eso no es jugar limpio, para decirlo suavemente.

    Sobre los cines 3D. Por una parte, es también un golpe bajo que luego de varios meses durante los cuales el gobierno los había aceptado tácitamente, ahora mande a cerrarlos de golpe y porrazo. Si desde el primer momento hubiese aclarado que estos no serían permitidos, unos cuantos se hubieran ahorrado la enorme inversión de construir una sala 3D en Cuba. Tal vez pudiera alegarse, otra vez, que es un negocio que le hacía competencia a los cines del estado. Pero, el hecho es que con 3D o sin él, ya casi la gente no va al cine “2D”.

    Sin contar con que debería haber sido el propio estado el que introdujera aquí los cines de tercera dimensión. Que no fuera el caso, da cuenta de la eterna incapacidad de este gobierno para lograr la recreación del pueblo, sobre todo la de los jóvenes. Cierto funcionario ha explicado que como las salas de cines estatales son grandes, no puede costearse su conversión en cines 3D. En definitiva, alegó nada más y nada menos que el gobierno carece de locales más pequeños aprovechables como salas 3D. ¡Claro que los tiene! El mismo salón de reuniones donde se decidieron las prohibiciones en cuestión, daría mejor servicio al pueblo si se usara como cine 3D. O si se le pusiera un candado y no entrara nadie más ahí. Lo mismo podemos decir de las oficinas de tantas entidades inoperantes como el Poder Popular o los CDR. Total. ¿Cuándo fue la última vez que vimos a alguien hacer la guardia del CDR?

    Pero a lo que iba: los Engrisadores de Quinquenios. Hace unos años, la aparición en la TV de antiguos campeones de la represión cultural (Pavón y Papito Serguera) suscitó la “guerrita de los emails”. Atendiendo a aquello de que se juega con la cadena pero no con el mono, muchos de los participantes en la escaramuza pretendieron desconocer lo obvio: La culpa nunca fue de Pavón, ni del otro. Esos dos solo fueron funcionarios a los que quizás se les fue la mano en el entusiasmo, pero que no pudieron hacer lo que hicieron sin contar con importantes anuencias. Otro tema que se debatió en aquel momento, también con su dosis de fingida ingenuidad, fue cuánto duró el Quinquenio Gris. Podemos discutir cuándo fue más o menos gris, pero la grisura siempre ha estado. Es cierto que, desde una amplia perspectiva, va disminuyendo. Pero como podemos comprobar con decisiones como estas, los Engrisadores de Quinquenios no se resignan a colgar los guantes.

    Si se me permite, conceptualizaré acerca del gris. Téngase un pequeño grupo de personas se siente tan superior al resto como para otorgarse el siguiente rol: Determinar cómo debe comportarse la sociedad en aras de su mejoramiento, para luego forzar a la sociedad a actuar de ese modo. No, por supuesto, mediante la persuasión, sino usando… otros métodos. Un grupo así en el gobierno, estará intentando llevar a la práctica lo que se conoce como Despotismo Ilustrado, esa forma de gobernar difundida en la Europa del siglo XVIII cuyo lema era gobernar “para el pueblo pero sin el pueblo”. Y aunque no pueda negársele su capacidad de lograr alguna vez algo positivo, la historia demuestra una alta probabilidad de que cada intento termine inclinándose más hacia lo de despotismo que hacia lo de ilustrado.

    En Cuba esa grisura, que fue más negra en la década de 1970, pero que nunca nos ha abandonado, ha sido siempre un intento _fingido o no_ de despotismo ilustrado. Resulta que en este país existen unas pocas personas que llevan un montón de años auto-asignándose la misión de determinar qué es revolucionario y qué no, cuál producto cultural debe consumir el pueblo y cuál no. Aquellas épocas en las que esta gente ha tenido más poder y en las que sus inescrutables designios han sido más desastrosos, son los tiempos que nuestro recuerdo tiene como más grises. Pero la grisura siempre ha estado.

    Una de las características de este nefasto grupo es que difícilmente da la cara. Quizás intuyan estar haciendo algo vergonzoso o tal vez teman que en algún momento la sociedad los querrá respondiendo por tanto despotismo para tan poca ilustración, pero el hecho es que suelen actuar a la sombra. ¿Quién o quiénes, con nombre y apellidos, fueron los que determinaron, pasándole por encima a toda ley, que Robertico Carcassés debía quedarse sin empleo? O ¿quién determinó que en la TV cubana no deberían pasarse películas… cubanas? ¡Pero si es que ahora ni siquiera aparece quién prohibió a los Beatles! Porque según Papito Serguera no fue él, que solo cumplía órdenes. Y aunque el hombre no es santo de mi devoción, eso se lo creo.

    Lo traigo a colación porque aunque el comunicado del Consejo de Ministros, tan parco, no lo dice, parece ser que el cierre de los cines 3D ha sido una movida de los Engrisadores de Quinquenios. En definitiva, desde hace semanas, algún que otro medio escrito y digital cubano, y hasta el viceministro de cultura Fernando Rojas, le enfilaron los cañones a los nuevos cines particulares bajo la acusación de estar promoviendo la “banalidad”. ¿De qué diablos se me habla? Porque aunque un 95 % de mi alma se opone a cualquier intento de despotismo ilustrado, al menos sería capaz de entenderlo si él déspota cultural en cuestión fuera un Leo Brower, un Silvio, un Juan Formell, un Rufo Caballero, un Titón, un Padura, o la doctora Ortiz. Pero no señores. Los censores que eliminan al 3D bajo la acusación de banalidad, saben de arte lo mismo que yo de cosmonáutica. ¿Por qué lo afirmo? Porque son los mismos que financiaron y transmiten en la televisión ese bodrio llamado “SOS Academia”. Son los que se sienten muy cómodos con que haya unos cuantos programas para jóvenes en la televisión, cuyos animadores poseen el único mérito de ser _para usar palabras de Rufo Caballero_ unos “mangos”. Eso por no hablar de la telenovela brasileña. Y ahora, de repente, les preocupa lo banal.

    Es un patrón que se repite. Unos seres que difícilmente tengan imaginación ni para soñar por las noches, se dan a la tarea de imaginar por todo un pueblo. Por uno al que, por demás, siempre están alabando, demagógicamente, su inteligencia e instrucción. Nuestra dirigencia al fin aceptó la pequeña iniciativa privada, pero no se da cuenta de una cosa: Que 20 personas, por muy del Buró Político o del Consejo de Ministros que sean, no pueden sumar toda la inventiva del pueblo cubano. ¿Cómo van a decir que prohíben una actividad de cuentapropismo solo porque no se les ha ocurrido antes a ellos? Ellos cuya iniciativa es tal, que son los que idearon el cambio de uno por uno entre CUP y CUC (cuando hasta el libro de matemáticas de primer grado establece que es imposible sumar naranjas y mandarinas). Que han vendido huevo cocido a 1.50 y crudo a 2.00, en la misma cafetería al mismo tiempo. Los que impusieron el igualitarismo en este país (si Marx se entera que eso fue lo que entendieron de su obra, se vuelve a morir). Los mismos que no hace mucho, para elevar la productividad o eliminar los desvíos de recursos, no se les ocurría mejor solución que la de ir provincia por provincia diciendo que había que elevar la labor político ideológica (que en la práctica no va de otra cosa que de actualizar el mural). Los que cuando, no salió bien _que no podía salir bien_ se dedicaron entonces a sugerir que el cubano era un vago que le gustaba vivir del estado. Nadie, pero mucho menos gente con tan poca imaginación, debiera tener derecho a sustituir la iniciativa de millones de personas. Pero bien se dice: con estos amigos… para qué queremos Bloqueo.

    El principio debe invertirse. Lo legal debiera ser todo lo que no está explícitamente prohibido, en lugar de ser cómo ahora, en que lo legal es una lista de cosas, y todo lo demás es ilegal. Esa es la lógica prohibicionista y no se supone que seres libres vivan sometidos a ella. La lista de oficios cuentapropistas la debe crear el pueblo. Y detrás, el Consejo de Ministro, tomando nota. No es la gritería adelante y el muerto detrás, sino viceversa.

    En cuanto a Fernando Rojas no creo que sea un Engrisador, aunque esta vez ahora haya sido funcional a ellos. En este sentido quisiera llamar la atención sobre ciertas posiciones de los intelectuales cubanos. Por una parte, estoy seguro de que la mayoría de ellos está en contra de que las actitudes que critico. Pero en la práctica muchos tienden a sostenerla. Por ejemplo, en el casito Robertico Carcassés. En seguida unos cuantos artistas se sumaron a amonestar al gran pianista. Al caído, caerle. Que si lo que pidió no tenía sentido, que si no era el momento ni el lugar. Eso para no hablar de los que insinuaron que el hombre tenía una agenda política oculta y cosas peores. A mi parecer lo más importante no es si Robertico tenía razón o no en cada cosa que pidió. Porque en lo que sí hay que apoyarlo es en esto: en su actitud de salirse del coro, de atreverse a desentonar tanto con el discurso oficial. Así haya dicho que la Tierra es cuadrada. A este país le hacen falta actitudes irreverentes como la suya. Porque de reverencias estamos hasta el cuello. Después de todo, parece que nunca es el momento ni el lugar. Y tanto Fernando Rojas como los que le cayeron a Robertico, o en su momento a Pablito Milanés, etc. deberían tener en cuenta, al pronunciarse, no solo estar siendo consecuentes con lo que piensan, sino prever la posibilidad de que sus posiciones no hagan otra cosa que darle alas, para sabrá Dios cuáles oscuros manejos, a los Engrisadores de Quinquenios. Esos que en este país le han hecho la vida un yogurt a tanta gente con el cuento más o menos transformado de que un fantasma recorre a Cuba y que ese fantasma es el diversionismo ideológico. Hasta cuándo.

    Se sabe que hay que trabajar fuerte con los jóvenes para que sigan apoyando a la Revolución. Dado que esto es así, ¿qué hace más daño al país, Avatar o medidas arbitrarias como estas? Quisiera creer que estamos entrando en una nueva etapa, con más institucionalidad y con menos secretismo. No tener que esperar 30 años para que los “sesudos” al mando se percaten de que Avatar no pervertía a la juventud, y que entonces resulte ser que nadie nunca mandó a prohibir el 3D, que fue una equivocación de alguna mecanógrafa, que qué sentido tiene ponernos a averiguar quién tuvo la culpa. Ese futuro lo estamos construyendo ahora y tratemos que no sea así. No sigamos tropezando con la misma piedra eternamente. ¿Qué cosa es el socialismo? A estas alturas (y más con eso del Socialismo del Siglo XXI) es muy difícil responder esa pregunta. Y tanto más difícil sea, menos debemos dejar que la sigan respondiendo los Engrisadores de Quinquenios. Esos que a pesar de que van a ser de los primeros cubanos en tener 3D en sus casas, si ya no lo tienen, no dudan en quitárselo al pueblo bajo el pretexto de que el único mérito que tiene es que es lindo. Como bien dice Silvio, nadie sabe qué cosa es el comunismo; pero si de algo podemos estar seguro es que en el comunismo no se prohibirá algo bajo la acusación de que sea lindo y alegre.

  • el 7 noviembre, 2013 a las 2:13 am
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    jorgealejandro1:
    Absolutamente cierto lo que dices. En Cuba la gente no respeta esas leyes internacionales, porque el gobierno es el primero que las ha estado violado durante 50 años.
    Yo hacia ese comentario, porque alguien habia propuesto anteriormente que se legalizara ese negocio, incluyendolo en la lista de actividades permitidas. El gobierno cubano no puede ponerse a repartir (y cobrar) licencias para llevar a cabo una actividad penada internacionalmente. Ellos estan tratando de posicionarse en el mercado internacional ( vease puerto de Mariel, etc ….) . Asi que van a tener que empezar a cumplir las reglas internacionales, o perderán bastante. Si otorgan licencias en Cuba para esa actividad sin poner la condición, de que los que las practiquen paguen los permisos internacionales requeridos, estarian asumiendo toda la responsabilidad sobre el delito. Lo correcto sería, que permitiesen la actividad, poniendo sobre el empresario la responsabilidad de gestionar él mismo sus permisos internacionales. Pero esa una de las patas de las que cojea esta pseudo-apertura económica que se está llevando a cabo en Cuba: la imposibilidad de los empresarios cubanos de hacer negocios que traspasen las fronteras nacionales.

  • el 6 noviembre, 2013 a las 5:10 pm
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    Entiendo que estado cubano tenga que hacer revisiones de sus decretos y leyes, lo que no entiendo es si las instituciones que tienen para orientar a todo cubano que decida montar un trabajo por cuenta propia ¿por qué no se orienta adecuadamente? Tal es el caso con el tema tan polémico como son los cines 3d, mucho antes de realizar cualquier inversión me acerque al órgano de trabajo y se me comunico que la licencia para desarrollar esta actividad era la de operador de equipos de recreación infantil , la cual en la nueva regulación le quitaron la palabra infantil los remito a que revisen la Gaceta Oficial No. 027 Extraordinaria de 26 de septiembre de 2013 y por demás la explicación de la actividad que dice textualmente

    Licencia: Operador de equipos de recreación.

    Alcance: Instala, opera o alquila equipos para la recreación de la población. No incluye los equipos náuticos. Cumple las regulaciones en cuanto a la seguridad y protección de los equipos y las personas.

    Entonces me pregunto un proyector, DVD, TV no son equipos de recreación, el ver una película no es medio de recreación, en qué acápite de la ley es que dice que el montaje de una sala de video no es un medio de recreación y no está incluida en esta licencia pues el español es muy claro y aquí deja muy abierto el tema

    El polémico el tema de que si el estado no lo ha logrado hacer y si los privados sí, es una agresión más a nuestros principios, pues quienes somos los cubanos si no el mismo estado, eso nos lo enseñaron desde que nacimos, los que lo estamos haciendo pese a toda medida de bloqueo y limitaciones que tenemos es dando una opción sana de entretenimiento a nuestra población. Algunos nos tildan que estamos lucrando con estas opciones pero todo negocio es lucrativo y en eso estamos claros pero toda actividad que realice el estado o la iniciativa particular es con ánimo lucrativo con el fin de obtener un bien.

    No sé por qué al publicar y tomar medidas drásticas como las que hemos visto en la prensa del día 2 de noviembre no son asesorados correctamente. Los que nos dirigen no pueden permitirse caer en tal burlesca situación cuando se aprueba una ley y al cabo de unos pocos días ELLOS MISMOS LA PROHIBEN ¿Para qué son las leyes?, ¿Cómo se elaboran y bajo que bases las hacemos?, ¿ Qué consulta popular lleva? aquien molestan los cines 3D, todo lo contrario al el pueblo le gusta este tipo de opciones sanas y culturales ,claro no es una mayoría la que asiste aun, pero se van haciendo cambios para hacerlos más accesibles a la comunidad como proyecciones gratuitas para la 3ra EDAD, días con promociones para niños a precios más bajos etc, se le da una opción al barrio donde poseen la tranquilidad para sus hijos
    Cito la frase de una madre en agosto pasado ….Mijo que bueno que ustedes hicieran esto en el barrio porque si no a donde llevaría a mis hijos ya tengo la tranquilidad de que están aquí y no en el malecón habanero….. no es que el malecón es un sitio inseguro pero no es lo más tranquilo para padres de adolescentes.

    Debemos reflexionar cada medida que se toma la implicación que tiene, pero cada vez que pasa algo así, siempre consideramos a los que han tenido la iniciativa de trabajar en estas, de traidores, oportunistas, violadores de ley y hay que preguntar primero como fue que se llegó a esto pues la mayoría que conozco siempre pregunta en el órgano de trabajo correspondiente y pide asesoría pues nadie es tan tonto de emplear el dinero que haya logrado acumular de una u otra manera que no siempre es ilícita como he podido ver comentarios en órganos de prensa.
    Hago esta reflexión con el ánimo de que si algún día alguien nos oyera a nosotros los cubanos que queremos cambiar nuestra patria pero dentro de lo que la revolución nos ha enseñado como principios sería ideal que se nos convocara de algún modo, los cines 3D no son amenazas para nuestro ideario revolucionarios es una forma nueva de salas de video con tecnologías de punta con películas no muy diferentes a las que proyectamos en nuestras pantallas de TV o cines capitalinos con una forma diferente de disfrutarlas, de hecho la mayoría son películas animadas para niños y jóvenes que hasta los adultos las disfrutamos, si creemos que hay que hacer un orden y reglamentación para todo aquel que quiera violar los más básico de nuestra cultura y educación al proyectar pornografía
    Es por esto que considero la medida arbitraria e injusta así venga de una resolución del consejo de ministros pues al analizar todo esto veo que no se ha hecho un análisis real de esta situación, ni se analizó la propia ley que aprobaron, solo el imponer una orden y de hecho ellos mismos violan la ley nada mas

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