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Una esperanza para poder tomar Ron Santiago

HAVANA TIMES – Yo estaba recibiendo mi curso de Cantina inmediatamente después del tiempo de confinamiento por la covid. Cuando el profesor nos recomendó comprar la botella de Ron Santiago que acababa de salir al mercado.

Efectivamente la bebida estaba allí, detrás de los cristales y estantes, con su gloriosa etiqueta en la tienda de la esquina. Costaba 500 pesos cubanos. Yo no los llevaba en ese momento, pero no me desanimé. La compro luego, me dije. Y al recibir mis primeros 500 pesos no olvidé la recomendación del profe. Corrí a la tienda. No había. Tampoco esta vez me desalenté. Me dije: todavía no es el tiempo para degustar Ron Santiago, ya tendré la oportunidad.

Han pasado de estos acontecimientos no tanto tiempo. Si lo veo desde un plano psicológico pudiera atreverme a decir que han sido siglos, si me ubico desde otro punto de vista en el mismo terreno de lo psicológico pudiera decir que fue el otro día, lo cierto es que ahora me encuentro la misma, un decir, botella de Ron Santiago en una mesita en la acera, y pregunto por su precio. Me responden: “$ 5500 pesos, y yo porque tengo muchas, porque aquí al doblar están a 8000”. Estamos de acuerdo el vendedor y yo que si nos vamos al centro mismo de la ciudad nos la podemos encontrar más cara aún. Nos despedimos amistosamente.

Con lo que yo gano como librera en estos momentos no creo poder comprarme el Ron Santiago. Y dudo mucho que un trabajador, obrero o un profesional recién graduado con 5.000 pesos de salario al mes, pueda adquirirla, y menos en este país donde es tan cara la comida. En mi caso tendré que conformarme con las pocas cervezas que me permito. No obstante, tampoco voy a amilanarme esta vez. Me respondo igual: “todavía no es el tiempo para degustar un Ron Santiago, ya tendré la oportunidad”.

He seguido mi camino pensando lo que me compartiera en una ocasión un amigo mío que a su vez se lo dijera su abuelo: “todos los tiempos no son buenos, todos los tiempos no son malos”. Y quiero mantener la fe que en Cuba todos los tiempos no serán precisamente los peores. Ánimo después de todo.

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Lien Estrada

Soy amante de los animales. Me entusiasma un buen libro, una buena película o una buena conversación. No dejo de lamentar el que no me guste estudiar las ciencias exactas. Me alegra haber leido a Krishnamurti desde muy joven. Mi tradición es la cristiana, pero me fascinan todas las religiones, principalmente las de Oriente. El mar es ese otro mundo que considero cautivante.

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